Archivos del mes: 28 junio 2012

91.- EL SACRIFICIO PERPETUO III


Era una persona de estatura normal, pero de pronto empezó a crecer, a volverse lleno de luz, una luz sobrenatural entre blanca y dorada lo envolvía y se hacía muy fuerte en la parte del rostro, de modo que no podía ver sus rasgos. Cuando levantaba la forma vi sus manos y tenían unas marcas en el dorso de las cuales salía mucha luz. ¡Era Jesús!…

Era Él que con Su Cuerpo envolvía el del celebrante como si rodeara amorosamente las manos del señor Arzobispo. En ese momento la Hostia comenzó a crecer y crecer enorme y en ella, el Rostro maravilloso de Jesús mirando hacia Su pueblo.

Maximiliano, instintivamente inclinó abrumado la cabeza, anonadado por tanto amor y tanta majestad.

Pero Uriel le dijo:

 No bajes la mirada; levanta la cara, contémplalo, cruza tu mirada con la Suya y repite la oración de Fátima: Señor, yo creo, adoro, espero y Te amo, Te pido perdón por aquellos que no creen, no adoran, no esperan y no Te aman. Perdón y Misericordia… Ahora dile cuánto lo amas, rinde tu homenaje Rey de Reyes”

El augustano lo hizo:

Se lo dijo y le pareció que solo a él lo miraba desde la enorme Hostia, pero comprendió que era así como contemplaba a cada persona; lleno de amor…

Luego bajó la cabeza hasta tener la frente en el suelo, igual como hacían todos los Ángeles y bienaventurados del Cielo.

Por fracción de un segundo tal vez, pensó cómo era aquello de  que Jesús tomaba el cuerpo del celebrante y al mismo tiempo estaba en la Hostia que al bajarla el celebrante se volvía nuevamente pequeña. Y se dijo a sí mismo: `Es Dios. Es Omnipresente, puede estar en todo lugar al mismo tiempo…   Y sus mejillas se llenaron de lágrimas por el agradecimiento a tanta Bondad… Se sentía abatido  por el asombro….

A Dios se le recibe y se le adora de rodillas. Jesús está Vivo y Presente en el Santísimo Sacramento del Altar, donde recibe la adoración de la Creación entera…

LA FRACCIÓN DEL PAN

Desde ese momento el Sacrificio es consumado y aceptado por el Padre. Los hombres ya no están separados de Dios y se vuelven a encontrar unidos. Es la razón por la que, en este momento, se recita la oración de todos los hijos “Padre Nuestro”.

La fracción del Pan marca la muerte de Jesús.

Anámnesis

Inmediatamente después de la elevación de la hostia y del cáliz consagrados, el Sacerdote suscita la Anámnesis, -aclamación- de los fieles, con las palabras: hermanos, éste es el Sacramento de nuestra fe.

La respuesta es una verdadera aclamación de la asamblea que se sabe unida con el celebrante y acepta a nivel comunitario la nueva alianza, que se está celebrando.

Hay cuatro textos diferentes:

1. Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección. ¡Ven, Señor Jesús!

2. Cada vez que comemos de este pan y debemos de este cáliz anunciamos tu muerte, Señor, hasta que vueltas.

3. Por tu Cruz y resurrección, nos has salvado, Señor.

4. Cristo ha muerto, Cristo ha resucitado, Cristo vendrá de nuevo.

f. Oblación,

En este momento se realiza de presentación ” por la que la Iglesia, en este memorial, sobre todo la Iglesia aquí y ahora reunida, ofrece al Padre, en el Espíritu Santo, la hostia Inmaculada. La Iglesia pretende que los fieles no sólo ofrezcan la hostia Inmaculada, sino que aprendan a ofrecerse a sí mismos, y que de día en día perfeccionen por la mediación de Cristo, la unidad con Dios y entre sí, de modo que se realice aquello de DIOS TODO EN TODOS”.

Intercesiones -Conmemoraciones-,

La Eucaristía se ofrece por toda la humanidad. Aquí se repiten las intenciones generales y particulares de la oblación.

La celebración es de toda la Iglesia celeste y terrena en Cristo. Por eso hay aquí una petición por todos los vivos y difuntos, y se pide la intercesión de la Virgen Santísima, de los apóstoles, de los santos, para formar coro de alabanza y una gran petición universalista que desemboca en la doxología

Anámnesis e Intercesiones. El sacerdote prosigue la oración eucarística recordando los misterios principales de la vida de Jesucristo, conmemorando a algunos santos (en primer lugar a la Virgen María), y haciendo peticiones por el Papa, el obispo del lugar, los fieles difuntos y los circunstantes.

En la Anámnesis, la Iglesia, al cumplir este encargo que, a través de los Apóstoles, recibió de Cristo Señor, realiza el memorial del mismo Cristo, recordando principalmente su bienaventurada pasión, su gloriosa resurrección y ascensión al cielo.

En la Oblación, la Iglesia, especialmente la reunida aquí y ahora, ofrece en este memorial al Padre en el Espíritu Santo la víctima inmaculada. La Iglesia pretende que los fieles no sólo ofrezcan la víctima inmaculada, sino que aprendan a ofrecerse a sí mismos y que de día en día perfeccionen, con la mediación de Cristo, la unidad con Dios y entre sí, para que, finalmente, Dios lo sea todo en todos.

Las Intercesiones dan a entender que la Eucaristía se celebra en comunión con toda la Iglesia, celeste y terrena, y que la oblación se hace por ella y por todos sus fieles, vivos y difuntos, miembros que han sido llamados a participar de la salvación y redención adquiridas por el Cuerpo y Sangre de Cristo.

h. Doxología,

Terminan las Anáforas cuando el sacerdote eleva la hostia y el cáliz y hace una Doxología -alabanza-, diciendo: Por Cristo de, con El y en El, a Ti, Dios Padre Omnipotente en la unidad del Espíritu Santo, todo honor y toda gloria por los siglos de los siglos.

Por la fracción del pan y por la Comunión los fieles, aun siendo muchos, reciben de un solo pan el Cuerpo y de un solo cáliz la Sangre del Señor, del mismo modo que los Apóstoles lo recibieron de manos del mismo Cristo.

Doxología final La Doxología final expresa la glorificación de Dios, y se concluye y confirma con la aclamación del pueblo: Amén. La aclamación se puede repetir hasta tres veces. El sacerdote eleva las especies eucarísticas y dice en voz alta (o canta): “Per ipsum et cum ipso et in ipso, est tibi Deo Patri omnipotenti, in unitate Spiritus Sancti, omnis honor et gloria per omnia saecula saeculorum” (“Por Cristo, con Él y en Él, a Ti Dios Padre omnipotente, en la unidad del Espíritu Santo, todo honor y toda gloria por los siglos de los siglos”), a lo cual los fieles responden Amen.

12. EL PADRENUESTRO:

Padre Nuestro. Después de la admonición “Praeceptis Salutaribus moniti…” (“Fieles a la recomendación del Salvador…”) nos, Domine, ab omnibus malis…” (“Líbranos de todos los males, Señor…”) y la aclamación “Quia tuum est regnum et potestas…” (“Tuyo es el reino, tuyo el poder y la gloria por siempre señor”).

En la Oración dominical se pide el pan de cada día, con lo que se evoca para los cristianos;  principalmente el pan eucarístico y se implora la purificación de los pecados, de modo que, verdaderamente, “las cosas santas se den a los santos”.

¿Puede alguien imaginarse eso? Nuestros ojos no lo pueden ver, pero todos estamos allá, en el momento en que a Él lo están crucificando y está pidiendo perdón al Padre, no solamente por quienes lo matan, sino por cada uno de nuestros pecados: “¡Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen!”.

PATER NOSTER, qui es in caelis, sanctificetur nomen tuum.  Adveniat regnum tuum. Fiat voluntas tua, sicut in caelo et in terra. Panem nostrum quotidianum da nobis hodie, et dimitte nobis debita nostra sicut et nos dimittimus debitoribus nostris. Et ne nos inducas in tentationem, sed libera nos a malo. Amen.

Cristo se ha hecho presente en medio de nosotros, por él hemos sido hechos todos hermanos en el Espíritu, hijos de un mismo Padre. Por eso, ahora juntos podemos orar en compañía de Jesús al Padre, como el mismo Jesús nos enseñó…  En este momento, oramos con Jesús, presente realmente, la oración al Padre: estamos unidos en oración Jesús, el Hijo Único y nosotros, los hijos adoptivos.

Los cristianos se arrodillan y adoran a Jesús. Cuando se vive con todo el corazón el Banquete  Eucarístico, se llenan del Amor Ágape y todo su ser se inflama con  aquel privilegio que el Señor nos concede.

Cuando iban a rezar el Padrenuestro, a Maximiliano le habló el Señor por primera vez durante la celebración y dijo:

“Aguarda, quiero que ores con la mayor profundidad que seas capaz y que en este momento, traigas a tu memoria a la persona o a las personas que más daño te hayan ocasionado durante tu vida, para que las abraces junto a tu pecho y les digas de todo corazón: “En el Nombre de Jesús yo te perdono y te deseo la paz. En el Nombre de Jesús te pido perdón y deseo mi paz. Si esa persona merece la paz, la va a recibir y le hará mucho bien; si esa persona no es capaz de abrirse a la paz, esa paz volverá a tu corazón. Pero no quiero que recibas y des la paz a otras personas cuando no eres capaz de perdonar y sentir esa paz primero en tu corazón.”

“Cuidado con lo que hacen” – continuó el Señor – “Ustedes repiten en el Padrenuestro: perdónanos así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden. Si ustedes son capaces de perdonar y no olvidar, como dicen algunos, están condicionando el perdón de Dios. Están diciendo perdóname únicamente como yo soy capaz de perdonar, no más allá.

Maximiliano se abatió y pensó:

No sé cómo explicar mi dolor, al comprender cuánto podemos herir al Señor y cuánto podemos lastimarnos nosotros mismos con tantos rencores, sentimientos malos y cosas feas que nacen de los complejos y de las susceptibilidades. Perdoné, perdoné de corazón y pedí perdón a todos los que me habían lastimado alguna vez, para sentir la paz del Señor.

Fracción del pan

El momento de la Resurrección.

El instante en el que el Sacerdote, habiendo quebrado la Hostia, símbolo de la muerte de Jesús, deja caer una partícula del Cuerpo de Cristo en el Cáliz de la preciosa Sangre, marca el momento de la Resurrección, pues el Cuerpo y la Sangre se reúnen de nuevo y es a Cristo Vivo a quien vamos a recibir en la comunión.

El gesto de la fracción del pan, realizado por Cristo en la última Cena, significa que los fieles, siendo muchos, en la Comunión de un solo pan de vida, que es Cristo muerto y resucitado para la vida del mundo, se hacen un solo cuerpo (1 Co 10,17). El sacerdote realiza la fracción del pan y deposita una partícula de la hostia en el cáliz, para significar la unidad del Cuerpo y de la Sangre del Señor en la obra salvadora, es decir, del Cuerpo de Cristo Jesús viviente y glorioso.

El celebrante decía: “….concédenos la paz y la unidad… y luego: “la paz del Señor esté con todos ustedes….”

Maximiliano de pronto vio que en medio de algunas personas que se abrazaban (no todos), se colocaba en medio una luz muy intensa. Al instante supo que era Jesús y se abalanzó prácticamente a abrazar a la persona que estaba a su lado. Pudo sentir verdaderamente el abrazo del Señor en esa luz, era Él que lo abrazaba para darle Su paz, porque en ese momento había sido capaz de perdonar y de sacar de su corazón todo dolor contra otras  personas. Eso es lo que Jesús quiere, compartir ese momento de alegría abrazándonos para comunicarnos Su Paz.

Agnus Dei (Cordero de Dios)

13. CORDERO DE DIOS-MOMENTO DE LA PAZ: Reconocemos ahora que Jesús ha ofrecido su vida al Padre por nosotros en la Cruz, Él es el sacrificio vivo y santo que nos ha reconciliado para siempre con Dios. Por Él nos ha llegado la paz verdadera: la que da Dios y no la que da el mundo. La paz de Dios es la salvación eterna, el perdón de los pecados, el amor que es capaz de entregarse a sí mismo en sacrificio por aquellos que ama. La paz del mundo es la ausencia de conflicto que le permite a cada uno vivir según sus deseos. La paz de Cristo nos saca de nosotros mismos y nos pone al servicio de los otros, mientras que la paz del mundo nos sumerge en nuestro propio egoísmo, en nuestros gustos y rutinas.

Todos cantan la oración “Agnus Dei, qui tollis…” (“Cordero de Dios, que quitas…”). El sacerdote luego eleva la Hostia y dice “Ecce Agnus Dei, ecce qui tollit peccata mundi. Beatae qui ad caenam Agni vocati sunt” (“Este es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Dichosos los invitados a la cena del Señor”). Los fieles, de pie o de rodillas, responden: “Domine, non sum dignus ut intres sub tectum meum, sed tantum dic verbo et sanabitur anima mea” (“Señor, no soy digno (a) de que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastará para sanarme”). Esta invocación acompaña a la fracción del pan y se concluye con las palabras: danos la paz.

Ad pacem (Rito de la paz). El sacerdote solo reza la oración Ad pacem (“Domine Iesu Christe, qui dixisti…“) (“Señor Jesucristo, que dijiste…”) tras la cual, invita a los fieles a darse un saludo de paz.

Con este rito, la Iglesia implora la paz y la unidad para sí misma y para toda la familia humana, y los fieles expresan la comunión eclesial y la mutua caridad, antes de comulgar en el Sacramento.

Cuando se ha terminado de distribuir la Comunión, el sacerdote y los fieles, oran un espacio de tiempo en secreto. Para completar la plegaria del pueblo de Dios y concluir todo el rito de la Comunión, el sacerdote pronuncia la oración para después de la Comunión, en la que se ruega por los frutos del misterio celebrado.

15. ACCIÓN DE GRACIAS: Eucaristía viene del griego y significa acción de gracias.

Debemos tomar conciencia de lo que hemos recibido y hacer de nuestra vida acción de gracias y reflejo del amor de Dios que hemos recibido en Jesús Eucaristía.  Agradecer a Dios significa vivir como vivió Jesús: sirviendo, amando, sanando, ayudando, enseñando, perdonando, entregando su vida por todos, sin excepción. Esto no es imposible cuando nos estamos alimentando del Dios que se nos da a Sí Mismo para vivir en nosotros y ayudarnos a cumplir plenamente el Mandamiento del Amor…

Llegó el momento de la comunión de los celebrantes, ahí Maximiliano volvió a notar la presencia de todos los sacerdotes junto a Monseñor.

Cuando él comulgaba, dijo la Virgen:

“Este es el momento de pedir por el celebrante y los sacerdotes que lo acompañan, repite junto a Mí: Señor, bendícelos, santifícalos, ayúdalos, purifícalos, ámalos, cuídalos, sostenlos con Tu Amor… Recuerden a todos los sacerdotes del mundo, oren por todas las almas consagradas…”

Hermanos queridos, ese es el momento en que debemos pedir porque ellos son Iglesia, como también lo somos nosotros los laicos. Muchas veces los laicos exigimos mucho de los sacerdotes, pero somos incapaces de rezar por ellos, de entender que son personas humanas, de comprender y valorar la soledad que muchas veces puede rodear a un sacerdote. Debemos comprender que los sacerdotes son personas como nosotros y que necesitan comprensión, cuidado, que necesitan afecto, atención de parte de nosotros, porque están dando su vida por cada uno de nosotros, como Jesús, consagrándose a él.

El Señor quiere que la gente del rebaño que le ha encomendado Dios ore y ayude en la santificación de su Pastor. Algún día, cuando estemos al otro lado, comprenderemos la maravilla que el Señor ha hecho al darnos sacerdotes que nos ayuden a salvar nuestra alma.

14. LA COMUNIÓN:

Este momento es absolutamente maravilloso, recibimos a Jesús en la Eucaristía, su cuerpo, su sangre, su alma y su divinidad. Dios viene a vivir en nosotros como en su propia casa, viene a transformarnos y a fortalecernos desde nuestro interior.

Como María en el momento en que recibió del Espíritu a Jesús en sus entrañas, así nosotros en la comunión, quedamos fecundados por el Espíritu de Dios: realmente llevamos en nosotros a Cristo.

Dios hace de su amor un acto: se nos entrega todo entero en la forma más sencilla y humilde (un trocito de pan) para que lo podamos recibir.

Los fieles que se encuentran preparados -esto es, sin haber cometido un pecado mortal desde su última confesión y habiendo ayunado durante una hora, pueden acercarse a recibir la Comunión.

Cantan la antífona de Comunión,

El sacerdote se prepara con una oración en secreto para recibir con fruto el Cuerpo y Sangre de Cristo.  Los fieles hacen lo mismo, orando en silencio. Mientras el sacerdote comulga el Sacramento, comienza el canto de Comunión, que se prolonga mientras se administra el Sacramento a los fieles.

Empezó la gente a salir de sus bancas para ir a comulgar.

Maximiliano está conmovido y Jesús le dice:

 “Quise salvar a mi criatura, porque el momento de abrirles la puerta del cielo ha sido preñado con demasiado dolor…” “Recuerda que ninguna madre ha alimentado a su hijo con su carne, Yo He llegado a ese extremo de Amor para comunicarles mis méritos.” “La Santa Misa Soy Yo mismo prolongando Mi vida y Mi sacrificio en la Cruz entre ustedes. Sin los méritos de Mi vida y de Mi Sangre, ¿qué tienen para presentarse ante el Padre? La nada, la miseria y el pecado…” “Ustedes deberían exceder en virtud a los Ángeles y Arcángeles, porque ellos no tienen la dicha de recibirme como alimento, ustedes sí. Ellos beben una gota del manantial, pero ustedes que tienen la gracia de recibirme, tienen todo el océano para beberlo.

Yo quiero saciarte y saciarlos a todos, porque son los hijos de mi dolor…

Había llegado el gran momento del encuentro, de la “Comunión”, el Señor le dijo a Aurora:

-“Espera un momento, quiero que observes algo…” por un impulso interior ella levantó la vista hacia la persona que iba a recibir la comunión en la lengua de manos del sacerdote y arrodillada ante él. Era  Paulina, una cristiana que recién acababa de confesarse antes de que comenzara la Misa.

Cuando el sacerdote colocaba la Sagrada Forma sobre su lengua, como un flash de luz, aquella luz muy dorada-blanca atravesó a esta persona por la espalda primero y luego fue bordeándola en la espalda, los hombros y la cabeza.

Jesús le sonrió y le dijo lleno de alegría:

 “¡Así es como Yo Me complazco en abrazar a un alma que viene con el corazón limpio a recibirme!”

Aurora está atónita, mirando a esa amiga volver hacia su asiento rodeada de luz, abrazada por el Señor…  Piensa con adoración que para merecer el privilegio maravilloso de ser amados asi por Dios, hay que perseverar en mantener la santidad a cualquier precio y mejor perder la vida, antes que perderlo a Él…

Cuando Aurora  se dirigió a recibir la comunión Jesús repetía:

-“La última cena fue el momento de mayor intimidad con los Míos. En esa hora del amor, instauré lo que ante los ojos de los hombres podría ser la mayor locura, hacerme prisionero del Amor. Instauré la Eucaristía.

 Quise permanecer con ustedes hasta la consumación de los siglos, porque Mi Amor no podía soportar que quedaran huérfanos aquellos a quienes amaba más que a Mi vida…”

Y recibió aquella Hostia, que tenía un sabor que era una mezcla de sangre e incienso que lo inundó totalmente. Sentía tanto amor que las lágrimas le corrían sin poder detenerlas…

Cuando llegó a su asiento, al arrodillarse dijo el Señor:

–           Aurora, adórame y repara. Cuando les enseñes a tus hermanos lo que verdaderamente significa y todo lo que sucede en el Sacrificio Perpetuo, es para que reflexionen en muchas cosas. Te pido que repares y es por esto…

De repente ella se sintió transportada instantáneamente hasta una Misa celebrada en el siglo XXI y Jesús le dijo:

-“Escucha…”

Y al punto comenzó a escuchar dentro sí, la oración de una mujer católica que estaba sentada frente a ella y que acababa de comulgar…

Lo que ella decía sin abrir la boca era: “Señor, acuérdate que estamos a fin de mes y que no tengo el dinero para pagar la renta, la cuota del auto, los colegios de los chicos, tienes que hacer algo para ayudarme… Por favor, haz que mi marido deje de beber tanto, no puedo soportar más sus borracheras y mi hijo menor, va a perder el año otra vez si no lo ayudas, tiene exámenes esta semana……. Y no te olvides de la vecina que debe mudarse de casa, que lo haga de una vez porque ya no la puedo aguantar… etc., etc.

Y Aurora lloró; porque ni una sola vez aquella mujer le dijo a Jesús que lo amaba….

Jesús dijo con un tono triste:

-“¿Te has dado cuenta? Ni una sola vez Me ha dicho que Me ama, ni una sola vez ha agradecido el don que Yo le He hecho de bajar Mi Divinidad hasta su pobre humanidad, para elevarla hacia Mí. Ni una sola vez ha dicho: gracias, Señor. Ha sido una letanía de pedidos… y así son casi todos los que vienen a recibirme.” “Yo He muerto por amor y Estoy resucitado. Por amor espero a cada uno de ustedes y por amor permanezco con ustedes…, pero ustedes no se dan cuenta que necesito de su amor. Recuerda que Soy el Mendigo del Amor en esta hora sublime para el alma.”

Comunión,

La Misa queda incompleta si no hay Comunión. La participación de los fieles en ella llega a la plenitud y perfeccionamiento cuando comulga el Cuerpo y Sangre de Cristo en su Misa.

Y es la Comunión dentro y no dentro de la Misa, la que da esa expresión de participación en función del sacrificio-banquete. Oblación a Dios y comida para enriquecer la vida espiritual en el banquete Pascual.

Después de la admonición “Praeceptis Salutaribus moniti…” (“Fieles a la recomendación del Salvador…”) nos, Domine, ab omnibus malis…” (“Líbranos de todos los males, Señor…”) y la aclamación “Quia tuum est regnum et potestas…” (“Tuyo es el reino, tuyo el poder y la gloria por siempre señor”).

En la Oración dominical se pide el pan de cada día, con lo que se evoca, para los cristianos, principalmente el pan eucarístico y se implora la purificación de los pecados, para que verdaderamente “las cosas santas se den a los santos”.

Purificación de los vasos sagrados

Tras dar la Comunión a los fieles que se acercaron, el sacerdote termina de consumir la Sangre y luego purifica todos los cálices y utensilios utilizados durante la Misa.

De pronto el señor Arzobispo dijo: “Oremos” y  toda la asamblea se puso de pie para la oración final.

Ritos de despedida

La bendición del Sacerdote.

Cuando el celebrante iba a impartir la bendición, la Santísima Virgen dijo:

Recuerda que esta bendición puede ser la última que recibas en tu vida, de manos de un sacerdote. Tú no sabes si saliendo de aquí vas a morir o no y no sabes si vas a tener la oportunidad de que otro sacerdote te de una bendición. Esas manos consagradas te están dando la bendición en el Nombre de la Santísima Trinidad, por lo tanto, haz la señal de la Cruz con respeto y como si fuera la última de tu vida.”

Marca a los fieles con la cruz, como signo distintivo y a la vez como escudo protector contra las astucias del Maligno.

16. BENDICIÓN FINAL

Bendición. Antes de la bendición, se pueden introducir breves avisos para los fieles. Con la bendición final, el sacerdote bendice a los fieles “in nomine Patris et Filii + et Spiritus Sancti” (“en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo”). Y despide al pueblo diciendo “Ite, missa est” (“Podeis iros, la misa ha concluido”) o “Benedicamus Domino” (“Bendigamos al Señor”), dependiendo de la Misa, a lo cual el pueblo responde “Deo gratias” (“Demos gracias a Dios”).  El beso del altar después una inclinación profunda del sacerdote, del diácono y de los demás ministros, concluyen la eucaristía.

Es sumamente común continuar con un canto final, generalmente dedicado a la Virgen María; en algunos lugares además se agrega la tradicional oración a San Miguel Arcángel.

La oración a San Michael: Sancte Michael Archangele, defende nos in proelio, contra nequitiam et insidias diaboli esto praesidium. Imperet illi Deus, supplices deprecamur: tuque, Princeps militiae coelestis, Satanam aliosque spiritus malignos, qui ad perditionem animarum pervagantur in mundo, divina virtute, in infernum detrude. Amen.

Cuando la Misa terminó, los sacerdotes se retiraron y los cristianos continuaron en oración de meditación, disfrutando de la Presencia y la compañía de Jesús y haciendo las delicias del Dios que quiso hacerse Hombre y morir por ellos.

Jesús se quedó conversando y dando sus enseñanzas:

 “Yo lo sé todo, leo hasta en lo más profundo de sus corazones y sus mentes, pero me gusta que me cuenten ustedes sus cosas, que Me hagan partícipe como a un familiar, como al más íntimo amigo” ¡Cuántas gracias se pierde el hombre por no darme un lugar en su vida!”

¿Se dan cuenta ustedes de que Él, el Amor, está pidiendo nuestro amor y no se lo damos? Es más, evitamos ir a ese encuentro con el Amor de los Amores, con el único amor que se da en oblación permanente.

La comunión debe dar frutos en vosotros. La hora que estamos viviendo, no admite filiaciones con la indiferencia. Tenemos que ser la mano larga de nuestros sacerdotes para ir donde ellos no pueden llegar. Para llevar a los demás el amor y las enseñanzas recibidas…

Después de estas reflexiones, Nunca más tu Misa volverá a ser la de antes” y cuando lo recibas: ¡Ámalo con todo tu ser!

Experimenta la dulzura de sentirte reposando entre los pliegues de Su costado abierto por ti, para dejarte Su Iglesia y Su Madre, para abrirte las puertas de la Casa de Su Padre, para que seas capaz de comprobar Su Amor Misericordioso a través de estos testimonios y trates de corresponderle con toda la fuerza de  tu pequeño amor.

Que Dios te bendiga en esta Pascua de Resurrección.

HERMANO EN CRISTO JESUS:

ANTES DE HABLAR MAL DE LA IGLESIA CATOLICA, – CONOCELA

90.- EL SACRIFICIO PERPETUO II


9. EL OFERTORIO.

En este momento se canta la antífona de ofertorio.

Al comienzo de la liturgia eucarística se llevan al altar los dones que se convertirán en el Cuerpo y Sangre de Cristo. En primer lugar, se prepara el altar o mesa del Señor, que es el centro de toda la liturgia eucarística y colocando sobre él el corporal, el purificador, el misal y el cáliz. Se traen a continuación las ofrendas: es de alabar que el pan y el vino lo presenten los mismos fieles. El sacerdote o el diácono los recibirá en un lugar oportuno para llevarlo al altar.

Acompaña a esta procesión en que se llevan las ofrendas el canto del ofertorio, que se alarga por lo menos hasta que los dones han sido depositados sobre el altar. El sacerdote  inciensa las ofrendas colocadas sobre el altar y después la cruz y el mismo altar, para significar que la oblación de la Iglesia y su oración suben ante el trono de Dios como el incienso. Después son incensados, el sacerdote en razón de su sagrado ministerio y el pueblo, en razón de su dignidad bautismal.

El sacerdote pone el pan y el vino sobre el altar mientras dice las fórmulas establecidas.

Las especies eucarísticas (pan y vino) son ofrecidas a Dios por el sacerdote, quién además se purifica mediante el lavado de manos.

Un momento después llegó el Ofertorio y Uriel dijo a Maximiliano:

–                     Reza conmigo así:

Señor, te ofrezco todo lo que soy, lo que tengo, lo que puedo, todo lo pongo en Tus manos. Edifica Tú, Señor con lo poco que soy. Por los méritos de Tu Hijo, transfórmame, Dios Altísimo. Te pido por mi familia, por mis bienhechores, por cada miembro de nuestro Apostolado, por todas las personas que nos combaten, por aquellos que se encomiendan a mis pobres oraciones… Enséñame a poner mi corazón en el suelo para que su caminar sea menos duro…  

Y Maximiliano contempló asombrado como de pronto empezaron a ponerse de pie unas figuras que no había visto antes. Era como si del lado de cada persona que estaba en la iglesia, saliera otra persona y aquello se llenó de unos personajes jóvenes, hermosos. Iban vestidos con túnicas muy blancas y fueron saliendo hasta el pasillo central dirigiéndose hacia el Altar.

Uriel dijo: Observa, son los Ángeles de la Guarda de cada una de las personas que está aquí. Es el momento en que su Ángel de la Guarda lleva sus ofrendas y peticiones ante el Altar del Señor.

En aquel momento, estaba completamente asombrado, porque esos seres tienen rostros tan hermosos, tan radiantes que no es posible describirlos con palabras… Lucen una belleza sobrenatural tan portentosa, que parecen casi femeninos; sin embargo la complexión de su cuerpo, sus manos, su estatura es la de un hombre. Los pies desnudos no pisan el suelo, sino que iban como deslizándose, como resbalando. Aquella procesión es impresionante. Algunos de ellos tenían como una fuente de oro con algo que brillaba mucho con una luz blanca-dorada.

Uriel dijo:

–          Son los Ángeles de la Guarda de las personas que están ofreciendo esta Santa Misa por muchas intenciones, aquellas personas que están conscientes de lo que significa esta celebración, aquellas que tienen algo que ofrecer al Señor…” “Ofrezcan en este momento…, ofrezcan sus penas, sus dolores, sus ilusiones, sus tristezas, sus alegrías, sus peticiones. Recuerden que la Misa tiene un valor infinito por lo tanto, sean generosos en ofrecer y en pedir.”

Detrás de los primeros Ángeles venían otros que no tenían nada en las manos, las llevaban vacías. Uriel dijo:

 -“Son los Ángeles de las personas que estando aquí, no ofrecen nunca nada, que no tienen interés en vivir cada momento litúrgico de la Misa y no tienen ofrecimientos que llevar ante el Altar del Señor.”

En último lugar iban otros Ángeles que estaban medio tristones, con las manos juntas en oración pero con la mirada baja.

 -“Son los Ángeles de la Guarda de las personas que estando aquí, no están, es decir de las personas que han venido forzadas, que han venido por compromiso, pero sin ningún deseo de participar de la Santa Misa y los Ángeles van tristes porque no tienen qué llevar ante el Altar, salvo sus propias oraciones”.

“No entristezcan a su Ángel de la Guarda…. Pidan mucho, pidan por la conversión de los pecadores, por la paz del mundo, por sus familiares, sus vecinos, por quienes se encomiendan a sus oraciones. Pidan, pidan mucho, pero no sólo por ustedes, sino por los demás.” “Recuerden que el ofrecimiento que más agrada al Señor es cuando se ofrecen ustedes mismos como holocausto, para que Jesús, al bajar, los transforme por Sus propios méritos. ¿Qué tienen que ofrecer al Padre por sí mismos? La nada y el pecado, pero al ofrecerse unidos a los méritos de Jesús, aquel ofrecimiento es grato al Padre.”

Aquel espectáculo, aquella procesión era tan hermosa que no es posible compararla con ninguna  otra. Todas aquellas criaturas celestiales haciendo una reverencia ante el Altar, unas dejando su ofrenda en el suelo, otras postrándose de rodillas con la frente casi en el suelo y luego que llegaban allá desaparecían a su vista.

Oración sobre las ofrendas

Terminada la colocación de las ofrendas y los ritos que la acompañan, se concluye la preparación de los dones con la invitación a orar juntamente con el sacerdote, que dice: “oren hermanos para que este sacrificio mío y de ustedes sea agradable a Dios, Padre Todo poderoso”, a lo que el pueblo responde: “el Señor reciba de tus manos, este sacrificio para alabanza y gloria de su Nombre, para nuestro bien y el de toda su Santa Iglesia” y a continuación la oración sobre las ofrendas y así todo queda preparado para la Plegaria eucarística.

En la Misa se dice una sola oración sobre los dones, que termina breve: Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén

Ahora empieza el centro y la cumbre de toda la celebración. La Plegaria eucarística es una plegaria de acción de gracias y de consagración. El sacerdote invita al pueblo a elevar el corazón hacia Dios, en oración y acción de gracias y lo asocia a su oración que él dirige en nombre de toda la comunidad, por Jesucristo en el Espíritu Santo, a Dios Padre.

El sentido de esta oración es que toda la congregación de los fieles se una con Cristo en el reconocimiento de las grandezas de Dios y en la ofrenda del sacrificio.

El Prefacio, es el canto de alabanza y de agradecimiento que Jesús dirige al Padre que le ha permitido llegar por fin a esta “Hora”.

Plegaria eucarística

Como Iglesia, unidos en una misma fe, en un mismo corazón, presentamos ahora la sencilla ofrenda que Dios mismo transformará en el cuerpo y la sangre de su Hijo Jesucristo: Pan y vino son fruto de nuestro trabajo personal y comunitario y simbolizan las dimensiones más sencillas de nuestra vida diaria: nuestro trabajo, nuestro sustento y nuestra alegría.

Con el pan y el vino va incluida la ofrenda de nuestra vida, de nuestro trabajo y de nuestro amor; nuestras penas, fatigas y alegrías van a ser recibidas por Dios de las manos del sacerdote y como el pan y el vino, nuestro propio ser (cuerpo y alma) será también santificado y transformado con la presencia viva y real de Jesucristo Eucaristía.

En este momento unámonos al sacerdote, entregándole a Dios nuestra vida, nuestra familia, nuestro trabajo, nuestra oración, nuestras penas y alegrías, nuestro cuerpo, nuestra alma, nuestra mente con todos sus pensamientos, nuestro corazón con todos sus sentimientos y deseos, nuestros labios y todas nuestras palabras, nuestros amigos y seres queridos, incluso los que no nos aman…

En fin, toda la realidad humana material y espiritual de la que somos parte, para que toda esa realidad sea transformada por Cristo, sea santificada, sea cristificada; para que todos seamos hostias vivas, sagrarios de la presencia del Espíritu Santo y para que el mundo entero sea un altar para la gloria de Cristo Jesús.

Prefacio. Es un himno, que empieza con un diálogo entre el sacerdote y los fieles. Resume la alabanza y la acción de gracias propia de la fiesta que se celebra. En esta acción de gracias, el sacerdote, en nombre de todo el pueblo santo, glorifica a Dios Padre y le da las gracias por toda la obra de salvación.

10. CANTO DEL SANTO:

Hemos hecho ofrenda del pan y del vino, de nosotros mismos y del mundo entero.

Ahora esta ofrenda va a ser consagrada: la hostia se transformará en el cuerpo de Cristo y el vino en su Sangre. Por esa consagración, nosotros mismos seremos santificados y el mundo entero también. Nos unimos a los santos y a los ángeles, que contemplan y gozan ya del fruto de estos misterios, cantando a Dios: “Santo, santo, santo es el Señor, Dios del universo, llenos están los cielos y la tierra de su gloria. ¡Hosanna en el cielo! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Hosanna en el cielo!”

El cielo (los que ya gozan de la gloria de Dios) y la tierra (los que estamos de camino hacia la gloria) cantan la santidad de Dios, pues Él es el único verdaderamente santo y fuete de toda santidad.

Sanctus (“Santo”). Los fieles junto con el sacerdote cantan, o rezan, el Sanctus: Sanctus, sanctus, sanctus Dominus Deus sabaoth. Pleni sunt caeli et terrae gloria tua. Hossana in excelsis. Benedictus qui venit in nomine Domini. Hossana in excelsis (“Santo, Santo, Santo es el Señor, Dios del universo. Llenos están el Cielo y la tierra de tu gloria. Hosanna en el Cielo. Bendito el que viene en nombre del Señor. Hosanna en el Cielo”).

Maximiliano estaba extasiado contemplando la Gloria de Dios cuando llegó el momento final del Prefacio y cuando la asamblea decía: “Santo, Santo, Santo” de pronto, todo lo que estaba detrás de los celebrantes desapareció.

Del lado izquierdo del señor Arzobispo hacia atrás en forma diagonal aparecieron miles de Ángeles, pequeños, Ángeles grandes, Ángeles con alas inmensas, Ángeles con alas pequeñas, Ángeles sin alas, como los anteriores; todos vestidos con unas túnicas como las albas blancas de los sacerdotes o los monaguillos. Todos se arrodillaban con las manos unidas en oración y en reverencia inclinaban la cabeza. Se escuchaba una música bellísima, como si fueran muchísimos coros con distintas voces y todos decían al unísono junto con el pueblo: Santo, Santo, Santo…

Había llegado el momento de la Consagración, el momento del más maravilloso de los Milagros… Del lado derecho del Arzobispo hacia atrás en forma también diagonal, una multitud de personas, iban vestidas con la misma túnica pero en colores pastel: rosa, verde, celeste, lila, amarillo; en fin, de distintos colores muy  suaves. Sus rostros también eran brillantes, llenos de gozo, todos parecían tener la misma edad. Se podía apreciar que había gente de distintas edades, pero todos parecían igual en las caras, hermosas, jóvenes, sin arrugas, felices. Todos se arrodillaban también ante el canto de Santo, Santo, Santo, es el Señor…”

Uriel dijo:

Son todos los Santos y Bienaventurados del cielo y entre ellos, también están las almas de los familiares de ustedes que gozan ya de la Presencia de Dios”

Entonces Maximiliano vio a la Madre de Dios,  justamente  a la derecha del señor Arzobispo… un paso detrás del celebrante, estaba un poco suspendida del suelo, arrodillada sobre unas telas muy finas, transparentes pero a la vez luminosas, como agua cristalina. La Santísima Virgen con las manos unidas, mirando atenta y respetuosamente al celebrante.

Y desde allá sin cambiar de posición ni levantar el rostro, su voz llena de dulzura le saludó y le dijo directamente en su corazón:

-“¿Te llama la atención verme un poco más atrás de Monseñor, verdad? Así debe ser… Con todo lo que Me ama Mi Hijo, no Me Ha dado la dignidad que da a un sacerdote de poder traerlo entre Mis manos diariamente, como lo hacen las manos sacerdotales. Por ello siento tan profundo respeto por un sacerdote y por todo el milagro que Dios realiza a través suyo, que me obliga a arrodillarme aquí.”

Maximiliano quedó impactado por tanta gracia que el Señor derrama sobre las almas sacerdotales…

Delante del altar, empezaron a salir unas sombras de personas en color gris que levantaban las manos hacia arriba.

Uriel continuó con su enseñanza:

Son las almas benditas del Purgatorio que están a la espera de las oraciones de ustedes para refrescarse. No dejen de rezar por ellas. Piden por ustedes, pero no pueden pedir por ellas mismas, son ustedes quienes tienen que pedir por ellas para ayudarlas a salir para encontrarse con Dios y gozar de Él eternamente.”

Maximiliano veía todo lo que se desarrollaba ante sus asombrados ojos con infinito agradecimiento y sabedor de que tenía que compartir con todos los demás cristianos todo el conocimiento que le estaba siendo revelado.

La Virgen le dijo:

Hijito mío, di a todos tus hermanos que yo estoy realmente presente cuando se celebra la Santa Misa desde que comienza, hasta que termina.  Estoy aquí  al pie del Altar donde se celebra la Eucaristía  y siempre Me van a encontrar aquí;  al pie del Sagrario permanezco Yo con los Ángeles, Adorando al Señor, porque Estoy siempre con Él.”

Ver ese rostro hermoso de la Madre en aquel momento del “Santo”, al igual que todos ellos, con el rostro resplandeciente, con las manos juntas en espera de aquel milagro que se repite continuamente, era estar en el mismo cielo.

Uriel dijo:  

“Dile al ser humano, que nunca un hombre es más hombre que cuando dobla las rodillas ante Dios”.

Desde el comienzo de la Plegaria Eucarística hasta la Consagración: nos encontramos con Jesús en la prisión, en su atroz flagelación, su coronación de espinas y su camino de la cruz por las callejuelas de Jerusalén,

estando todos los asistentes a la Santa Misa real y místicamente presentes en el Viernes Santo que fue el Sacrificio de Expiación.  Estamos todos los que están participando de la Eucaristía y  todos aquellos por los que pedimos especialmente.

La Consagración es místicamente, la crucifixión del Señor. 

¿Puede alguien imaginarse eso? Nuestros ojos no lo pueden ver, pero todos estamos allá, en el momento en que a Él lo están crucificando y está pidiendo perdón al Padre, no solamente por quienes lo matan, sino por cada uno de nuestros pecados: “¡Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen!”

En la preparación de las ofrendas se llevan al altar el pan y el vino con el agua; es decir, los mismos elementos que Cristo tomó en sus manos. En la Plegaria eucarística se dan gracias a Dios por toda la obra de la salvación y las ofrendas se convierten en el Cuerpo y Sangre de Cristo.

La Consagración nos da el Cuerpo entregado ahora, la Sangre derramada ahora. Es místicamente, la crucifixión del Señor, perpetuada a través de sus sacerdotes. Por esto San Pío de Pietrelcina sufría atrozmente en este momento de la Misa.

Nos reunimos enseguida con Jesús en la Cruz y ofrecemos desde este instante, al Padre, el Sacrificio Redentor. Es el sentido de la oración litúrgica que sigue inmediatamente a la Consagración.

El “Por Él, con Él y en Él” corresponde al grito de Jesús: “Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu”.

En la consagración ocurre la “transubstanciación”, que significa “cambio de substancia” del pan y el vino, a ser verdaderamente la sustancia del Cuerpo y Sangre del Señor.

La Eucaristía aunque tiene la apariencia de pan y vino,  no es pan y tampoco vino.  

Cristo está presente en la Eucaristía verdadera, real y substancialmente con todo su Cuerpo, Sangre, alma y divinidad. Esta presencia se llama “real” porque es “substancial” y por ella Cristo, Dios y hombre, se hace totalmente presente.

Cristo está todo entero en cada una de las especies y en cada una de sus partes, de modo que la fracción del pan no divide a Cristo, que está real y permanentemente presente en la eucaristía mientras duren sin corromperse las especies eucarísticas.

11. CONSAGRACIÓN:

c. Invocación -Epiclesis-,

El nombre viene del griego: epicaleo, apicalumai; significa invocar, llamar.

Es una invocación del poder divino sobre los dones del pan y vino que han ofrecido los hombres, para que se conviertan en Cuerpo y Sangre de Cristo.

La Anáfora constituye la parte esencial de la Misa, es una palabra griega que indica la acción de elevar, la actitud de levantar la ofrenda con las manos.

Consagración. El sacerdote relata la institución de la eucaristía en el Jueves Santo, usando las mismas palabras de Jesús sobre las especies: sobre el pan, “Hoc est enim corpus meum (…)” (“Esto es mi Cuerpo…”) y sobre el vino, “Hic est enim calix sanguinem meam (…)” (“Este es el cáliz de mi Sangre…”). Cuando el sacerdote dice estas palabras sobre el pan de harina de trigo sin levadura y el vino de uva, con la intención de consagrar, la substancia del pan y del vino desaparecen siendo reemplazados por el Cuerpo y la Sangre de Jesucristo.

En esta parte de la Misa, todos permanecen de rodillas. En el relato de la institución y consagración, con las palabras y gestos de Cristo, se realiza el sacrificio que el mismo Cristo instituyó en la última Cena, cuando bajo las especies de pan y vino ofreció su Cuerpo y su Sangre y se lo dio a los Apóstoles en forma de comida y bebida y les encargó perpetuar ese mismo misterio.

Después de la consagración, Jesús está realmente presente en la Eucaristía:

En este momento, por el ministerio (por el encargo y el don) que el sacerdote ha recibido; el pan y el vino son transformados en el cuerpo y la sangre de Cristo. El sacerdote repite las palabras que Jesús pronunció en la última cena, con las cuales Él mismo dio gracias y bendijo el pan y el vino, haciéndolos su cuerpo y su sangre, para alimentar con su propio ser a sus apóstoles y a través de ellos y de la sucesión de sacerdotes a todos los creyentes.

Cristo, en efecto tomó en sus manos el pan y el cáliz, dio gracias, lo partió y lo dio a sus discípulos diciendo: Tomad, comed, bebed; esto es mi Cuerpo; éste es el cáliz de mi Sangre. Haced esto en conmemoración mía.

De ahí que la Iglesia haya ordenado toda la celebración de la liturgia eucarística según estas mismas partes que corresponden a las palabras y gestos de Cristo.

La Eucaristía, cuerpo y sangre de Cristo, es el mayor regalo que hemos recibido de Dios: Él se ha quedado para siempre con nosotros en la persona de Cristo, Él mismo toma nuestra realidad y la transforma en su propio ser, para alimentar nuestra vida de fe.  Sin este alimento espiritual; es decir, sin la comunión real con su cuerpo y su sangre, nuestra vida de fe sería árida y estéril, pura imitación exterior de Cristo, por nuestras propias fuerzas.

Pero como Él nos alimenta con su propia vida en la Eucaristía, podemos vivir como Él, ser como Él, porque Él mismo, desde nuestro interior nos va transformando, nos va consagrando, va haciendo de nuestra vida una constante Eucaristía, sólo si nosotros le entregamos nuestro corazón y dejamos que su Espíritu actúe en nosotros.

Cuando el celebrante dijo las palabras de la “Consagración”. Ante los ojos de Maximiliano empezaron unos relámpagos en el cielo y en el fondo. No había techo de la Iglesia ni paredes, estaba todo oscuro solamente aquella luz brillante en el Altar.

De pronto suspendido en el aire, vio a Jesús, crucificado, de la cabeza a la parte baja del pecho. El tronco transversal de la cruz estaba sostenido por unas manos grandes, fuertes. De en medio de aquel resplandor se desprendió una lucecita como de una paloma muy pequeña muy brillante, dio una vuelta velozmente toda la Iglesia y se fue a posar en el hombro izquierdo del señor Arzobispo que seguía siendo Jesús, porque podía distinguir su melena y Sus llagas luminosas, Su cuerpo grande, pero no veía Su Rostro.

Arriba, Jesús crucificado, estaba con el rostro caído sobre el lado derecho del hombro Podía contemplar el rostro y los brazos golpeados y descarnados. En el costado derecho tenía una herida en el pecho y salía a borbotones, hacia la izquierda sangre y hacia la derecha, un agua pero tan brillante; que  más bien eran borbotones de luz que iban dirigiéndose hacia los fieles moviéndose a derecha e izquierda. ¡Era una cantidad tan inmensa de sangre la que fluía hacía del Cáliz! ¡Qué pensó que iba a rebalsar y manchar todo el Altar, pero no cayó una sola gota!

San Uriel dijo:

–          Este es el milagro de los milagros, te lo He repetido, para el Señor no existe ni tiempo ni distancia y en el momento de la consagración, toda la asamblea es trasladada al pie del Calvario en el instante de la crucifixión de Jesús.

Después de la consagración, Jesús está realmente presente en la Eucaristía:

HERMANO EN CRISTO JESUS:

ANTES DE HABLAR MAL DE LA IGLESIA CATOLICA, – CONOCELA

89.- EL SACRIFICIO PERPETUO I


Cuando estaban en Corinto celebrando los Juegos Itsmicos, Nerón decidió concursar como ejecutante con la cornamusa y dio un fin de semana de descanso a todos sus augustanos, porque Menecrato lo iba a entrenar.

En la villa de un senador que le fue cedida a Maximiliano, por el tiempo que durarán los juegos; en el cubículum principal postrada en el piso, Aurora oró:

Señor, mi Dios,
a quien yo adoro en silencio día y noche,
Tú que desde el Cielo has posado Tu mirada
y que desde Tu Santo y glorioso Recinto
has tenido piedad de Tus hijos
quienes estaban en cautiverio,
como palomas en una jaula,
hambrientos y fracturados,
oprimidos por el enemigo,
alabado sea Tu Nombre
que está lleno de bondad.

“El pueblo que caminaba en tinieblas
ha visto una gran luz;
sobre aquellos que habitaban
en tierra de sombras profundas
resplandeció una brillante luz.
Tú has hecho más grande su alegría,
Tú has hecho que su júbilo se acrecentara,
ellos se regocijan en Tu Presencia
como se regocijan los hombres
en el tiempo de la cosecha,
como los hombres se alegran
cuando están repartiéndose el botín”.

Jesús se le apareció y le dijo:

ADÓRAME Y ÁMAME EN MI SANTA EUCARISTÍA

La Salvación viene de Mí.                         Yo soy El-Que-Salva.
La paz sea contigo, adórame y ámame en Mi Santa Eucaristía. Ven y recíbeme en Mi Sacrificio como un cordero sin mancha. Debes venir a Mí pura.
Si tan sólo se dieran cuenta de cómo Yo estoy presente en Cuerpo y en Sangre, en los que he ganado una redención eterna para todos ustedes, se acercarían a Mí sin mancha y con respeto. Por Mi Amor Infinito, Me he ofrecido como el Sacrificio perfecto para purificarlos a todos del pecado. Yo quiero que todos ustedes comprendan plenamente este Sacrificio. Sí, quiero alentarlos a comprender lo que Yo les ofrezco y así incitar en ustedes una respuesta de amor.
Este Sacrificio puede conducirlos hacia la santificación y la divinidad, hija Mía. Puede lograr en ti Mi propósito y llevarte a la perfección eterna. Mi dulce niña. Mi sacrificio es para la eternidad y tú, a quien ama Mi alma, Lo puedes recibir cada día.
En este momento santo, Mi Santuario está lleno de ángeles de cada orden, listos a reunirse Conmigo, su Dios. Postrados, yacen en adoración por Mí, consolando Mi Corazón. Y tú, que estás lista para recibirme, ¿No Me adorarás? ¿No Me vas a venerar?
Estén conscientes de Mi Santa Presencia. No se duerman en Mi Presencia. No permitan que su espíritu revolotee hacia otra parte ante Mi Presencia. ¿Se hubieran permitido a ustedes mismos estar aletargados si hubieran estado al pie de Mi Cruz, en el Gólgota?

Mis niños amados, ¿Cómo se hubieran sentido si hubieran asistido a Mi Crucifixión en el monte? ¿Hubieran permitido a su espíritu llenarse con los sucesos insignificantes del día? ¿O se hubieran postrado al pie de Mi Cruz para adorarme a Mí, su Dios? Yo morí por ustedes en la Cruz ignorando los sufrimientos que tuve que soportar. ¿Se permitirían, entonces, estar distraídos e indiferentes frente a Mi Sacrificio?

Yo estoy presente en Mi Tabernáculo…  Cómo estaba presente y clavado en Mi Santa Cruz. Entonces, vengan a Mí esta vez, con plena conciencia de Quién Es Aquel a Quien que están recibiendo y de Quién Es Aquel que los une para purificarlos, dándoles Vida eterna.
Hija, sé paciente como Yo soy paciente. Ven, descansa en Mi Sagrado Corazón y permíteme descansar en el tuyo. El Amor te ama.

Al día siguiente, Maximiliano y toda la pequeña comitiva que le acompaña, están reunidos para celebrarla Santa Misa…

Y escucharon al obispo  Leonardo explicar, antes de celebrar:

EL SACRIFICIO PERPETUO

Para que ninguna potestad humana pueda destruir a la Iglesia, Dios ha elevado la consagración sacerdotal a carácter indeleble. Porque ni siquiera en el Infierno se borra…

La Santa Misa, es el acto litúrgico dentro del cual se ofrece la Eucaristía. Jesús la instituyó en la Última Cena con sus apóstoles. Este sacrificio que se consumó en la Cruz, es un sacrificio perpetuo… Porque desde que fue instituido por el Hijo de Dios hecho Hombre en la tarde del Jueves Santo, en un sacrificio incruento, lo culminó el Viernes Santo en el Calvario:  ¡En el sacrificio de expiación: su cruenta muerte de cruz!

Jesús Resucitado vive en sus sacerdotes y este sacrificio se renueva y se repite perpetuamente;  ofreciéndose El mismo Jesucristo por las manos del sacerdote legítimamente consagrado aunque sea indigno,  al eterno Padre; bajo las especies de pan y de vino…

El sacrificio de la Santa Misa se ofrece a Dios para cuatro fines:

1º. La Misa es un memorial: Se conmemora la muerte de Jesús, pero no como un recuerdo psicológico, sino como una realidad mística; para honrarle como conviene y por esto se llama latréutico.

2º. La Misa es un banquete sagrado: el Mismo Cristo que se ofrece… Lo recibimos la Eucaristía y para agradecerle sus beneficios;  por esto se llama eucarístico.

Para aplacar la Justicia divina y darle reparación de nuestros pecados. Y para ofrecerle sufragios por las almas del purgatorio, por lo cual se llama propiciatorio.

4º. Para aplicar los méritos que Cristo ganó en la Cruz y alcanzar todas las gracias que nos son necesarias para vencer y regresar a Dios y por esto se llama impetratorio.

¡Cuán misericordiosa es la constante solicitud con que todos los días se ofrece por nosotros de una manera incruenta a su Eterno Padre; en tantos miles de misas como se celebran mundialmente…!

Porque mientras quede en la tierra un solo sacerdote debidamente consagrado, vivirá Jesucristo como Dios y como Hombre en la Iglesia: en el Santísimo Sacramento del Altar.

El mismo divino Salvador es quien vive con nosotros en este orden y se nos da en todo tiempo como sacrificio y manjar para que todos seamos Uno sólo en Él. Y el que habiendo sido absuelto de sus pecados por el sacerdote reciba este sacramento; ése estará verdaderamente unido con Dios.

En la Santa Misa se renueva el sacrificio del Calvario al celebrar el Sacramento de la Eucaristía, consagrándose el pan y el vino por medio de una fórmula sacramental que pronuncia el sacerdote celebrante, lo que produce el efecto de la TRANSUBSTANCIACIÓN.  En los milagros eucarísticos documentados por la ciencia se ha comprobado que la carne encontrada en la hostia, es tejido vivo de un miocardio humanoEsto significa que al alimentarnos con el manjar eucarístico, Dios nos trasmite para amar, su propio Sacratísimo Corazón…

Y es por lo tanto, el sacrificio y banquete de la Eucaristía; el rito central de la Iglesia católica y el Acto Supremo de Adoración y Culto a Dios.  

El mismo Cristo que se ofreció a Si mismo una vez en el Altar de la Cruz en el Calvario,  en un sacrificio cruento; está presente y se ofrece en la Santa Misa que  es una re-presentación del Calvario, en un sacrificio incruento: Sacrificio del Cuerpo y Sangre de Jesucristo, que se ofrece sobre nuestros altares, aplicando los méritos de Cristo bajo las especies del pan y del vino en memoria del Sacrificio de la Cruz.

Durante la Santa Misa, nosotros como asamblea debemos concentrar nuestro pensamiento en Jesús Crucificado.

Estructura

Se compone de dos partes: la misa de los catecúmenos o liturgia de la palabra. Y la misa de los fieles o liturgia eucarística.

“Y he aquí que yo estoy con vosotros todos días hasta el fin del mundo”. (Mt. 28, 20)
Vivamos la Eucaristía como un encuentro de amor con Cristo.

Al celebrar la Eucaristía hay que poner en paralelo la cronología de la Misa y la de la Pasión. Se trata de comprender y de darse cuenta en primer lugar, de que el sacerdote en el Altar es Jesucristo. Y desde ese momento Jesús en su Sacerdote, revive indefinidamente la Pasión.

1. Introito

Iglesia quiere decir reunión. Por eso su manifestación vital es el momento en que se encuentran sus fieles reunidos.

Ritos de entrada

Son todos aquellos pasos que introducen a la asamblea en la celebración.  Tienen un carácter de exordio (preámbulo) preparación e introducción.

El INTROITO, antífona o canto de entrada acompaña la procesión del celebrante y los ministros, hacia el altar.

San Uriel Arcángel dijo a Maximiliano:
“Hoy es un día de aprendizaje para ti y quiero que prestes mucha atención, porque de lo que seas testigo hoy, todo lo que vivas en este día, tendrás que participarlo a la humanidad”.

Maximiliano escuchó sobrecogido la voz de Uriel y procuró estar muy atento. Lo primero que percibió fue que había un coro de voces muy hermosas que parecían envueltas en el eco del viento, venían de una lejanía que se iba acercando cada vez más y formaban una sinfonía maravillosa…

Canto de Matías

El canto de entrada comienza cuando el sacerdote (con el diácono y los ministros) hace su entrada en el templo o en el recinto en el que se vaya a celebrar la Eucaristía. Y abre la celebración.

Desde la Señal de la Cruz  inicial hasta el Ofertorio. Es necesario reunirse con Jesús en Getsemaní. Hay que seguir a Jesús en su agonía, sufriendo ante esta “marea negra” de pecado. Hay que unirse a Él en el dolor de ver que la Palabra del Padre, que Él ha venido a traernos, no será recibida o será recibida muy mal por los hombres.

Saludo inicial

Terminado el canto de entrada, el sacerdote, de pie junto a la sede, rinde homenaje con el incensario el altar donde será celebrada la misa. Luego hace la señal de la cruz junto con toda la asamblea y saluda al pueblo reunido.

El sacerdote besa el altar consagrado desde donde se efectúa el Santo Sacrificio.  Después de venerar el altar y hacer la señal de la Cruz, el celebrante dirige el saludo a la asamblea de los fieles: Dios nos recibe personalmente en la Eucaristía, nos llama y nos une en comunidad con el simple y sencillo acto de la bendición:
En el nombre del Padre”: Dios se nos presenta como papá, de él depende nuestra existencia, nos ama y se preocupa por nosotros como el mejor de los papás.
“… del Hijo”: Dios nos recuerda que por amor a nosotros se hizo hombre en Jesús el Hijo, para hacernos hijos suyos, hermanos en Cristo y enseñarnos a vivir como hijos de Dios.
“… y del Espíritu Santo”: el Espíritu es la presencia permanente de Dios con nosotros, el fuego de su amor, que nos enseña, nos consuela y nos fortalece desde nuestro propio corazón.

El señor Arzobispo Leonardo empezó la Santa Misa y al llegar a la Oración Penitencial,  Uriel dijo a Maximiliano:

“Desde el fondo de tu corazón, pide perdón al Señor por todas tus culpas, por haberlo ofendido, así podrás participar dignamente de este privilegio que es asistir a la Santa Misa.”

Por una fracción de segundo Maximiliano pensó: “Pero si estoy en Gracia de Dios, me acabo de confesar anoche”.

Uriel contestó: “¿Y tú crees que desde anoche no has ofendido al Señor? Déjame que Yo te recuerde algunas cosas. Cuando salías para venir aquí, el sirviente de Plinio se acercó para pedirte algo y como estabas con retraso, a la apurada, le contestaste no de muy buena  forma. Eso ha sido una falta de caridad de tu parte y ¿Dices no haber ofendido a Dios…?”

Luego, cuando Nerón insistió en mortificarte, mentalmente te expresaste de manera poco conveniente contra ese pobre hombre, en lugar de hacer oración por él. Casi perdiste la paz y la paciencia. ¿Y crees que no lastimaste al Señor? Has faltado a la caridad, pues Jesús también está en los paganos malvados como él…

Maximiliano se ruborizó de vergüenza e inclinó apenado la cabeza.

Uriel continuó:

Vas a participar en el Milagro más grande, vas a vivir el momento de regalo más grande de parte del Altísimo y tienes que aprender a apreciarlo. ¡Mira!…

Maximiliano contempló asombrado, como la fisonomía  y la persona de Leonardo desaparecía y era Jesús el Buen Pastor, el que le sonreía amorosísimo…  Y lo invitaba a entregar todos los pecados en sus manos…

Y a partir de aquel momento fue como si tuviera una pantalla gigante ante su mirada, pero dividida en dos: en una parte se trasladó hasta el Huerto de Getsemaní y ante sus ojos asombrados contempló el tremendo drama que Jesús vivió en su última confrontación con Satanás, hasta que lo hizo sudar sangre…

En la otra estaba Jesús en la misma persona del obispo Leonardo repitiendo aquella Pasión y comprendió que las dos situaciones enlazaban una sola: allí se estaban redimiendo las almas de todos los asistentes a la Misa. Este sobrecogedor drama de amor, le mostraba el precio que Jesús había pagado por su salvación. Con aterradora realidad vio su propia vida cuando desconocía el cristianismo y cómo cada uno de sus pecados, Jesús los estaba tomando sobre Sí Mismo… para reunirlo a él con el Padre Celestial…

Maximiliano se estremeció de amor y de agradecimiento, ¿Cómo no corresponder a este Dios maravillosamente misericordioso que dio su propia vida para rescatarlo?

2. Acto Penitencial

Después del Introito sigue el acto PENITENCIAL que realiza toda la comunidad con la confesión general y se termina con la absolución del sacerdote.

Después del acto penitencial, se dice el Señor, ten piedad.

Dios nos invita a comenzar nuestro encuentro con Él dejando en sus manos todo lo que nos aparta de su amor. Esto requiere de nosotros una actitud de humildad: reconocer que hay pensamientos, palabras y obras que obstaculizan nuestra relación con Dios, eso son los pecados.

Se pide perdón a Dios por los pecados cometidos diciendo el Confiteor (“Yo pecador”).

CONFITEOR Deo omnipotenti, beatae Mariae semper Virgini, beato Michaeli Archangelo, beato Ioanni Baptistae, sanctis Apostolis Petro et Paulo, et omnibus Sanctis, quia peccavi nimis cogitatione, verbo et opere: mea culpa, mea culpa, mea maxima culpa. Ideo precor beatam Mariam semper Virginem, beatum Michaelem Archangelum, beatum Ioannem Baptistam, sanctos Apostolos Petrum et Paulum, et omnes Sanctos, orare pro me ad Dominum Deum nostrum.  Deus meus, ex toto corde poenitet me omnium meorum peccatorum, eaque detestor, quia peccando, non solum poenas a Te iuste statutas promeritus sum, sed praesertim quia offendi Te, summum bonum, ac dignum qui super omnia diligaris. Ideo firmiter propono, adiuvante gratia Tua, de cetero me non peccaturum peccandique occasiones proximas fugiturum. Amen.

El Kyrie “Señor, ten piedad”

Después, el sacerdote invita al acto penitencial, que, tras una breve pausa de silencio, realiza toda la comunidad con la fórmula de la confesión general y se termina con la absolución del sacerdote, que no tiene la eficacia propia del sacramento de la Penitencia. Sólo elimina los pecados veniales, no los mortales.

     3.- Kyrie Eleison-Señor, ten piedad.

Señor, ten piedad de nosotros; después, Cristo, ten piedad de nosotros y luego, Señor, ten piedad de nosotros, (dos veces cada invocación)

Uriel dijo:

 “Glorifica y bendice con todo tu amor a la Santísima Trinidad en tu reconocimiento como criatura Suya”

4. Gloria.

Se canta el himno del Gloria, cuyo texto es invariable y con que la Iglesia congregada en el Espíritu Santo, glorifica a Dios Padre y al Corderoy le presenta sus súplicas.

Gloria in excelsis

Gloria in excelsis Deo,

et in terra pax hominibus bonae voluntatis.

Laudamus te,

Benedicimus te,

Adoramus te,

Glorificamus te,

Gratias agimus tibi propter magnam gloriam tuam,

Domine Deus, Rex caelestis, Deus Pater omnipotens.

Domine fili unigenite, Jesu Christe,

Domine Deus, Agnus Dei, Filius patris,

Qui tollis peccata mundi, miserere nobis.

Qui tollis peccata mundi, suscipe deprecationem nostram.

Qui sedes ad dexteram Patris, miserere nobis.

Quoniam tu solus sanctus,

Tu solus Dominus,

Tu solus Altissimus, Jesu Christe,

Cum Sancto Spiritu in gloria Dei Patris. Amen.

De repente Maximiliano se encontró en un lugar lejano, lleno de luz ante la Presencia Majestuosa del Trono de Dios, y con cuánto amor fue agradeciendo al repetir: “…Por tu inmensa Gloria Te alabamos, Te bendecimos, Te adoramos, Te glorificamos, Te damos gracias, Señor, Dios Rey celestial, Dios Padre Todopoderoso y evocó el rostro paternal del Padre lleno de bondad… Señor, Hijo único Jesucristo, Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre, Tú que quitas el pecado del mundo…” Y Jesús estaba delante de él, con ese rostro lleno de ternura y Misericordia: “…porque sólo Tú eres Dios, sólo Tú, Altísimo Jesucristo, con el Espíritu Santo…” el Dios del Amor hermoso, Aquel que en ese momento estremecía todo su ser… Y pidió: “Señor, libérame de todo espíritu malo, mi corazón te pertenece, Señor mío envíame tu paz para conseguir el mejor provecho de esta Eucaristía y que mi vida dé sus mejores frutos. Espíritu Santo de Dios, transfórmame, actúa en mí, guíame ¡Oh Dios, dame los dones que necesito para servirte mejor…!”

5. Oración colecta.

Termina el rito de entrada con una oración llamada colecta, que precedida de un silencio recoge las oraciones de los fieles, suele dirigirse a Dios Padre, por medio de Cristo y en el Espíritu Santo y se termina con la conclusión trinitaria: Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos

Llegó el momento de la Liturgia de la Palabra  y Uriel le dijo a Maximiliano:

–          Repite junto conmigo: Señor, hoy quiero escuchar Tu Palabra y producir fruto abundante, que Tu Santo Espíritu limpie el terreno de mi corazón, para que Tu Palabra crezca y se desarrolle, purifica mi corazón para que esté bien dispuesto.

Luego añadió:

“Quiero que estés atento a las lecturas y a toda la homilía del sacerdote. Recuerda que la Biblia dice que la Palabra de Dios no vuelve sin haber dado fruto. Si tú estás atento, va a quedar algo en ti de todo lo que escuches. Debes tratar de recordar todo el día esas Palabras que dejaron huella en ti. Serán dos frases unas veces, luego será la lectura del Evangelio entera o tal vez solo una palabra…  Paladéala el resto del día y eso hará carne en ti porque esa es la forma de transformar la vida, haciendo que la Palabra de Dios lo transforme a uno”. “Y ahora, dile al Señor que estás aquí para escuchar lo que quieres que Él diga hoy a tu corazón”.

Maximiliano fue muy obediente, vio y escuchó…

B. LITURGIA DE LA PALABRA.

Jesucristo, además de cantar los salmos, habló a sus discípulos, recordándoles sus enseñanzas.

“Cuando se lee en la Iglesia la Sagrada Escritura es Dios mismo quien habla su pueblo, y Cristo presente en su palabra, quien anuncia el evangelio”

En las lecturas que luego explica la homilía, Dios habla a su pueblo descubriendo el misterio de la redención y salvación y ofreciendo alimento espiritual.  El mismo Cristo por su palabra, se hace presente en medio de los fieles.

Hay que escuchar las lecturas de la Santa Misa como estando dirigidas personalmente a nosotros.

           Limpios de corazón y en actitud de humildad podemos ahora escuchar la Palabra de Dios y dejarnos moldear por ella. Desde los tiempos antiguos del pueblo de Israel, Dios se ha manifestado al hombre por medio de la Palabra: en ella le ha mostrado su rostro, le ha enseñado a vivir, le ha dado esperanza con sus promesas, lo ha escogido y lo ha hecho su propiedad. En las lecturas y el salmo, Dios mismo se hace presente y nos habla, despierta nuestra fe, reafirma nuestra esperanza y aviva nuestro amor. Es su Palabra, mensaje de amor, que espera nuestra respuesta. Dios quiere conversar con nosotros, escuchemos primero lo que quiere decirnos para poder luego responder a su amor.

La primera lectura suele ser tomada del Antiguo Testamento. En Pascua de Resurrección suele ser tomada del Apocalipsis y los Hechos de los Apóstoles.

Salmo responsorial

Se canta o recita un fragmento de un salmo tomado del libro homónimo, en forma antifonal: los fieles repiten una antífona y un salmista, lee o canta los versículos del salmo. Esta parte de la Eucaristía goza de una gran importancia litúrgica y pastoral, ya que favorece la meditación de la palabra de Dios.

Segunda lectura

Es tomada del Nuevo Testamento, en un pasaje de alguna epístola.

EL ALELUYA: Viene ahora un canto de gozo y de júbilo: “¡Aleluya! ¡Cristo vive, resucitó de entre los muertos! ¡Su victoria fue completa!”.  Es una aclamación que precede a la proclamación del Evangelio. Esta aclamación constituye de por sí un rito o un acto con el que la asamblea de los fieles acoge y saluda al Señor que les va a hablar en el Evangelio y profesa su fe con el canto. Lo cantan todos de pie y el verso lo canta el coro o un cantor.

5. EL EVANGELIO: Es la lectura más importante de la Eucaristía, pues nos pone en contacto con la persona y la vida de Jesús.

Aprendemos directamente de Él, del recuerdo de sus enseñanzas, de su vida y de sus obras. En el Evangelio Jesús nos muestra su rostro, como se lo mostró a sus discípulos y a todas las personas que lo conocieron en Galilea donde vivió, nos habla y nos instruye personalmente. Si se lo permitimos, con su Palabra despertará nuestra fe, nos dará esperanza y encenderá nuestro amor. Por eso, antes de escuchar el Evangelio hacemos la Señal de la Cruz: sobre nuestra frente, para que el Evangelio (presencia de Jesús) santifique nuestro pensamiento y podamos comprenderlo; sobre nuestros labios, para que santifique nuestra palabra y podamos transmitirlo. Y sobre nuestro corazón, para que santifique todo nuestro ser y vivamos como Cristo.

El sacerdote inicia la lectura diciendo “Lectura del Santo Evangelio según…”), a lo que el pueblo responde diciendo “Gloria a Ti, Señor”) y haciendo la señal de la cruz en la frente, labios y pecho. Al final se aclama “Gloria a Ti, Señor Jesús”).

La proclamación del Evangelio constituye la culminación de la Liturgia de la Palabra y se le debe tributar suma veneración, inclusive empleando incienso en los días solemnes, acompañado de los acólitos portando cirios a los costados del ambón, sea por parte de los fieles, que con sus aclamaciones reconocen y profesan la presencia de Cristo que les habla, y escuchan la lectura puestos en pie.

Al culminar el que “proclama” el evangelio dice: “Palabra del Señor” y la asamblea responde “Gloria y honor a Ti, Señor Jesús”.

6. LA HOMILÍA: El sacerdote nos ayuda a comprender la Palabra de Dios, pues Dios mismo lo utiliza como mensajero de su amor.

Él nos comparte, por su ministerio, lo que la comunidad de los creyentes (la Iglesia) ha comprendido de este mensaje y también nos transmite su experiencia personal. Dios suscita en medio de su pueblo pastores para guiarnos en nuestro camino espiritual y para explicarnos sus enseñanzas. Es Cristo mismo quien nos habla a través de quienes nos predican su Palabra.
El sacerdote hace una prédica y la Homilía finaliza con un canto.

7. LA PROFESIÓN DE FE: Una vez hemos escuchado las palabras de Jesús y reflexionado sobre ellas viene el Credo; es decir, la expresión de nuestro compromiso personal y comunitario con Dios Padre Creador, Dios Hijo Salvador y Dios Espíritu Santificador: Él se nos ha revelado en la Palabra y ha despertado nuestra fe. Por eso, en el Credo profesamos la fe que nos motiva personalmente y que nos congrega en comunidad.

El Credo es nuestra respuesta al amor de Dios que se nos ha manifestado primero, porque nuestra fe es la respuesta al encuentro con la persona de Cristo, que nos ha llamado, nos ha congregado y nos ha mostrado su rostro. Así como Jesús se encontraba con la gente, le predicaba el Evangelio o Buena Nueva y la gente comenzaba a creer en Él y a seguirlo; así Jesús nos muestra su rostro, nos llama, nos habla y nos toca profundamente cada vez que leemos un trozo del Evangelio, despertando nuestra fe y moviéndonos a seguirlo. Además, el Credo precisa el contenido de nuestra fe, le da figura y rostro al Dios en quien creemos y a la Iglesia, fundada en la fe, de la cual hacemos parte.

Symbolum Apostolorum
CREDO in Deum Patrem omnipotentem, Creatorem caeli et terrae. Et in Iesum Christum, Filium eius unicum, Dominum nostrum, qui conceptus est de Spiritu Sancto, natus ex Maria Virgine, passus sub Pontio Pilato, crucifixus, mortuus, et sepultus, descendit ad inferos, tertia die resurrexit a mortuis, ascendit ad caelos, sedet ad dexteram Dei Patris omnipotentis, inde venturus est iudicare vivos et mortuos. Credo in Spiritum Sanctum, sanctam Ecclesiam catholicam, apostolicam, romanam, sanctorum communionem, remissionem peccatorum, carnis resurrectionem, vitam aeternam. Amen.

Todos rezan el Credo de los Apóstoles. En cualquier Misa donde se diga el Credo, a la mención de la Encarnación de Jesucristo, deben arrodillarse o hacer una profunda reverencia.

Para sorpresa de Maximiliano, le causó una gran impresión ver a la Santísima Virgen María arrodillada ante el sacerdote, mientras recitaban el Credo…

8. LA ORACIÓN DE LOS FIELES: En el Credo hemos expresado y precisado nuestra fe personal y colectiva, por eso ahora, como comunidad de fe, nos dirigimos a Dios, elevando nuestras súplicas, pidiéndole por todas nuestras necesidades y pidiendo unos por otros. Tanto nuestras súplicas, como nuestro acto de fe; son siempre, a la vez, personales y comunitarias.

Se realizan peticiones de parte de la asamblea por sus necesidades, a Dios. Las series de intenciones, normalmente, serán las siguientes: por las necesidades de la Iglesia, por los que gobiernan las naciones y por la salvación del mundo, por los que padecen por cualquier dificultad y por la comunidad local. Corresponde al sacerdote celebrante dirigir esta oración desde la sede. Se suele decir Roguemos al Señor u oremos, y los fieles responden: Escúchanos, Señor te rogamos.

Dominus vobiscum (lat. “El Señor esté con vosotros”) es la forma latina del saludo del sacerdote a la comunidad al inicio de cada una de las partes de la misa. La comunidad responde, en cada ocasión: “Et cum spiritu tuo” (“Y con tu espíritu.”).

Esta fórmula proviene de la Biblia (Ruth 2,4 y Tim. 4,22).

En la celebración de la Eucaristía participan todos los fieles miembros de su Cuerpo. Cada uno une en la Eucaristía su vida, su alabanza, su sufrimiento, su oración y su trabajo a los de Cristo y a su total ofrenda.

Ttambién se unen en la Eucaristía la Virgen María y los santos que están ya en la gloria del cielo

En la misa oramos por las almas del purgatorio para que puedan entrar en la luz y la paz de Cristo.

Liturgia de la Eucaristía

Ésta es la parte nuclear y central de la Misa pues Jesucristo Mismo se hace presente en las especies eucarísticas en Su Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad. En la última Cena, Cristo instituyó el sacrificio y convite pascual, por medio del cual el sacrificio de la cruz se hace continuamente presente en la Iglesia cuando el sacerdote, que representa a Cristo Señor, realiza lo que el mismo Señor hizo y encargó a sus discípulos que hicieran en memoria de Él.

El Ofertorio, es el arresto. La Hora ha llegado.

HERMANO EN CRISTO JESUS:

ANTES DE HABLAR MAL DE LA IGLESIA CATOLICA, – CONOCELA

88.- EL CAMPEÓN DE LOS JUEGOS OLIMPICOS


Los siete años de diferencia en edad,  que hay entre el Cesar y Popea empiezan a hacer estragos. La inclinación que siente Nerón por Esporo es cada día más fuerte y el emperador ya no se molesta en ocultarlo.

Popea lo resiente mucho, se siente morir de despecho y está empleando todos los recursos a su alcance para volver a quedar en cinta y recuperar su influencia sobre Nerón. Pero esto no es fácil, ya cumplió 34 años y aunque Locusta le asegura que no debe preocuparse, pues antes de que llegue el invierno volverá a engendrar, la angustia no la deja conciliar el sueño.

Para su desgracia, los acontecimientos no hacen más que aumentar su inquietud…

Porque Nerón, después de haber hecho castrar a Esporo y hasta intentar cambiarlo en mujer; lo adornó un día con un velo nupcial. Hizo que le celebraran los flamens dialis una ceremonia matrimonial, en el templo de Zeus y le constituyó una dote. Y  haciéndolo llevar con toda la pompa del matrimonio y un numeroso cortejo, lo trató como a su esposa.

Esto ocasionó que alguien dijese satíricamente: “Que hubiese sido una gran fortuna para el género humano que su padre Domicio, se hubiese casado con una mujer como aquella.”

Después de la boda y un gran banquete a los que no asistió Popea Sabina, vistió a Esporo con el traje de las emperatrices. Y lo llevaba con él en litera a todas las reuniones y mercados de Grecia. Durante toda la gira por Acaya, su atención se centró en las competencias y gozo de su luna de miel con Esporo. Y durante las Fiestas Sigilarias de Roma, se la pasó besándolo en público continuamente, como el más ardiente enamorado.

En Delfos no se atrevió a hacerse iniciar en los Misterios de Eleusis, asustado por la voz del Heraldo que prohibía el acceso a los criminales y a los impíos.

Se retiró profundamente disgustado y en el siguiente festín le reclamó a Haloto el que Apolo no hubiese intervenido para defenderle…

Haloto intento desviar su atención y le reprochó a Seneca su vida suntuosa y sus inmensas riquezas.

Seneca respondió:

–                     El sabio no llega a ser nunca esclavo de sus riquezas y se contenta con preferirlas a la miseria. Por lo que a mí toca, mi fortuna puede desaparecer, sin que pierda en realidad nada, porque el dinero es para mí un buen siervo.

Haloto consiguió su objetivo, pues Nerón le dijo con burla:

–                     Dices eso porque todavía la posees. Si la perdieras…

–                     Pero aun así, no me sentiría empobrecido, pues no es pobre quién posee pocas cosas, sino el que desea siempre más. Yo necesito pocas cosas. Y las pocas que necesito, las necesito poco. Vosotros en cambio, si perdierais vuestras riquezas quedaríais aterrorizados, pues creeríais que os habréis perdido a vosotros mismos…

Tigelino le agrego leña al fuego:

–                     Cuando fuiste un hombre poderoso, no lo manifestaste así…

Pero Seneca no se dejó intimidar:

–                     En resumen: yo soy dueño de mi fortuna y vosotros sois esclavos de la vuestra. El dinero desempeña un papel secundario en mi vida, pues me ofrece posibilidades de hacer el bien. Pero en la vuestra, juega el papel principal… Cuando la perdáis, veremos de que temple estáis hechos…

Nerón se aburrió y cambiando de tema, se desentendió de su antiguo preceptor.

Después de su fallido intento en el santuario de Delfos, mostraba profundo desprecio por todos los cultos, exceptuando el de una diosa siria. Pero terminó por burlarse también de esto, al punto de orinar sobre su estatua y luego se entregó a otra superstición, la única en la que persistió.

Un hombre del pueblo, un desconocido; le regaló una muñeca que lo preservaría contra las celadas de sus enemigos. Coincidentemente al poco tiempo sería descubierta la conspiración de Pisón y convirtió aquella muñeca en su divinidad suprema. La honró con tres sacrificios al día y quiso hacer creer a todos, que le revelaba el porvenir.

También participó en el teatro y representó personajes trágicos poniendo como condición que las máscaras de los héroes y de los dioses, se le pareciesen. Y las diosas y las heroínas, a la mujer que más amaba: Esporo.

Entre otros papeles, cantó ‘Canacea en el parto’; ‘Orestes, asesino de su madre’; ‘Edipo Ciego’ y ‘Hércules Furioso’. En la representación de ésta última, un soldado joven que estaba de guardia en la entrada del teatro, viéndolo cargado de cadenas como lo exigía la trama, acudió para ayudarle.

No estaba permitido salir del teatro mientras él estaba en el escenario, ni siquiera por los motivos más imperiosos. Esto causó que algunas mujeres dieran a luz en medio del espectáculo. Y muchos espectadores cansados de oír y aplaudir, saltaron furtivamente por encima de las murallas de la ciudad, cuyas puertas estaban cerradas y se fracturaron las piernas.

Nerón estaba tan ávido de popularidad, que inmediatamente era rival del que por cualquier medio, gozaba del favor de la multitud. No contento con sus triunfos en el teatro, descendió a la arena olímpica con los atletas, haciendo que los mejores gladiadores, lo ejercitasen en la lucha, a pesar de su obesidad.

Como lo comparaban con Apolo por el canto y con el sol por su habilidad para guiar carros, quiso imitar las hazañas de Hércules y le dieron un león domesticado con el que fingió luchar en el Anfiteatro y matarlo con la maza o ahogarlo entre sus brazos, en presencia del público.

Es casi imposible creer el terror y la ansiedad que mostraba en la competencia. Su envidia hacia sus rivales y su terror a los jueces. A sus competidores los observaba, los espiaba y los desacreditaba en secreto, como si fuesen de la misma condición que él. Algunas veces llegó a injuriarlos cuando los encontraba. Y si se presentaba alguno que innegablemente era superior a él, trataba de corromperlos para que se dejasen ganar.

En cuanto a los jueces, les dirigía una respetuosa y humilde alocución:

–           He hecho todo lo que puedo hacer. Y a ustedes, hombres prudentes e instruidos, corresponde excluir todo lo fortuito.

Cuando ellos lo exhortaban a tener confianza, se retiraba un poco más tranquilo. Pero no pudiendo acabar con toda su inquietud, atribuía a malevolencia y envidia, el silencio que algunos de ellos guardaban por honestidad.  Y los señalaba como sospechosos.

Durante el certamen se sometía a todas las leyes del teatro, hasta el punto de no atreverse a escupir, ni a secarse el sudor de la frente con el brazo. En una tragedia se le cayó el cetro y lo recogió al instante con mano temblorosa.

Estaba aterrorizado de que por esta falta, fuera expulsado del concurso. No se tranquilizó hasta que Paris le aseguró que no se había visto aquel movimiento y Petronio le dijo que su actuación había sido impecable, en medio del regocijo y los aplausos del pueblo.

Él mismo se proclamaba vencedor y concurría a todas partes como heraldo. Queriendo borrar para siempre todo el recuerdo de otras victorias que no fuesen las suyas, hizo derribas, arrastrar por las calles y arrojar a las letrinas, los bustos de todos los vencedores.

Disputó también el premio de las carreras de carros, en los Juegos Olímpicos. Y guió uno arrastrado por diez caballos; olvidando que había censurado en sus versos, esta misma pretensión del rey Mitrídates. Pero se cayó del carro y le colocaron otra vez. Aun  así,  no pudo resistir la competencia y se bajó de él, antes de terminar la carrera.

Sin embargo, esto no le impidió ser coronado vencedor.

Deseaba eternizar y perpetuar su memoria y puso su nombre a multitud de cosas. Quiso tomar parte en los Juegos que se celebrarían en honor a su victoria, hasta como ejecutante. Menecrato lo instruía en el órgano hidráulico y la cornamusa.

Quería ser el mejor histrión y representar bailando el papel del Turno, de Virgilio. Por esto envenenó a Paris, pues lo consideraba su rival.

Se descubrió una conjura en Benevento, tramada por Vinicio. Le escribió su liberto Helio, diciéndole que los asuntos de Roma exigían su presencia y como estaba a punto de entrar en un concurso de canto, contestó:

–           En vano opinas y quieres que regrese prontamente. Mejor será que desees que regrese lleno de la gloria digna de Nerón.

Y ya no volvió a hacer caso de ningún reclamo proveniente de Roma.

Prohibió que le interrumpieran en ninguna de las competencias y solo su amor por Esporo conseguía distraerle.

El día de la clausura de los Juegos Ístmicos, en el Pódium Imperial donde están sentados los augustanos, Séneca le dijo a Maximiliano:

–           Después de la muerte de Paris, seguimos nosotros. Y ya no nos queda mucho tiempo Petronio.-Trazó rápidamente con  el bastoncillo de marfil, en el aire, un pescado.

Petronio exclamó sorprendido:

–           ¡Pero cómo…!

Pero Séneca lo interrumpió:

–           No es fácil esconder la Luz. Yo he intentado retirarme varias veces y hasta le ofrecí todos mis bienes. Pero el César ‘me ha jurado por todos los dioses que mis temores son infundados y que prefiere morir a hacerme daño’. Tú sabes tanto como yo, lo que eso significa…

–           Una sentencia segura.

–           Desgraciadamente así es. De esta corte solo podremos salir, cuando la muerte nos abra las puertas… Yo sólo estoy esperando el momento para que se cumpla.

–           Yo también estoy consciente de que mi utilidad para Nerón, se acabará con este viaje. También a mí me ha condenado…

–           Y tú ya no eres el mismo… Pronto Nerón se va a dar cuenta, ten mucho cuidado….

La llegada de Plinio impidió una respuesta.

Y Nerón iba a hablar…

Antes de emprender el regreso a Roma, le concedió la libertad a toda la provincia. A los jueces una cantidad considerable y el derecho de ciudadanía romana. Él mismo anunció estos favores desde el centro del estadio, el día de la clausura de los Juegos Ístmicos.

Y así Nerón, el máximo triunfador en toda la historia de los Juegos Olímpicos, volvió a Roma trayendo consigo más de mil coronas que ganó en año y medio de ausencia.

Al regresar de Grecia, entró en Nápoles, escenario de sus primeros triunfos artísticos, en un carro arrastrado por caballos blancos y según el privilegio de los vencedores en los Juegos Sagrados: por una brecha abierta en la muralla.

Hizo lo mismo en Anzio, en su propiedad de Albano. Y en Roma hizo su entrada en el carro que sirvió para el triunfo de Augusto, con el traje de púrpura, clámide sembrada de estrellas de oro, la corona olímpica en la cabeza y en la mano derecha, la de los Juegos Pitios.

Precedido por un cortejo que llevaba todas sus otras coronas, con inscripciones que dicen en donde las había ganado, contra quién, en qué competencias y con qué canciones. Detrás del carro iban los aplaudidores asalariados, exclamando en las ovaciones: ‘que eran los augustanos y los soldados de su triunfo’.

Enseguida demolieron una arcada del Circo Máximo y se dirigió por el Velabro y el Fórum, hacia el Templo de Apolo, sobre el Palatino. Al músico Menecrato y al gladiador Espicuro, les regaló patrimonios y las casas de varios ciudadanos romanos, después de su triunfo.

Colgó las coronas sagradas por todas partes del edificio. Llenó sus cámaras con estatuas que le representaban en traje de citarista y ordenó acuñar monedas con esa efigie. Después de esto, se apasionó aún más con su arte y se cuidó para conservar la voz, cuidando de no dirigir proclamas a los soldados, haciendo que otro las hiciera por él.  En cualquier asunto que emprendía, tenía constantemente a su lado a su maestro de declamación que le advertía de cuidarse el pecho o de tener un pañuelo frente a la boca. Y reguló su amistad o su odio, por la cantidad de adulaciones que le tributaban.

Cuando le avisaron que su tía Lépida estaba enferma de una irritación en el vientre, fue a verla. Ella, con la familiaridad ordinaria de las personas de edad madura, le acarició la barba con la mano, diciendo:

–           Cuando haya recogido esta barba, habré vivido bastante.

Con tono de chanza, Nerón replicó:

–           Voy a hacer que me la quiten en el acto.

Pero luego mandó a los médicos a que purgasen violentamente a la enferma. Se apoderó de sus bienes, sin esperar a que muriera y para no perder nada, suprimió su testamento.

Roma había seguido con su desenfrenada locura. Por los excesos de Haloto, las cosas llegaron a tal punto; que estaban al borde de  la anarquía. Entonces  se verificó la conspiración de Pisón, seguida por un despiadado segar de cabezas, de las más altas esferas de la sociedad romana.

Nerón pareció convertirse en una divinidad de muerte. El duelo envolvía la ciudad. El terror estaba presente en todos los hogares y  en los corazones, aun cuando los pórticos seguían coronados de hiedra y flores, porque no estaba permitido tener muestras de pesar por los muertos.

Pisón pagó su conspiración con la vida, junto con todos los implicados, sus parientes, sus amigos y hasta los simples conocidos. Los conjurados defendieron su causa, cargados de triples cadenas. Algunos confesaron espontáneamente y hasta se vanagloriaron del proyecto, diciendo que la muerte era el único servicio que podían prestar a un hombre manchado con tantos crímenes. Los hijos de los sentenciados fueron expulsados de Roma y murieron de hambre o envenenados.

 Y las cárceles se volvieron a llenar…

El emperador solamente  concedía a los condenados pocas horas para morir y para evitar cualquier dilación, tenía médicos encargados, como él mismo lo decía; ‘para atender a los retrasados’.

Éstos intervenían para cortarles las venas.

Séneca era un hombre honrado en una época de profunda decadencia moral… Siempre ha tenido sobre su cabeza el hacha del verdugo, porque Popea y Tigelino le profesan un odio tenaz. Y ambos han intrigado para que Nerón decrete su muerte, despertando su codicia por la fortuna del filósofo.

La oportunidad se les presentó al implicarlo en la conspiración de Pisón. Acusaron al sobrino el poeta Lucano, de participación directa. Y este fue el final del tío y del sobrino.

A los dieciséis años, Lucano era ya autor de tres composiciones y podía declamar en latín y griego. Marchó a Atenas en un viaje de instrucción, pero tuvo que regresar pronto ante los requerimientos del propio Nerón, que le concedía por entonces toda su estima y le incluyó en su «cohors amicorum» es decir, su círculo de amigos.

A los veintiún años recibió la dignidad de poeta laureado y Nerón le honró nombrándolo augur e incluso dándole el cargo de Questor de forma honorífica antes de haber cumplido la edad reglamentaria. La envidia de Nerón por su innegable talento como poeta, le hizo caer en desgracia y cuando la conspiración fue descubierta, a causa de la imprudencia de alguno de los implicados; Lucano hubo de sufrir crueles interrogatorios, a lo largo de los cuales negó, admitió y se retractó alternativamente de sus culpas. Después de recibir su condena, asumió una actitud digna y se cortó las venas. Expiró recitando unos versos en los que había descrito el fin de un soldado que sufría su misma muerte.

Después de esto,  Nerón envió una orden que obliga a su Preceptor a darse muerte. El Príncipe encontró una gran satisfacción en esta sentencia, no porque hallase contra él culpa alguna en la conjura; sino por ejecutar con hierro lo que no había podido con el veneno.

Cuando el centurión entregó la orden a Séneca, éste recibió la sentencia con tranquilidad y pidió hacer testamento, pero le fue negado. Entonces pidió despedirse de sus seres queridos en privado y también se le negó. No quiso revelar que era cristiano, para no acarrear más desgracias sobre su familia, pero mentalmente oró:

–           Señor Jesús, perdóname y recíbeme en tu Reino. No muero por ser cristiano… Tú sabes el porqué de esta sentencia…

Nerón le había concedido como una gracia, el morir por su propia mano… Los médicos enviados para los retardados le ayudaron y  cortaron las venas de sus brazos… Y Séneca murió desangrado…

HERMANO EN CRISTO JESUS:

ANTES DE HABLAR MAL DE LA IGLESIA CATOLICA, CONOCELA

 

87.- LA BACANAL


Nerón le dio a Haloto, el anillo de oro con el nombramiento más alto en el Orden Ecuestre; un poder que Haloto está dispuesto a ejercer hasta su máxima expresión sobre todo el imperio romano.  Al día siguiente en las escalinatas del Foro, se encuentra con el Prefecto de los pretorianos. Se saludan mutuamente y conversan…

Haloto dice:

–           Los cristianos creen en la resurrección que tendrán después de la muerte, ¿No es verdad?

Tigelino confirmó:

–           Esa creencia es la columna vertebral de su superstición, pues adoran a un judío resucitado…

Haloto preguntó:

–           ¿Qué más sabes de sus absurdas creencias?

–           Piensan que también ellos van a resucitar, con una vida inmortal…

–           Estoy enterado de cómo se esfuerzan por recuperar los cuerpos de los ajusticiados. Aunque solo sean los restos que dejan las fieras; los conservan por ese mito absurdo de su propia resurrección.

–           Por sus sortilegios se consideran superiores a los mismos dioses. Y se atreven a manifestarlo con su desprecio, llamándolos demonios sometidos a su propio Dios…

–           Ya comencé los arrestos y los juicios individuales. Voy a hacer efectivo el Edicto contra ellos en todo el imperio. Si no se retractan de sus creencias, los ajusticiaremos en medio del tormento.

–           Pero ni aun así se quebrantan en su resistencia.

Haloto levantó su puño cerrado y mostrando el anillo que le entregara Nerón dijo:

–           Si hubiese tenido este anillo antes… Muchas cosas hubieran sucedido de manera diferente. La perra cristiana que mandó ejecutar Narciso, tampoco se doblegó y dejó un alboroto tremendo en el tribunal.

–           Debemos hacer algo y pronto… No podemos seguir permitiendo que nos derroten así.

–           Tampoco podemos hacer nada contra su afirmación de que vivirán eternamente…

–           Por eso nos han resistido con tanta obstinación. Pero cómo podríamos arrancar eso de sus mentes. Contra la promesa de una vida eterna, no veo cómo podemos destruirlos…

–           Pero yo les tengo una sorpresa…

Tigelino lo miró con malicia y replicó:

–          Ya les aplicamos todos los tormentos y no se retractan… ¿Qué otra cosa faltaría según tú, que pueda considerarse una sorpresa?

Una diabólica sonrisa se dibujó en los labios del augustano y dijo:

–          Me gustaría saber cómo le harán para resucitar, después del ensayo de mi último suplicio… Ni siquiera imaginas lo que les tengo preparado…

El Prefecto lo miró con extrañeza y preguntó:

–          Debe ser algo extraordinario, para que te regodees como el gato que está a punto de devorar a su presa. ¿Qué estás planeando ahora?

–          Acompáñame mañana a Ostia. Acaba de llegar un barco con un  cargamento muy especial…

–          ¿De qué se trata?

–          Si te lo digo ahora dejará de ser sorpresa.

Y sus voces se alejan mientras entran al edificio del Forum…

Una semana más tarde, la víspera de la partida de Nerón a Acaya, Haloto ofreció otro convite en el palacio imperial en Anzio… Con el ánimo de encantar siempre más al César, hubo los acostumbrados torneos de sutilezas en una comedia teatral, acompañados de cantos, danza, flores, música y espectáculos de magia, ejecutados por los sacerdotes y las sacerdotisas del culto de Isis.

En esta bacanal, las bacantes y las ménades, adoraron en el altar de Baco y después que arrojaron el incienso,  ejecutaron una danza ritual muy elaborada y espectacular. Pero después de la lucha entre dos gladiadores, sucedió algo diferente…

Los esclavos servían solamente tentempiés variados y vino…  Extrañamente faltaban los manjares principales y las mesas se veían anormales, casi vacías…

Cuando Nerón manifestó su extrañeza, Tigelino le contestó  que le habían preparado una suculenta sorpresa de despedida… Que le mostrarían cuando terminase la función de teatro musical preparado en su honor.

Después que los bailarines se retiraron, Haloto dio una señal y enseguida entraron una gran cantidad de esclavos y dispusieron varias mesas largas y lechos-asientos a su alrededor…

Luego entraron otros músicos y bailarines ejecutando una danza muy erótica y Haloto, que también es augur de Baco ofreció incienso y libaciones sobre un pebetero ante un altar de Dionisio… Enseguida se traslada al otro extremo de la mesa imperial y hace lo mismo ante un altar dedicado a Apolo…

Y como augur y sacerdote de su culto declara que todo el banquete, será un ritual en su honor incluido el ‘sacrificio especial’ de ese día…

Nerón soltó una risa irónica y dijo:

–           ¿Acaso vas a ofrecer una hecatombe de toros blancos?

Haloto respondió:

–           Será algo mucho mejor, majestad…

Luego que termina la ceremonia del ofrecimiento, hace otra señal y entran los esclavos trayendo un desfile de suculentos manjares preparados en una especie de barbacoa muy diferente a lo habitual… También les sirven filetes poco cocinados y adornados con ensaladas de frutas y verduras que los hacen lucir muy apetitosos.

Haloto hace una libación con otro ofrecimiento a los dioses y luego invita a todos los comensales a que disfruten de lo que los esclavos han puesto en platos muy adornados frente a ellos.

Cuando Nerón lo prueba, lo degusta con deleite y elogia su fascinante sabor:

–           Vaya. Realmente has preparado una delicia desconocida…

Casi todos los augustanos también lo hacen y se unen con entusiasmo ponderando su exquisitez.

Sólo Séneca, Lucano, Marcial y uno que otro, no se apresuran…

Maximiliano guarda una especial reserva y da un trago a su vaso con vino… Porque conociendo al par de brutales compañeros de juergas del emperador, no está confiado en absoluto sobre el desarrollo de este convite en especial…

Haloto lo mira de una manera muy peculiar y luego pregunta al César:

–                     ¿Te gustó divinidad?

Nerón saborea con deleite y contestó complacido:

–                     Es una carne exquisita. ¿Sacrificaste jabalíes?

–           No es jabalí; sin embargo tiene su sabrosura aumentada. No es ternera, si bien  es todavía más tierna y delicada. Tampoco es faisán, aunque pareciera todavía  más exquisita y suave… Su sabor y su consumo, es una delicia cocinada de manera exclusiva para los dioses y aunque está reservada para las ceremonias solemnes y mistéricas; he querido agasajarte con ello en este día, víspera en que emprenderás tu viaje a Acaya…

El César lo mira interrogante y gratamente sorprendido. Pero no contesta nada.

Haloto hace un gesto ceremonial grandilocuente y declara:

–           Soy pontificex maximus y el divino Apolo ha accedido a favorecerte, para que el triunfo te acompañe hasta tu regreso. Y ha condescendido a  compartir contigo una exquisitez gastronómica que nunca se sirve fuera del templo…

–                     Entonces demos las gracias al divino Apolo.

–                     Y es a él a quién sacrificamos la carne que acaban de servirnos y también la que degustarán las ménades, junto con nuestros invitados que han llegado directamente desde Cartago…

Nerón amplía su sonrisa y casi todos los augustanos elogian el gusto exquisito de los manjares que les acaban de servir…

Tigelino interviene mirando fijamente a Maximiliano con una sonrisa enigmática:

–                     Es una verdadera pena que no le hayas otorgado antes el anillo equestre a Haloto. Hubiéramos celebrado nuestra fiesta taurina, con un banquete muy similar al de hoy…

Nerón se quedó perplejo, mirando con extrañeza a su nuevo favorito. Y cuestionó:

–           ¿Cuál hubiera sido la diferencia?

Tigelino muy feliz con la nueva preponderancia que ha alcanzado sobre su enemigo mortal  agrega mirándolo con odio:

–                     Como ya te habrás dado cuenta, Petronio… El poder y los placeres inmediatos, superan al goce que pueda proporcionar cualquier deleite intelectual. Al cuerpo no le gusta esperar… Lo material y tangible siempre será preponderante…

Maximiliano masculló:

–                     Sólo los animales ponen el instinto sobre todo  lo demás.

Nerón afirmó:

–                     Los placeres raros, son los que más deleitan…

Haloto sonrió con malignidad y añadió:

–          Pero no todos tienen el privilegio para degustar los manjares de los dioses y disfrutarlos tan frescos, que más no se puede…  Exactamente tal y como sucederá ahora…

Tigelino levantó su vaso con vino en dirección a Nerón y dijo:

–                     Tu triunfo  en Acaya todo lo amerita y hace que la ocasión sea muy propicia… ¡Salve majestad! Porque está asegurado el éxito de tu empresa y en Acaya te favorecerá grandemente el divino Apolo…

Haloto confirmó:

–                     De eso es de lo que nos estamos asegurando ahora, ofreciendo a los dioses el sacrificio que más les agrada…

–                     Pero Petronio está muy callado… ¿Tú no vas a probar nuestras exquisiteces?

Maximiliano dijo con cautela:

–                     Mi apetito no es voraz… Me gusta saborear el aperitivo primero y para eso, nada como un excelente vino. –Y volviéndose hacia Nerón agregó levantando su vaso- Yo también brindo por tu triunfo, majestad…

Y le dio un gran trago. El sonido de la música impidió que hubiera una respuesta y…

Con una entrada muy teatral, acompañada por músicos y danzantes; un grupo de  guerreros africanos gigantescos y algunas mujeres que tienen también un físico notablemente grande y que llegaran en el barco que inspeccionara Haloto; fueron instalados en el área del Gran Triclinio que habían destinado para ellos y que hasta ese momento había estado vacía…

Hubo enseguida una danza báquica con ninfas y faunos a los que se les agregaron las ménades.

Todos los asistentes al banquete los miraron con curiosidad, pero su asombro fue mayúsculo, cuando regresaron los esclavos conduciendo parihuelas con personas desnudas,  aderezadas como si fueran lechones y completamente vivos…

Tanto las mujeres como los hombres, son colocados sobre las largas mesas que están frente a los africanos…

Haloto mira con enorme satisfacción el asombro pintado en todas las caras de los invitados al banquete… Luego hizo una señal al mayordomo encargado de la sección donde estaban sentados los africanos…

Y el esclavo, armado con un filoso cuchillo de carnicero; abrió en canal a un hombre que había sido colocado a un lado de la muralla, sobre una tina que recogía los líquidos.   La sangre brotó salpicando a todos los que estaban cerca.

Él hizo caso omiso y con movimientos expertos, cortó de las vísceras del infortunado el corazón y el hígado…Luego los llevó ceremoniosamente, sobre un platón de oro decorado con diversas frutas y verduras hasta la mesa del augustano. Y éste, arrojó el corazón sobre el pebetero que ardía frente a la estatua de Apolo. Luego cortando un pedazo del hígado con su puñal, lo ingirió con inmenso placer.

Enseguida Haloto le dio un sorbo a su copa de vino y dijo:

–                     No hay nada más delicioso que el hígado de un enemigo aderezado y fresco… De esta manera nos apropiamos de su valor y de todas las cualidades admirables que pudiera tener… En el templo siempre tenemos los mejores manjares…

Tigelino declaró:

–                     Es una manera excelente para deshacernos de quienes no nos agradan…

–                     O de quien se niega a satisfacer nuestros requerimientos…

Haloto cortó otro pedazo y agregó:

–                     Y cuando una mujer se atreve a despreciarnos… La forma de hacerla absolutamente nuestra, pues así tampoco podrá gozar con otro…  es degustando el aroma fresco y consumiendo sus partes nobles… Si mi hijo me hubiera hecho caso, esa perra cristiana hubiera terminado en nuestra mesa… ¡Por supuesto después de haberla ofrecido a nuestros dioses…! ¡Estas menudencias son tan exquisitamente deliciosas!…

El silencio que siguió a esta declaración es absoluto y nadie se atreve a romperlo.

Maximiliano está tan impactado que por primera vez, se queda sin palabras… La absoluta maldad de esta barbarie, supera cualquier cosa que haya experimentado antes.

Nerón arruga la frente y levanta sus labios hasta la nariz como siempre que está demasiado turbado. Pero tampoco expresó desaprobación y esto fue interpretado como su aprobación tácita hacia todo lo que está sucediendo.

Haloto miró hacia Maximiliano y le dijo:

–                     Querido Petronio, levanta la carne que te fue servida, para que sepas lo que es…

El augustano está demasiado asombrado para reaccionar y con gesto maquinal levanta un pedazo de filete  que deja al descubierto una mano humana perfectamente cocinada…

Tigelino agregó con los dientes apretados:

–                     Claro que hubiera lucido mejor, si fuera la mano de la cautiva que Marco Aurelio rescató…

A Maximiliano le fue imposible ocultar su aversión y levantó sus ojos asombrados hacia el Prefecto que le mira con burla…

Haloto se jactó con maligna crueldad mirando fijamente  hacia el Augustano que ha caído de la gracia imperial y le dijo:

–                     Las extremidades son las más deliciosas. ¿O prefieres un pedazo de muslo?

Maximiliano dijo con voz ahogada:

–                     No debería asombrarme, pues ¿Qué más se puede  esperar de la barbarie de un carnicero como tú? Esto es un asesinato incalificable…

Tigelino replicó:

–                     Las leyes no prohíben los sacrificios a los dioses…

Maximiliano contestó:

–                     Lo que no prohíben las leyes, lo prohíbe la honestidad…

Y hubiera proseguido en una disputa que hubiera hecho que la provocación del Prefecto consiguiera su objetivo…. Pero…

Una exclamación de Séneca salvó a Petronio, pues dijo:

–                     ¡Mirad lo que esos africanos están haciendo!

Efectivamente, a todas las crueldades que ya existían, Haloto le añadió otra más… Y el grupo de africanos enormes y todas las ménades, están devorando lentamente pedazo a pedazo; a personas vivas y aderezadas con salsas y ensaladas, según lo que requiere su gusto.

Todos están tomando vino y conversando tranquilamente… Como si lo que están tragando fuera un pedazo de queso o aceitunas.

Los cristianos, sumergidos en la Oración en el Espíritu;  parecen no darse cuenta de que son los manjares en este banquete bestial…  Ellos sonríen igual que sus verdugos, pero por diferentes motivos: los primeros por ver acercarse al Dios que los ha amado desde el principio y los segundos, por ver satisfecho su sanguinario salvajismo.

Y este fue el último despliegue de brutalidad antes del soñado viaje a Acaya.

Como el emperador guardó silencio dando con esto un implícito permiso, nadie más objetó. Y el banquete prosiguió como si nada extraordinario hubiese sucedido.

La mayoría de los invitados del César continuaron consumiendo su ración de carne humana, que fue un extraño deleite a sus desordenados instintos y los predispuso a un nuevo nivel en lo que a gozo se refiere…

Y la bacanal siguió adelante con los excesos de la orgía acostumbrada…

De esta manera, fue presentado el nuevo intendente del César. Este hombre sanguinario que pronto hizo pesar su poderosa mano de hierro a todos los romanos y especialmente a los cristianos.

Como el pueblo ya está harto de sangre, por un tiempo fueron suspendidos los juegos del circo y se limitaron a las sentencias individuales. Pero diariamente los tribunales están llenos y los verdugos nos descansan en aquel descomunal baño de sangre y de crueldad….

Antes de embarcar, Nerón llamó a sus arquitectos e ingenieros responsables y les encargó de manera muy específica lo que anhelaba en su Domus Áurea. Les especificó:

–          No regresaré hasta que hayáis concluido el proyecto. Daos prisa porque si no, os entregaré en manos de Haloto y ya sabéis lo que os espera…

Sus aterrorizados interlocutores, después de haber presenciado lo que sucedió en las Bacanales, no tienen el menor deseo de enfrentar la ira del nuevo favorito del emperador y le hacen elocuentes muestras de fidelidad y le juran que acelerarán todos los trabajos…

Nerón declaró:

–          Volveré en triunfo y quiero estar alojado como un hombre… Disfrutad mi satisfacción o mi ira. Vosotros elegís….

Los ingenieros le aseguraron que el proyecto estaría listo lo más pronto posible y mientras el César se embarcaba en su soñada gira artística, las construcciones de los proyectos imperiales, ocuparon prioridad sobre todas las agendas del gobierno.

Los arquitectos extendieron su casa desde el Palatino hasta el Esquilino, donde había estado la Domus Transitoria que había sido destruida por el fuego.

Y a este edificio le llamó Domus Áurea, de cuya extensión y magnificencia bastará decir que en el vestíbulo se veía una estatua colosal de Nerón, de cuarenta metros de alto. Estaba rodeada por pórticos de tres filas de columnas y mil pasos de longitud.

Que había en ella un lago imitando el mar, rodeado de edificios que aparentaban ser una gran ciudad. Y que se veían explanadas, campos de trigo, viñedos, bosques poblados por multitud de rebaños y fieras. El interior era dorado por todas partes y estaba adornado con pedrería, nácar y perlas. El techo de los comedores estaba decorado con tablillas de marfil movibles, que dejaban escapar por algunas aberturas perfumes y flores.

De estas salas, la más hermosa era redonda y giraba día y noche, imitando el movimiento circular del mundo.

Los baños estaban  alimentados por las aguas del mar y las de Albula.

La semana siguiente, el barco imperial surcaba las aguas del mar Mediterráneo llevando entre sus maderos el dolor,  los sueños, las alegrías y las esperanzas de muchos hombres…

Maximiliano comprende ahora totalmente a Marco Aurelio en todas sus reacciones y se siente atrapado en una trampa mortal. Con los nuevos conocimientos adquiridos, sufre mucho al comprender la ignominia de su vida pagana y sabe que no puede escapar de la corte de Nerón, más que cuando éste haga efectiva su sentencia de muerte.

Hasta ahora nadie ha descubierto su nueva condición de cristiano y tiene la certeza de que cuando suceda, le espera una suerte peor que la de los cristianos que viera en la última bacanal. Pero Jesús lo fortalece en su ánimo, en todas sus oraciones; sobre todo con la armadura espiritual que le enseñara San Miguel Arcángel… Por todo esto, Maximiliano decidió ya no jugar con su destino y se concentró solamente en los proyectos artísticos propios del emperador, haciendo caso omiso a las provocaciones de sus eternos enemigos…

Los Juegos Olímpicos

En el viaje artístico de Nerón a Grecia, su sueño largamente acariciado, el emperador llevó a su séquito especial de ‘aplaudidores’ pagados que le aseguran la embriaguez del aplauso y de la gloria. Le encanta demostrar lo que considera su ‘talento divino’ y celebró todos  los Juegos Helénicos en todas partes por donde va pasando.

Los Juegos Píticos, también llamados Délficos, eran competiciones atléticas y musicales celebradas en honor a Apolo, cuyo objetivo era conmemorar la victoria del dios sobre la serpiente Pitón.

Durante las primeras jornadas se vivía una recreación de la lucha entre el dios y Pitón y una procesión de sacerdotes, theoroi y participantes; se dirigía hasta el altar de Apolo para celebrar una hecatombe.

El sacrificio ofrecido después era consumido en un banquete inaugural, en el que participaba todo el pueblo.

Templo de Zeus en Olimpia

En las competiciones atléticas. La mayoría de estos eventos eran similares a los de Olimpia. Incluían carreras, lucha libre, boxeo, el pancracio y el pentatlón (lanzamiento de disco, jabalina, salto de longitud, lucha y carrera a pie).  Había carreras de caballos que incluían una modalidad para carros tirados por cuatro caballos y más tarde también por dos.

En el año 67 el emperador Nerón tomó parte en las pruebas musicales con composiciones propias, y naturalmente fue proclamado vencedor.

El drama y la prosa se incorporaron gracias a la visita de nuestro imperial competidor, pues Nerón participó activamente en todo y con ansia por ganar…

Según la mitología, Zeus señaló con un rayo el lugar donde debía ser honrado y la forma en que quería que esto se hiciera. Allí se levantó un altar y una pira en la que se incineraban las ofrendas para el dios.

Por medio de una carrera se establecía qué atleta tenía el honor de encenderla y así se originaron los Juegos Olímpicos.

Los campeones olímpicos, gozaban de gran prestigio en la antigua Grecia. En sus ciudades natales se hacían bustos de ellos y se les componían poemas. Cuando volvían vencedores se les recibía de modo triunfal, como a héroes con un desfile por las calles. Llegaban a adquirir una dimensión casi divina y algunos incluso se convirtieron en personajes míticos, venerados después de muertos.

La mayoría competían desnudos, untados con aceite de oliva y depilados, como una manera de mostrar con orgullo su excelente forma física… El esfuerzo era tanto que a veces los atletas dañaban su salud o llegaban a morir de agotamiento.

Aunque el deporte preferido era la competición quíntuple que constaba de lucha, carrera, lanzamiento de jabalina, salto de longitud y lanzamiento de disco. También había carreras de carros y el deporte más violento de todos: el pancracio, mezcla de boxeo y lucha libre en el que todo estaba permitido excepto romper los dedos, sacar los ojos o morder.

El vencedor recibía una palma y una corona de laurel. Estas eran cortadas por el joven que representaba a Apolo en la ceremonia que recreaba su lucha con Pitón.

Estaba prohibido a los participantes el consumo de bebidas alcohólicas durante todo el tiempo de duración de los juegos… También se prohibía la entrada a las mujeres, que solo podían acudir a las competiciones hípicas si eran propietarias de alguno de los animales. Pero en esta ocasión se hizo una excepción a causa de la presencia de Popea Sabina, la divina augusta…

En cuanto Nerón desembarcó en Casíope, cantó delante del altar de Júpiter Casio y a partir de ese momento se presentó en todos los espectáculos y concursos.

Desde que era muy joven le apasionaron las carreras de caballos y aprendió a guiar carros tomando parte personalmente en los espectáculos de Roma, en el Circo Máximo. Cuando llegó a Olimpia, en el hipódromo aprovechó la oportunidad para desplegar sus habilidades como auriga  y condujo su carro de diez caballos con pasión…

Las infracciones eran severamente castigadas. Salir antes de tiempo significaba recibir latigazos por parte del mastigóforo o azotador, situado junto al juez…  Pero ahora con la visita de Nerón, se pasaron por alto casi todas las reglas y  se reunieron en un mismo año todos  los espectáculos ordinarios que se daban en épocas muy diferentes.

El emperador está tan orgulloso de su habilidad, que la mostró también en Acaya.  Las ciudades donde se celebraban concursos de música, le mandaron las coronas de los vencedores y tanto le gustó este homenaje, que los diputados que venían a presentárselas, no solamente eran los primeros en ser recibidos en las audiencias; sino que los admitía en sus comidas particulares.

Como algunos le rogaron que cantase en la mesa, prodigándole toda clase de elogios, exclamó: ‘Solamente los griegos saben escuchar y son dignos de mi voz.’

HERMANO EN CRISTO JESUS:

ANTES DE HABLAR MAL DE LA IGLESIA CATOLICA, – CONOCELA

86.- LA REVANCHA DEL DESPECHO


Cuando salen  de la casa de Petronio, La luna llena ilumina todo con sus reflejos argentados. El firmamento lleno de estrellas parece envolver con sus destellos al apóstol Pedro y sus compañeros, en el regreso a sus casas. Diana al llegar a la suya, se queda un rato el jardín. Contempla la luna plateada y se queda absorta meditando, después se postra en adoración… Luego de un largo rato, se retira a su cubiculum a descansar.

Al día siguiente muy temprano llega una decuria para llevarla prisionera hasta el Tribunal del Foro. Haloto, como espía del Questor de Roma, presenta la acusación ante el magistrado que preside el Tribunal: Tulio Vinicio. Éste mira fijamente a la hermosa mujer y le pregunta ásperamente:

–           ¿Eres tú cristiana?

Diana responde con firmeza:

–           Sí. Por la gracia de Dios.

–           ¿Conoces el Edicto del divino emperador y aun así, te atreves a desafiarlo? ¿Sabes lo que significa para ti, esta afirmación?

–           Es mejor obedecer a Dios antes que a los hombres. Estoy dispuesta a morir por Jesucristo. Él Es el único Dios Verdadero y ésta es la hora de mis nupcias.

–           ¡No seas necia! ¡Obedece la ley y sacrifica a los dioses! Eres muy joven y la sentencia que te daré, no la soportarás.

–           Soy cristiana. No sacrifico a otro dios que no sea mi Señor Jesucristo.

–           No sabes lo que dices. Te daré un tiempo para reflexionar.

Acto seguido, ordena que la tengan prisionera y sin alimentos durante varios días…

Transcurrido el plazo estipulado, Diana es traída de la prisión y presentada nuevamente al magistrado. La escolta la deja en medio de la sala del tribunal. Está un poco pálida, pero mantiene su actitud llena de dignidad, aun cuando la luz la deslumbra por haberse acostumbrado a la oscuridad del calabozo. No le han dado agua, ni comida. Aunque se siente un poco débil, se mantiene derecha y sonríe…

Se repiten las mismas demandas. Las mismas ofertas y las mismas respuestas:

–           Soy cristiana. No sacrifico a otro Dios que a mi Señor Jesucristo. A Él lo amo y Él me ofrezco en sacrificio a mí misma.

El Prefecto se levanta y dicta la sentencia:

“Por desacato a los edictos imperiales. ¡Condenamos a Diana a la Columna! ¡Ipso Jure! ¡Ipso Facto!”

En ese mismo instante, se acercan los verdugos.

Le arrancan los vestidos y la dejan desnuda a la presencia de todos. Le atan las manos y los pies detrás de una de las columnas del tribunal. Para hacer esto se los dislocan y le fracturan los brazos. La virgen, en muda oración, alaba fervientemente a Dios.

A pesar de la atroz tortura, no sale ni un gemido de su garganta, ni su cara pierde la dulzura de su sonrisa. Después le retuercen las sogas alrededor de las muñecas y los tobillos. Luego la azotan con flagelos sobre el cuerpo desnudo; continuando alternadamente con tenazas y garfios, para desgarrarla en su carne, buscando atormentarla en una forma indescriptible.

A cada paso del suplicio, le preguntan que si quiere sacrificar a los dioses.

Diana les responde:

–           No. a Cristo. Solo a Él. Ahora lo comienzo a ver. Y con cada tortura, me acercan más a Él. ¿Queréis que lo pierda? Terminen su obra, que yo ya tengo mi amor completo. ¡Dulces nupcias en las cuales Cristo es el Esposo y yo su esposa! ¡El sueño de toda mi vida!

Cuando la desligan de la columna, ella cae como una muñeca rota. Con los miembros dislocados, hechos pedazos y ya no pueden sostenerla más.

En las muñecas, hay dos brazaletes en carne viva. Los pies lacerados muestran los nervios y los tendones quebrados en una postura antinatural.

Pero su cara está llena de felicidad y parece un ángel radiante. Las lágrimas descienden en gotas ensangrentadas que parecen rubíes y su mirada está extasiada en una visión celestial.

Los verdugos la golpean a puntapiés. Y a puntapiés la empujan y la extienden como si fuera un costal inmundo que no puede ser tocado,  hasta la tarima del Questor.

Éste le pregunta:

–           ¿Todavía estás viva?

Diana contesta:

–           Sí. Por Voluntad de mi Señor.

–           ¿Todavía insistes? ¿Quieres precisamente la muerte?

–           Quiero la Vida. ¡Oh, Jesús mío, ábreme el Cielo! ¡Ven, Amor Eterno!

–           ¡Arrójenla al Tíber! –Ordena furioso el Prefecto- ¡El agua calmará sus ardores!

Los verdugos la llevan de mala gana. A pesar de todo, ella sigue sonriendo con dulzura. La envuelven en sus vestidos y la cargan sobre los hombros, como si ya estuviera muerta. Ella sonríe a la luz de las antorchas. Lo que tiene que ser será.

Llegan al río y suben al puente. Desde lo alto la precipitan sobre las oscuras aguas. Ella resurge dos veces. Entonces, el jefe de los verdugos ordena que la sujeten a un ancla que le sirva de lastre. Ella se hunde sin un solo lamento.

Río abajo, los cristianos esperan…  Después el sacerdote Samuel rescata el cuerpo destrozado de la virgen y un ejemplo más queda, para los que han de defender y confesar la Fe cristiana.

Porque la firmeza y la dulzura de Diana han mostrado claramente: ¿Qué es el hombre para quién ha hecho de Cristo su Comida? ¿Qué es la tortura para quién ama al Mártir del Calvario? ¿Qué es la muerte, para quién sabe que la muerte abre las puertas de la Vida?

Maximiliano llegó al tribunal cuando ya había empezado el segundo interrogatorio y vio al hijo de Haloto sosteniendo su acusación. Presenció todo el martirio de la joven virgen a quién había llegado a amar tanto, como si fuera de su misma sangre, porque ella le llevó al Camino de la Luz.

Y vio el combate y la victoria de su maestra espiritual…

Acudió a reunirse con el sacerdote Samuel y los demás cristianos que  la rescataron del río y pudo contemplar la hermosa faz de la virgen, que mantuvo su sonrisa y una expresión de gozo radiante, iluminándola en su cuerpo tan martirizado…

Las lágrimas bañaron el rostro de Maximiliano y no hizo nada para esconder su dolor. Murmuró despacio:

–           Era un lirio en todo su esplendor y ya no estará con nosotros…

Samuel le dijo:

–           Ahora adorna los jardines del Cielo porque vive con nuestro Señor.

–           Es verdad. También en su testimonio me está enseñando a morir.

–           Alégrate, porque su enseñanza fue completa. Si nuestro Señor lo permite, por la Comunión de los Santos, lo comprobarás.

Pidió permiso a Samuel diciendo:

–           Es mi madre espiritual… ¿Puedo besarla?

Con un movimiento de la cabeza Samuel asintió y Petronio solo se atrevió a depositar un dulce beso en la nívea frente de la virgen. Luego Samuel le quitó el anillo que ella llevaba en su mano, como signo de su consagración a Dios y se lo dio a Maximiliano diciendo:

–           Ella hubiera deseado que lo tuvieras, pues fuiste el hijo de su corredención…

Maximiliano lo recibió con admiración y agradecimiento. Con infinito fervor lo puso en su dedo meñique y se despidió:

–           Que la paz del Señor se quede con todos vosotros.

Con paso decidido regresó a su casa, pues ya la luna estaba alta y al día siguiente partirán a Nápoles…

Cuando llegó a casa, Marco Aurelio y Alexandra le esperaban y Aurora está haciendo los últimos preparativos del viaje.

Cuando están reunidos todos en la biblioteca, Marco Aurelio le preguntó:

–           ¿Viste a Diana?

Maximiliano contestó:

–           Cuando llegué acababan de traerla del calabozo del Tullianum. Poco después la sentenciaron y… –refiere todo el proceso y el martirio de Diana. Concluye- Narciso Haloto fue el acusador. Es espía al servicio del Questor. Y desde que Nerón autorizó el arresto de los patricios cristianos, Haloto y Tigelino han implementado todo un elaborado proceso judicial, para que no se les escape nadie…

–           Nerón había dicho que no era conveniente todavía, ¿Por qué lo adelantó?

–           Popea y él quedaron muy despechados por el fracaso de su plan en el Circo con ustedes.  Ahora lo único que les alienta, es desfogar su venganza contra nosotros…

Marco Aurelio sonrió al escuchar a su tío expresar su total confesión como cristiano. Petronio cambió radicalmente y nada queda del antiguo sibarita, epicúreo y materialista. El Maximiliano de ahora es un hombre muy diferente… Lo único que mantiene del pasado, es su innata elegancia, que lo ha caracterizado siempre.

Cuando supo del arresto de Diana, lloró como un niño. La joven le marcó espiritualmente y no pudo contener su quebranto… Pero tuvo que mantener la prudencia, porque su situación en la corte es muy delicada… La espada de Damocles pende sobre su cabeza y es imposible determinar, cuando Nerón la dejará caer sobre él.

Maximiliano les muestra el anillo que le diera Samuel y dice:

–           Es la alianza de su consagración como virgen de Dios y será la inspiración, para cuando llegue también mi hora… Me vine después de despedirme de ella, cuando la recuperaron del río. El César ha nombrado a Haloto para que ejerza el poder en su ausencia. Helio su liberto y él, regirán los destinos del imperio, el tiempo que dure el viaje a Acaya. Haloto es mil veces peor que Tigelino, así que te puedes imaginar lo que le espera al imperio.

Marco Aurelio exclamó sin ocultar su preocupación:

–           ¡Y a los cristianos! ¿Qué vamos a hacer?

La voz clara de Alexandra, interviene con dulzura:

–           ¿Acaso ustedes se olvidan de que nuestro destino está en manos del Señor?

Aurora confirmó:

–           ¡Así es! Vamos a orar para conocer su Voluntad. Él nos dirá lo que deberemos hacer.

Después Maximiliano y Aurora se despiden y se van, prometiendo escribirles a Sicilia.

Mientras tanto, en el barrio del Trastévere…

En la hermosa casa de Fernanda y Nicolás.

En medio de la devastación de la Persecución fueron delatados por un espía del Questor y Nicolás fue arrestado.

La casa ha sido saqueada y ha sido despojada de toda riqueza. El desorden muestra la violencia con que procedieron los enviados del César y los perseguidores.

Fernanda está en una amplia sala semivacía y ruega fervorosamente. Llora, pero sin desesperación. Un llanto nacido de un dolor profundo en el que hay infusa una fortaleza sobrenatural. El dolor humano de haber perdido a su santo esposo…

Entra el sacerdote Luca seguido de un diácono y dos hermanos más.

La saludan:

–           La Paz sea contigo, Fernanda.

Fernanda contesta:

–           La Paz sea contigo, hermano. ¿Y mi esposo?

–           Su cuerpo reposa en paz y su alma se alegra en Dios. También la de Emiliano. La sangre de los mártires ha subido como incienso hasta el trono del Cordero; unida a la de Máximo, el verdugo convertido por el testimonio de Nicolás. No habíamos podido traerte las reliquias para no dejarlas caer en manos de profanadores.

–           No las necesito. Mi corona ya desciende. Pronto estaré dónde está mi esposo. Ruega hermano por mi alma. Y vete ya. Esta casa ya no es segura… Cuida de no caer entre las garras de los lobos, para que el Rebaño no se quede sin pastores. Sabréis cuando será la hora de venir por mí. La Paz sea con vosotros, hermanos.

Fernanda tiene arresto domiciliario y está prisionera en su casa. Cuando se queda sola otra vez, ruega envuelta en una luminosidad vivísima. Y mientras las lágrimas descienden de sus ojos, una sonrisa celestial se dibujó en sus labios. Es un hermoso contraste en el cual se ve el dolor humano, fundido con el gozo sobrenatural.

Después llegan los que la llevarán al Tribunal para ser interrogada. Ante el Questor es instada a ofrecer sacrificios a los dioses. Al rehusarse, es condenada a morir ahogada en las termas de su propia casa.

La encadenan con pesados lastres y la arrojan al Thepidarium que está lleno de agua hirviente… Pero al ser ejecutada la sentencia, ella resurge totalmente libre y queda flotando en el aire como a un palmo sobre el agua ¡Y ni siquiera está mojada!

Siendo preservada de esta manera y viendo que todos los intentos por ahogarla resultan inútiles, entonces el Questor decide decapitarla como a Nicolás y es la orden que da al jefe de los verdugos. Éste, por tres veces descarga la espada en su cuello y no consigue desprender la cabeza del tronco.

La conminan nuevamente para que adore a los dioses.

Con su garganta destrozada, ella no puede hablar. Pero a pesar de todo, Fernanda logra hacer con señas su profesión de Fe. El Questor furioso, pues no logró su propósito, la deja moribunda con un tajo en la yugular y se van… Poco tiempo después, ella muere desangrada….

HERMANO EN CRISTO JESUS:

ANTES DE HABLAR MAL DE LA IGLESIA CATOLICA, CONOCELA

85.- EL BAUTISMO DE PETRONIO


El día anterior a la clausura de los Juegos, los últimos rayos del atardecer iluminan el atrium de la casa de Diana. En una banca de mármol cerca de la fuente, ella está sentada junto a un noble patricio muy elegante y que tiene el entrecejo fruncido por una ira contenida, mientras escucha a la joven hablar:

–           Es inútil que tú insistas Haloto. Yo te agradezco el respeto que tienes por el recuerdo de mi amiga muerta. Pero yo no puedo consolar tu corazón. Si Celina murió, signo es que no estaba destinada para ser tu esposa. Pero yo tampoco puedo serlo. Son tantas las jovencitas de Roma, que estarían felices de volverse las señoras de tu casa. Yo no… No por ti. Sino porque yo he decidido no contraer matrimonio

El patricio no puede contenerse más.

Si la ira no nublara su semblante, se podría decir que es un hombre de bello aspecto. Se levanta furioso y su alta figura se recorta entre los rojos rayos de un sol que agoniza. Su ronca voz llena de rabia, pregunta con desprecio:

–           ¿Tú también eres presa del estúpido frenesí de tantos partidarios, que han extendido un puñado de hebreos?

Diana contesta tranquila:

–           Es una decisión mía y no creo ser una loca por no querer contraer nupcias.

–           ¿Y si yo te quisiera?

–           No creo que tú, si es verdad que me amas y me respetas; quieras forzar mi libertad de ciudadana romana. Si es cierto que me amas, me apoyarás siguiendo mi deseo, teniendo por mí la buena amistad que yo tengo por ti.

Él replica furioso:

–           ¡Ah, no! Ya una se me fue… Y tú no te me escaparás.

–                      Celina está muerta, Haloto. La muerte es una fuerza superior a nosotros. No es huída de alguien o de un destino. Ella no se suicidó. Está muerta…

–                       Por vuestros sortilegios. Yo sé que sois cristianos y debí denunciaros a los tribunales de Roma. Yo he preferido pensar en ti como mi esposa. Ahora, por última vez te digo: ¿Quieres ser la esposa del noble Narciso Haloto? Yo te juro que es mejor para ti entrar como señora de mi casa y dejar el culto demoníaco de tu pobre Dios, que conocer el rigor de Roma que no permite que sean insultados sus dioses. Sé mi esposa y serás feliz. De otra manera….

La amenaza resuena en el aire con un retumbo cruel.

Pero Diana le contesta con firmeza:

–                      No puedo ser tu esposa. Soy una virgen que a  Dios estoy consagrada… A mi Dios Uno y Trino. y NO PUEDO DESPOSARME CON NADIE MÁS. No puedo adorar ídolos, yo que adoro al Dios Verdadero. Puedes hacer lo que quieras… Yo pertenezco a Dios. Jesucristo es mi Señor y mi Dios. Y no lo cambio por la alegría de tu casa.

–           ¿Es tu última palabra?

–           La última.

–           ¿Sabes que mi amor podría cambiarse en odio?

–                      Dios que te perdone. Por mi cuenta te amaré siempre como hermano y oraré por tu bien.

–                      Y yo haré tu mal. Te denunciaré. Serás torturada. Me invocarás… Entonces comprenderás que era mejor el amor en la casa de Haloto, a las doctrinas estultas de las cuales te nutres.

–                      Comprenderé que el mundo para no tener más Halotos, tiene necesidad de esta doctrina. Y haré tu bien orando por ti, desde el Reino de mi Dios.

–           ¡Maldita perra cristiana!… ¡Te llevaré a las cárceles! ¡Conocerás el hambre!… ¡Haré que te arrepientas de esta afrenta! ¡Te saciará tu Cristo, si puede!…

Diana que también se ha puesto de pié, es una hermosa doncella de cabellos rubios, peinados con broches de perlas a la usanza romana.

Se yergue majestuosa y su figura escultural, parece una diosa griega. Se mantiene firme y mira al romano con sus grandes ojos castaños, llenos de compasión. Su bello rostro y la dulzura de su sonrisa, no cambian ante la terrible amenaza…

y Narciso Haloto se va, muy iracundo.

Diana se retira a su cubiculum y se postra en oración ante una cruz idéntica a la de Sofía.

Dos semanas después…

En la villa que Petronio tiene en Cumas, todo ha sido preparado para el confaerratio. La ceremonia es totalmente íntima y no participará nadie ajeno a la familia. Petronio luce elegante como siempre, pero ahora hay en su rostro una expresión de alegría que le da un aspecto juvenil que lo hace más atractivo todavía.

Trae una corona de flores de naranjo y está reunido junto a Marco Aurelio y una veintena de hombres, frente al lararium. Su sonrisa se amplía al ver aparecer a Aurora al final de la galería que conduce al segundo patio, seguida por Alexandra y una docena de jóvenes que cantan alegremente.

Ella viste una túnica blanca, ceñida por un cinto de nudo doble. De su cabeza cae un velo azafranado que le cubre el rostro, sostenido por una corona de flores de naranjo, igual a la de Petronio.

Cuando llegan  frente al lararium, todos se arrodillan ante una cruz de mármol y aurora le consagra sus juguetes de niña, que le han sido entregados por Alexandra, que en su papel de pronuba, la asiste en todos los actos del rito.

Intercambian promesas de amor y de fidelidad y unas argollas de oro. Luego firman las tabulae (contrato matrimonial)

Petronio echa para atrás el flamentum (velo azafranado) y queda al descubierto la cara radiante de la novia, los dos se sonríen embelesados antes de sellar con un beso el compromiso que acaban de contraer.

Entonces Alexandra toma la mano derecha de Aurora y la pone sobre la de Petronio. Éste la toma entre las dos suyas y con esto, los dos se comprometen a vivir juntos.

Acabadas las formalidades de la ceremonia civil romana,  tiene lugar el banquete nupcial.

Marco Aurelio rompe un pan por encima de la cabeza de Aurora, como símbolo de fertilidad y larga vida. Las migas que caen son recogidas y comidas por los invitados. Hacia el atardecer comienza la ceremonia de acompañamiento de la esposa a casa del esposo.

Marco Aurelio va adelante, llevando una antorcha de espino encendido en el cirio del lararium de la casa de Cumas.

Los novios son seguidos por una bulliciosa multitud que les avienta nueces. Suben luego a una carreta tirada por caballos y de esta manera llegan hasta la villa de Petronio en Roma.

La entrada ha sido adornada con cintas de lana y untada con grasa de cerdo y aceite. Petronio se baja y se coloca en la entrada, luego le pregunta a Aurora:

–           ¿Cómo te llamas?

Ella le respondió:

–           Ubi tu Gaius, ego Gaia. (Si tu Gallo yo Galla)

Entonces él la levantó en vilo para que sus pies no tocasen el quicio de la puerta y la hizo entrar en la casa.

Aurora y Marco Aurelio pronunciaron una plegaria implorando la bendición de Dios para la nueva familia… Luego todos se dirigen al Triclinium para el banquete de bodas.

En eso, llegan Pedro y Pablo, acompañados por otros tres sacerdotes y el portero avisa a Petronio.

Éste avanza presuroso por el largo corredor que conduce al atrium. Al ver al apóstol, el gran augustano se arrodilla y besa la orla de su túnica…

Es muy impactante ver al noble y otrora poderoso y orgulloso romano, postrado a los pies del humilde anciano… El Pontífice de la Iglesia perseguida y representante de Dios en la tierra.

Pedro pone su mano sobre la cabeza de Petronio. Lo bendice y luego dice:

–           Veo que ya tomaste tu decisión. Levántate hijo y sé bienvenido al Rebaño de Jesús.

 

Petronio se levanta y dice con voz firme:

–           Quiero recibir el Bautismo…  También yo quiero ser alma-víctima y purificarme con el crisma de la sangre.

Pedro amplía su sonrisa y dice:

–           Que todos los que van a querer el Sacramento se vistan con una túnica blanca y llévame por favor a donde celebraremos el rito de la inmersión lustral… hijo mío.

Marco Aurelio dice emocionado, mientras también se arrodilla ante Pedro:

–           Tenemos todo preparado. Los estábamos esperando…

Pedro le pone la mano sobre la cabeza y dice:

–           Muy bien hijo. Vamos a recibir a las nuevas ovejas. ¿Cuántos son?

–           Trescientos cincuenta y nueve. Los demás aún no están listos. Aún no se animan a pasar por el martirio…

–           Dios llama y pasa… Recibamos a los que sí lo están.

En el triclinium del jardín han preparado un altar con flores blancas alrededor y una gran Cruz de madera, en la parte posterior.

Pedro entra y saluda:

–           La Paz del señor esté con todos vosotros.

Y desde la escalinata del triclinium, donde han recibido las enseñanzas de Junías, Paulina y de Diana, se oye la voz clara y resonante del apóstol Pedro:

JESÚS ES EL EJEMPLO.

            Él no ha querido nacer en un palacio. Su vida no fue fastuosa. No tuvo una corte de dignatarios, no ministros, no coches de caballos, no cátedras ilustres, no propiedades, haciendas o bienes.

Él vino manso y humilde; en la forma de un pobre niño que ni siquiera tuvo el asilo de una pobre estancia; sino una cueva refugio de animales, para sus primeros días en el mundo. Él vino para ser un prófugo en países extranjeros, huyendo ante el despreciable poder de los hombres.

Conoció el hambre y el envilecimiento de estar sin techo. Debiendo arrancar su sostén, haciendo trabajos humildes.

Ante los ojos del mundo fue el hijo de un obrero pobre.  Un humilde carpintero, en un país en el cual, los aldeanos, conductores, amas de casa; le pedían manijas para sus instrumentos agrícolas. Como el Carpintero de Nazareth fabricó ruedas para las carretas que se usaban en los caminos rurales. Hacía reparaciones para las artesas y muebles para los humildes como Él, que necesitaban equipar una casa o una cuna para el primer hijo.

Él vino como un peregrino que no tiene una piedra sobre la cual posar la cabeza. Y debía extenderse donde el Creador le hacía encontrar una…

Que no tenía comida, fuera de aquella que le daba la caridad de quién lo acogía. Y que podía ser el pan y la sal, la leche de cabra; un pez asado o el rico banquete del fariseo; cuyos manjares le fueron amargos porque no estaban condimentados por el amor, sino por la curiosidad.

O también la casa de Lázaro, en donde Martha lo cuidaba como una mamá y lo llenaba de cuidados materiales. Y donde María lo adoraba como a Dios…

Cuando entró a Jerusalén la ciudad regia que mientras entraba, ya lo expulsaba como si fuese un aborto vergonzoso…  Lo hizo montado en una burrita que la generosidad de un pobre, que lo había conocido como Maestro y como Hijo de Dios, le había ofrecido con todo su amor.

Fue ejecutado desnudo, sobre un leño de oprobio, que ni siquiera era de Él en su áspera madera, sino propiedad del estado romano que lo condenó…

Y fue sepultado en un sepulcro… Ofrecido por la piedad de quién lo amaba…

Jesús fue grande porque quiso ser pequeño, con un aniquilamiento absoluto. Siendo el Dios Creador  de todo el Universo y de todo cuanto existe, quiso ser un minúsculo gérmen en el vientre Purísimo de la Virgen Inmaculada y someterse a ser un infante necesitado de protección y de cuidados, bajo la autoridad paterna de un hombre justo y santo, que le enseñó con el ejemplo a ser un hombre trabajador y un amoroso guía, en la Sagrada Familia Humana…  

IMITAR AL MAESTRO, ES EL SECRETO QUE SALVA.

            Jesús siempre fue dócil a la Voluntad de Dios, que Él amaba en todas las cosas. Aún las más minúsculas y que le fue dada por un designio de amor.

La Voluntad de Dios, es Amor.

Y en todo se debe responder al Amor con el Amor.

Cuando en la vida de la tierra, tanto más crece el amor, más sutil se va haciendo el velo que separa al viviente de la Divinidad y va haciendo más visible el Rostro de Dios.

Dios siempre quiere nuestro bien y no todo lo que nosotros queremos.

Él quiere que regeneremos nuestros espíritus en la perfección necesaria para ser admitidos en el Reino Celestial. Y esto solo puede ser posible con una vida casta y piadosa. Sólo con una vida coronada por las tres virtudes: Fe, esperanza y caridad. Solo con una vida defendida por las otras virtudes practicadas contra Satanás, contra el mundo, contra la Carne.

Solo con una vida vivida  en la Ley de Dios: en aquella Doctrina que está contenida en los Evangelios y que existe desde que Jesús la trajo para nuestra salvación.

SOLO UNA VIDA VERDADERAMENTE CRISTIANA. O sea, una vida igual a la de Cristo: de oferta, obediencia, fidelidad al Padre, generosidad constante Que obtiene para nuestro espíritu aquella purificación, aquella sensibilidad que nos pueden permitir, recibir a Dios y a sus ministros de una manera sensible; para darnos la alegría de las visiones y la palabra simplemente inspirada o verdaderamente audible.

Y no se pueden servir juntos a Dios y a Satanás.

Donde está uno, el otro no puede estar. Y la vida que se vive, señala quién predomina en el interior.

Cuando somos capaces de reflexionar, hay que examinar nuestras obras y las inspiraciones que recibimos. Cuando son humanamente honestas, pueden reflejar a Dios. Pero cuando son contrarias a la moral humana y son antípodas a la moral sobrehumana; se debe admitir: Aquí no puede estar Dios, sino su Enemigo.

La vida cristiana la viven los vivientes del espíritu, que siguen la ley del espíritu. Porque Jesucristo ha liberado del Pecado y de la Carne, redimiendo la Culpa de Origen. Lavando de las culpas de la carnalidad y fortaleciéndonos en una aguda y heroica voluntad para reprimir los fomes dejados por el Pecado Original.

Pero la Ley del espíritu no ha reprimido la ley de la libertad de arbitrio. Si no, no habría justicia en el premio a los victoriosos, pues todos estarían sin culpa; pero también sin mérito, por no haber querido pecar.

El libre arbitrio y los fomes dejados por el pecado, son un peligro de muerte para la creatura creada a imagen y semejanza de Dios, predestinada a la Gracia y a la gloria.

La vida cristiana es amor. Todo amor. El Amor ha dado los Mandamientos a los cristianos. El amor de los cristianos hace posible la ejecución de esos Mandamientos. El amor los propone y dispone para premiar. El Amor de los cristianos los acoge y los sigue, para merecer el premio y tener contento al Amor.

Y el Amor, siendo cosa espiritual, no puede ser gustado y poseído por aquellos en quienes domina la carne…

La Carne acostumbra llamar ‘amor’ al apetito concupiscente por otra o por muchas carnes. Pero aquello no es amor. Es Libídine. Es Lujuria y concupiscencia de la carne…

El amor perfecto solo se posee, en la misma medida que la santidad, en aquellos que caminan siguiendo al Espíritu y tienen el espíritu divinizado que es todavía, Dios en el hombre. Solo éstos poseen el Amor, saben amar y conocen las delicias del Amor, con la santa seducción de aquel Nombre que enciende visiones de gozo inenarrable, mientras ascienden.

Y desde lo alto, La Iglesia Triunfante sigue con nosotros… Con el amor que ama a través de Dios, llaman y tienden la mano a los pobres hermanos, para que puedan alcanzar el Camino del Espíritu.

Hay muchos que empiezan a ascender un poco y no luchan lo suficiente para vencer la carne. Y se dejan seducir, dejando de apetecer los frutos espirituales y celestiales. Y entonces creen poder servir a Dios y al Dinero. Y se creen sabios porque saben gozar y combinar la religión con el mundo. Y rezan con enfangadas oraciones que repugnan a Dios. Estos son los amigos-Judas de Dios.

Aquellos que como el traidor, fingen amistad y obsequio a Dios y al prójimo. Y después lo traicionan y se convierten en sus enemigos. El fin de Judas no fue solo la muerte de la carne, también consumó la muerte del espíritu…  Él ya era un muerto, un despojo de Satanás, mientras todavía comía con el Cordero y mientras el Pan de Vida, descendía en él.

Y fue justamente por su hipocresía que Satanás entró en él. Porque Dios es Verdad y no puede estar en donde hay mentira, hipocresía, falso testimonio contra un inocente. Todo esto era Judas.

Y el Pan de Vida no pudo vencer al fruto carnal, porque la voluntad de Judas, sacrílegamente mezclaba el apetito concupiscente de la carne, con el Santísimo Sacramento del Amor. Y él mismo señaló su decreto de muerte eterna.

Porque Amor y Odio no pueden vivir unidos. Porque no se puede servir al mismo tiempo a Dios y a Satanás. Porque no hay perdón contra el pecado contra el Amor. Pecado Deicida y Fratricida. Porque no puede ser admitido en el Reino de la Verdad, el hipócrita, el mentiroso, el calumniador…  Porque se envenena y se mata, también sin otro veneno, que la calumnia y el dolor dado al hermano.

Y se es idólatra también, por el ‘yo’ que se adora creyéndolo perfecto. O se hace un ídolo en otro igual a él y por el que se hace a Dios a un lado. Y se pretende rendirle honores, concediéndole el favor de asistir un rito obligatorio, los Domingos a Misa.

            Tened mucho cuidado con todo esto.

            El Bautismo es el Sacramento instituido por Jesús, en lugar del bautismo de Juan el Bautista y tiene en sí, todos los elementos para llevarnos a la santidad. Él da la Gracia. Y quién tiene la Gracia, lo tiene todo. Porque la Gracia es un bautismo de fuego ardiente, que arde y consume en nosotros todo rastro de  humanidad, para hacer libre al espíritu y volverlo capaz de recibir al Espíritu que habla.

Jesús es el Árbol de la Vida Eterna. Y Él se da por comida en la Eucaristía…

Y su vista será júbilo de los vencedores en la otra vida. Un vencedor es aquel que vence en sí a la Bestia que quiere dominar nuestra mente y nuestro corazón. En verdad entre el martirio atroz pero breve, ayudado por coeficientes sobrenaturales y la lucha secreta, oscura y continua de cada día; sobre la balanza de Dios, tiene mayor y precioso mérito ésta última.

Y para ser vencedores, tanto en uno como en otro combate… Es necesario alimentarse espiritualmente y saber usar conociendo, las preciosas y poderosas armas que Jesús nos dejó en los Sacramentos.

Hermanos, hoy comienza para ustedes una nueva vida…

Y de verdad deseamos verlos a todos en el Cielo, dichosos en el gozo del Padre. Y así como estamos horita: unidos y vivos por la Gracia y el Amor, pasemos ahora a celebrar el rito del Sacramento del Bautismo…

Todos los nuevos cristianos entonan un cantico dulce, mientras se forman en cinco filas que avanzan lentamente ante Pedro, Pablo y los sacerdotes que los asisten en el sagrado Rito, de sumergirlos en la fuente bautismal.

Cuando le toca el turno a Petronio, Diana dice unas palabras a Pedro. Éste asiente con la cabeza y al introducirlo en el agua lustral, Pedro lo bendice diciendo:

–           Maximiliano de Jesús, yo te bautizo… En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Después que emerge del agua, el rostro de Petronio tiene una expresión radiante de júbilo y trasluce la misma luminosidad misteriosa que adquieren todos los que se convierten en vivientes espirituales…

Enseguida que todos los nuevos cristianos han sido bautizados, Pedro anuncia:

–           Hermanos, antes de dar término a esta Eucaristía, vamos a ser testigos de la celebración del matrimonio, entre nuestros hermanos Maximiliano de Jesús y Aurora.

Y los dos se arrodillan ante el Pontífice y hacen sus votos matrimoniales.

Petronio-Maximiliano de Jesús,  toma la mano de ella y colocando una alianza de oro en su dedo anular, dice:

–           Yo, Maximiliano de Jesús; te tomo a ti Aurora como mi legítima y única esposa… Y me entrego a ti… Prometo amarte, honrarte, respetarte y serte fiel, todos los días de mi vida.

Aurora también coloca una alianza de oro en el dedo anular de él y dice:

–           Yo Aurora, te acepto a ti, Maximiliano de Jesús como mi legítimo y único esposo… Y también me entrego a ti. Prometo amarte, honrarte, respetarte y serte fiel, todos los días de mi vida.

Pedro concluye el rito religioso, diciendo:

–           Ego conjungo vos en matrimonium in nomine Patris, et Filis et Spiritus Sancti. Amén. Hermanos, han recibido el Sacramento del Matrimonio. Y lo que Dios acaba de unir, que no lo separe el hombre.

Enseguida de terminada la Eucaristía, empieza la fiesta y el intercambio de experiencias en aquel día tan extraordinario y dichoso.

El banquete nupcial se convierte en un verdadero ágape.

Maximiliano deja el vaso con vino sobre la mesa. Se levanta y dice:

–           Escuchad. Todos los presentes que hasta hoy han vivido en esta familia en calidad de esclavos, a partir de este momento los declaro hombres libres. Mañana iremos al Pretor, para confirmar vuestra manumisión. Daré instrucciones a Demetrio mi administrador; porque debemos hacerlo con sumo cuidado y discreción; pues soy un hombre vigilado y mi posición es muy arriesgada, en la corte de Nerón… No quiero suspicacias que puedan acarrear destrucción. Recordad como está de violenta la persecución… Recibiréis diez monedas de oro, por cada uno de vuestros años de servicio. Algunos de vosotros seréis tan ricos, que podréis iniciar una vida completamente independiente, en donde lo decidan. Sed muy prudentes…  Ahora sois mis hermanos y debo protegeros. Os ruego que me perdonéis cuando fui injusto…

Aclamaciones de júbilo y de agradecimiento a Jesús y a Petronio, siguen a esta declaración.

Pedro lo mira sonriente y amoroso… Y lo bendice una vez más…

Petronio se sienta y dice con sencillez:

–           Cuando estaba en el agua, me dijo el Señor: ‘Haz de las riquezas injustas, una moneda para conquistar el Reino.’ Estoy empezando a hacerlo. Mi fortuna es una gran tentación para Nerón y Tigelino. Buscaré la manera de que no puedan hacer rapiña con ella y sirva para los designios del Señor. No sé como lo voy a hacer… El César tiene espías por todas partes. Pero en realidad, nada de lo material  importa ya… He decidido amar a Dios sobre todas las cosas. Y lo único que le pido es que me enseñe y me ayude a hacerlo bien, sirviéndolo como Él quiera.

Pablo le dice con una gran sonrisa:

–           Has entendido perfectamente las enseñanzas.

Maximiliano se ruboriza y dice:

–           Solo necesito un favor. La semana entrante iremos a Nápoles, para emprender el viaje a Acaya y no quisiera suspender la instrucción religiosa…

Pedro declara:

–           El obispo Leonardo irá contigo… Va destinado a Esmirna, acompañado por dos sacerdotes y algunas vírgenes… En Acaya se despedirá de ti y en el camino les ayudarán en su crecimiento espiritual.

En eso llega Héctor el mayordomo y dice:

–           Amo. Todos estamos de acuerdo en seguir trabajando contigo. Como libertos o como tú lo decidas… Eso no nos importa. Nos importan los intereses del Señor Jesús… Así que tú dirás…

Pedro exclama emocionado:

–           ¡Bendito sea Dios! Ya está trabajando el Amor…

Maximiliano le dice cordialmente a Héctor:

–           Mañana, antes de ir a la Casa del César, hablaremos… ¿Estás de acuerdo, hermano?

Héctor se turba al ser llamado así por el augustano. Y dice:

–           Sí amo… Her… ¡Eh!…Está bien.

Y la fiesta continúa, llena de alegría y de amor…

HERMANO EN CRISTO JESUS:

ANTES DE HABLAR MAL DE LA IGLESIA CATOLICA, CONOCELA

 

84.- LUNA DE MIEL PARA ¿TRES?…


En la villa de Petronio, al terminar la tercera semana de evangelización, el viernes por la tarde Diana anunció:

–           Queridos hermanos, los últimos temas en que aprendimos sobre el Juicio Divino es muy importante reflexionarlos durante el fin de semana. El sábado lo dedicaremos a explicar el importantísimo ritual de la Santa Misa, el Sacrificio Perpetuo y cómo durante su celebración los Cielos se abren y Jesús desciende desde el Cielo durante la consagración, para convertir el pan y el vino, en su Persona Viva… Y de esta manera, se convierte en el Alimento para todos los cristianos.  Conocerán por primera vez como es el Sagrado Ritual  y aprenderán también cómo al participar activamente en la Misa, que es como recibimos todas las gracias y los dones que Dios reserva para sus hijos…  Paulina, Junías y yo,  estaremos disponibles para resolver todas sus dudas y contestar a todas sus preguntas.  Y la semana próxima, el domingo vendrá Pablo para celebrar la Primera Eucaristía para todos y dar la comunión a los cristianos bautizados…

Cuando se retiran los catecúmenos, Petronio y Aurora se van conversando a sus habitaciones comentando sobre las enseñanzas recibidas.

Alexandra se va con Diana y unas doncellas a la habitación nupcial que todavía no ha compartido con su esposo, pero que en este día la acaban de consagrar y le pidieron al sacerdote Junías que la bendijera…

Marco Aurelio se postra a orar en su cubículum en el que se ha mantenido durante su vida de soltero y le dice a Jesús:

“Te doy gracias Señor por todas las bendiciones con que has llenado nuestras vidas. Antes de consumar la unión tan largamente anhelada, en este día Señor mío, quiero hacerte la…

CONSAGRACIÓN DEL HOGAR Y LA FAMILIA AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

Padre eterno, quiero consagrarme en el Espíritu Santo y ofrecerme a los Sagrados Corazones de Jesús y de María, para ser un hijo tuyo cada vez más entregado y fiel.

Madre María, yo… (nombre), me entrego hoy a tu Inmaculado Corazón. Acógeme bajo tu protección maternal y condúceme a tu Hijo Jesús.

Señor Jesús, a través del Corazón Inmaculado de María me consagro y entrego a tu Sacratísimo Corazón. Haz que mi corazón sea imagen de tu Corazón, para que tú vivas cada vez más en mí.

Sacratísimo Corazón de Jesús, Inmaculado Corazón de María; con esta consagración y entrega les correspondo al Amor que me han dado en toda vuestra vida terrenal, cuando decidieron ser redentores  especialmente en el Calvario y que me siguen demostrando aún hoy…

A la vez renuevo mi consagración bautismal al Dios Uno y Trino: renuncio al pecado, al mal y a satanás; creo en todo lo que Dios nos ha sido revelado y tal como nos lo enseña tu santo apóstol Pedro…

Santísima Trinidad, Dios mío. Yo creo, adoro, espero y te amo. Y te pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no te aman…

Mientras tanto, en la habitación nupcial que ha sido preparada con esmero y decorada exquisitamente, para celebrar este importantísimo acontecimiento;  Alexandra y Diana oran fervientemente postradas en el piso…

Alexandra dice:

“Oh Jesucristo, nuestro Señor y Salvador,
Tú nos has prometido habitar siempre con nosotros.
Tú has llamado a todos los cristianos
a acercarse y compartir Tu Cuerpo y Tu Sangre.

Nosotros nos hemos alimentado de Ti… Y estás dentro de nuestro corazón.

También nos has dicho que en un hogar, el Sagrario es la habitación sagrada donde los esposos se unen Contigo, para la bendita misión de procrear nuevos hijos santificados para el Reino.

Yo te consagro mi Señor Jesús la santidad de nuestra cámara nupcial y nuestro matrimonio, para que unidos contigo, sepamos educar a nuestros hijos y llevarlos por el camino de la santidad…

Madrecita, a tu Corazón Inmaculado consagro a mi esposo y la nueva familia que vamos a formar, llévanos de tu mano para que no perdamos el camino que nos lleva hasta Jesús… Tú que eres la Madre de Cristo y nuestra madre, te pedimos nos formes y moldees, para que ambos seamos imágenes vivientes de Jesús en nuestra familia, en la Iglesia y en el mundo.

Tú que eres Corredentora, enséñanos a ser fieles, el uno al otro, en los momentos de sufrimiento y de cruz.

Que no busquemos cada uno nuestro propio bienestar, sino el bien del otro. Que nos mantengamos fieles al compromiso adquirido ante Dios y que los sacrificios y luchas sepamos vivirlos en unión a tu Hijo Crucificado.

En virtud de la unión del Inmaculado Corazón de María con el Sagrado Corazón de Jesús, Te pedimos que nuestro matrimonio sea fortalecido en la unidad, en el amor, en la responsabilidad a nuestros deberes, en la entrega generosa del uno al otro y a los hijos que el Señor nos envíe.

Que nuestro hogar sea un santuario doméstico donde oremos juntos y nos comuniquemos con alegría y entusiasmo. Que siempre nuestra relación sea ante todos, un signo visible del verdadero amor y la fidelidad.

Te pedimos, Oh Madre Santísima, que en virtud de esta consagración, nuestro matrimonio sea protegido de todo mal espiritual, físico o material.

Que tu Corazón Inmaculado reine en nuestro hogar para que así Jesucristo sea amado y obedecido en nuestra familia.

Qué sostenidos por Su amor y Su gracia nos dispongamos a construir, día a día, la civilización del amor: el Reinado de los Dos Corazones. Amén

Y Diana concluye:

Por favor Jesús benditísimo,
Inflama nuestros corazones
con el fuego del Espíritu Santo,
concédenos el Espíritu de Sabiduría y de Fe,
de audacia y de paciencia,
de humildad y de firmeza,
del amor y del arrepentimiento,
a través de las oraciones
de la Santísima Madre de Dios
y las de todos los santos.
Amén”

Cuando terminan de orar,  se levantan y enseguida las doncellas llevan a Alexandra al unctorium, la visten y la arreglan con esmero.

Es una novia espléndida en su alba vestidura y está lista para recibir al esposo, que llegará en cualquier momento…

Luego todas se retiran y ella se queda sola en sus habitaciones nupciales…

Es una magnífica cámara regiamente decorada, que tiene un lecho enorme, con un dosel recamado en sus bordes, con exquisitas grecas… En una mesa junto a la terraza, han puesto deliciosos manjares para los dos cónyuges, una jarra con vino y varias copas de cristal…

Y Alexandra está parada en el piso de mármol de colores.

Entra Marco Aurelio, que la mira perdidamente enamorado y extiende las manos hacia su esposa.

Ella corresponde a su sonrisa y avanza hacia él.

9 Única es mi paloma, mi perfecta. Ella, la única de su madre, la preferida de la que la engendró… Las doncellas que la ven la felicitan, reinas y concubinas la elogian: 10.«¿Quién es ésta que surge cual la aurora, bella como la luna, refulgente como el sol, imponente como batallones?»

11. Al nogueral había yo bajado para ver la floración del valle, a ver si la vid estaba en cierne y si florecían los granados. 12. ¡Sin saberlo, mi deseo me puso en los carros de Aminadib!
Marco Aurelio la estrechó entre sus brazos y le rozó su frente con los labios.

A Alexandra se le llenaron los ojos de lágrimas…

–           Alexandra…  -murmuró él. Sus labios encontraron una lágrima en su mejilla y le pidió- Por favor, no llores.

–           Es de felicidad. No me hagas caso -susurró ella. Y cerró los ojos.

Marco Aurelio murmuró contra su piel suave:

–           No puedo hacer eso. Yo te adoro con todo mi ser… –Sus largos dedos se curvaron sobre su nuca y la acarició suavemente.

Como si fuera inevitable, besó sus párpados húmedos y posó la boca suave y aterciopelada en la de ella; entreabriendo sus labios, con una seguridad y ternura electrizantes.

Un canto paradisíaco evocó en una embriagadora sinfonía, los deliciosos versos del Amor, en lejanas armonías…

7. ¡Qué bella eres, qué encantadora, oh amor, oh delicias! 8. Tu talle se parece a la palmera, tus pechos, a los racimos. 9. Me dije: Subiré a la palmera, recogeré sus frutos. ¡Sean tus pechos como racimos de uvas, el perfume de tu aliento como el de las manzanas.

10. ¡Tu paladar como vino generoso! El va derecho hacia mi amado, como fluye en los labios de los que dormitan. 11. Yo soy para mi amado, y hacia mí tiende su deseo.

Ella emitió un gemido de sorpresa y el dudó un segundo. Pero luego le rodeó la cintura con un brazo, mientras deslizaba la otra mano hacia su garganta y acarició la piel deliciosamente suave que fue exponiendo lentamente, mientras desprendió los preciosos broches que sujetaban la tela de seda…

Su mano se cerró como un copón, acunando un seno turgente y la acarició con turbadora delicadeza.

A Alexandra se le aceleró el corazón…

El calor la abrazó. El deseo se encendió y la incitó a  dejarse llevar por el torbellino que la envolvió…  Sentía los latidos del corazón de Marco Aurelio junto a su pecho y su respiración acelerada…  Inhalaba el aroma limpio y varonil de su piel y saboreaba su boca… Mientras el beso se hacía más profundo, más íntimo y excitante… No se dio cuenta cuando instintivamente rodeó  el fuerte cuello masculino con los brazos y se estremeció toda…

Marco Aurelio levantó la cabeza abruptamente. Relajó el abrazo y puso unos centímetros de distancia entre ellos…  Alexandra escuchó su respiración entrecortada…  Y enseguida dijo:

–           No pretendía ser tan intenso…

–           Yo también me dejé llevar. –replicó ella sintiéndose desorientada.

Marco Aurelio recordó los consejos de Pedro y tomó su bolso…

Es un saco de fino brocado tejido y bordado en Persia… Sacó una cruz  de madera, como de unos cincuenta centímetros y la colgó en la pared, encima del lecho…  Luego sacó el incienso y lo arrojó sobre el pebetero.

Enseguida tomó a Alexandra de la mano y le dijo:

–           Ven hermana mía en Cristo… Oremos los dos al Altísimo y pidamos a nuestro Padre Celestial, suplicándole su Gracia y su protección, durante toda nuestra vida terrenal y en especial sobre nuestro matrimonio y nuestros descendientes…

Los dos caminaron hasta la orilla del lecho y se arrodillaron ante la Cruz…

Marco Aurelio como si fuera un sacerdote, dijo solemne:

–           Bendito seas Señor Jesús y Bendito sea tu Nombre por los siglos de los siglos. Bendito y alabado seas por todas tus creaturas y por toda tu creación, Yeové Sebaot… Tú creaste a Adán y a Eva su mujer, para que fuera su compañera y su ayuda… Y de ambos nació toda la raza humana. Te entregamos nuestros cuerpos, nuestras almas y nuestros espíritus… Te ofrecemos nuestro amor y nuestra sagrada alianza… Únenos en ti, porque los dos seremos una sola carne… Según tu Santísima Voluntad…   Bendícenos Padre Santísimo… Y con el poder de tu Espíritu Santo aumenta tu amor en nosotros y fortifícanos bendiciendo nuestra unión…Con el paso de los años, aumenta y vigoriza  tu Amor en nosotros y dame a mí la facultad de comprender y hacer sentir siempre feliz y amada, al tesoro que me has entregado en el amor de mi esposa… Ten piedad de nosotros y llévanos por tu camino, hasta nuestra vejez…  Bendice a los hijos que nos vayas a dar y a toda nuestra descendencia, con las mismas bendiciones que hoy imploro de Ti en mi sagrada unión con esta esposa santa, que he recibido de tu infinita Misericordia por mí… Y desde este momento, los dos te entregamos a nuestra descendencia y te consagramos a nuestros hijos… Te los entregamos a todos  y te los regresamos a Ti… Danos el amor que necesitamos para amarlos desde ahorita; amarnos los dos en Ti  y adorarte a Ti en nosotros…  

Alexandra se unió y alternadamente dijeron:

–           Santísimo Amor de Jesús, te consagramos nuestros corazones, nuestras vidas y nuestras familias. Ayúdanos a realizar el plan que has trazado para nuestras vidas…

–           Realiza en nuestro hogar el bello ejemplo de Tu hogar en Nazaret, que  fue un modelo para cada una de nuestras familias. Esperamos obtener con Tu ayuda, la unión y el amor fuerte y perdurable que había en él.

–           Que nuestro hogar se llene de gozo.

–           Que el afecto sincero, la paciencia, la tolerancia y el respeto mutuo, estén siempre presentes.

–           Que nuestras oraciones incluyan las necesidades de los otros, no sólo las nuestras.

–           Que siempre estemos cerca de los Sacramentos.

–           Que tu paz esté siempre con nosotros y cuando vengan las dificultades danos consuelo y esperanza.

–           Bendice a todos los que aquí habitamos y también a los difuntos que ya han marchado hasta tu Presencia…

–           Mantén nuestras familias cerca de tu Amor y que Tu protección esté siempre sobre todos nosotros.

Marco Aurelio concluyó diciendo:

–           A vuestros corazones unidos nos consagramos y te entregamos también toda nuestra vida; ayúdanos a santificarla Tú que eres Santo, Santo, Santo… Pater Noster…

Y la Oración Sublime se elevó, los dos la cantaron como un himno, acompañada de los ángeles custodios de ambos; que los secundaron en su petición y luego la llevaron hasta el Trono de Dios…

Luego los dos permanecieron abismados en meditación durante unos minutos…

A continuación se pusieron de pie y Marco Aurelio la llevó al diván que estaba junto a la puerta de la terraza. Y ella empezó a reír nerviosa, mientras se acomodaban entre los cojines de seda.

En el firmamento, el cielo estaba cuajado de estrellas y la luna llena iluminaba todo con un mágico esplendor.  Los dos contemplaron las maravillas con las que se adornaba la noche y un suspiro de admiración  escapó de sus pechos casi al mismo tiempo.

Enseguida,  Marco Aurelio alargó su mano hacia la mesa donde había unos platones con diversos manjares, frutas y una jarra con vino. Escanció el licor  en las copas y luego tomó de una fuente de cristal un fruto qué le ofreció a Alexandra, mientras sonreía en una manera fascinante y como no lo había hecho nunca antes.

Era una fruta almibarada con forma como de ciruela, que acercó invitador hasta los rosados labios femeninos, sujetándolo entre el pulgar y el índice, mientras la miraba en una forma…

Ella se ruborizó intensamente y sintió que se ahogaba… Totalmente turbada,  alcanzó a murmurar:

–                     ¿Qué es?

Marco Aurelio respondió:

–                     No tengo ni idea, pero parece delicioso… es… ¿Un higo quizá?… – Y lo deslizó en su boca.

Era dulce y suculento.

Marco Aurelio contemplándola, le acarició el labio inferior con el pulgar, dejando un rastro de almíbar…

Instintivamente, Alexandra se pasó la lengua por los labios y lo miró perdidamente enamorada…

Sus miradas se cruzaron y ella sintió un escalofrío de excitación sexual que la dejó mareada y sin aliento.

¡Vuelve, vuelve, Sulamita, vuelve, vuelve, que te miremos! ¿Por qué miráis a la Sulamita, como en una danza de dos coros? 2. ¡Qué lindos son tus pies en las sandalias, hija de príncipe! Las curvas de tus caderas son como collares, obra de manos de artista. 3. Tu ombligo es un ánfora redonda, donde no falta el vino. Tu vientre, un montón de trigo, de lirios rodeado. 4. Tus dos pechos, cual dos crías mellizas de gacela…

5. Tu cuello, como torre de marfil. Tus ojos, las piscinas de Jesbón, junto a la puerta de Bat Rabbim. Tu nariz, como la torre del Líbano, centinela que mira hacia Damasco.

6. Tu cabeza sobre ti, como el Carmelo, y tu melena, como la púrpura; ¡un rey en esas trenzas está preso! 7. ¡Qué bella eres, qué encantadora, oh amor, oh delicias! 8. Tu talle se parece a la palmera, tus pechos, a los racimos. 9. Me dije: Subiré a la palmera, recogeré sus frutos. ¡Sean tus pechos como racimos de uvas, el perfume de tu aliento como el de las manzanas…

Los ojos de Marco Aurelio se oscurecieron y le tembló levemente la mandíbula. Sonrió… Y sin apartar los ojos de ella, extendió el brazo por detrás del sofá y lo dejó allí. Acariciándole el hombro con los dedos…

–                     ¿Te gustó?…  ¿Está exquisito verdad?…  -Preguntó quedamente.

Y le rozó con los labios detrás la oreja, mientras su aliento perfumado le cortó a ella la respiración.

Alejandra incapaz de hablar, asintió con la cabeza y consiguió esbozar una sonrisa. El contacto de sus dedos y el leve roce de sus labios la abrasaban…

No recordaba haber estado nunca tan consciente de otro ser humano, como ahora. Se mordió el labio y se sintió anonadada porque jamás había sentido el huracán de sensaciones que la arrebata en este momento…

Él se había dado la vuelta buscando otra delicia con qué tentarla… Pero solo jugó un poco con la fruta y volviéndose de repente, tomándola desprevenida; la atrapó entre sus brazos…

Una oleada de deseo incontenible, la envolvió como un torbellino…

Y fue como las otras veces que su esposo la había besado… Pero también diferente. Aunque sintió la misma oleada de deleite inesperada y abrumadora, la fuerza erótica de su boca incluía algo nuevo e inexplicable…

Mi amado es fúlgido y rubio, distinguido entre diez mil. 11. Su cabeza es oro, oro puro; sus guedejas, racimos de palmera, negras como el cuervo. 12. Sus ojos como palomas junto a arroyos de agua, bañándose en leche, posadas junto a un estanque. 13. Sus mejillas, eras de balsameras, macizos de perfumes. Sus labios son lirios que destilan mirra fluida. 

14. Sus manos, aros de oro, engastados de piedras de Tarsis. Su vientre, de pulido marfil, recubierto de zafiros. 15. Sus piernas, columnas de alabastro, asentadas en basas de oro puro. Su porte es como el Líbano, esbelto cual los cedros. 16. Su paladar, dulcísimo y todo él, un encanto. Así es mi amado, así mi amigo, hijas de Jerusalén.

Si su ternura la derretía, su pasión era irresistible. Y un deseo avasallador, como la lava de un volcán en erupción, la envolvió toda…

Esta es una maravillosa revelación y un asalto a todos sus sentidos…

Por sus venas sintió que su sangre se convirtió en fuego líquido, que la envolvía completamente y perdiendo la inhibición le devolvió el beso con hambre y deseo, saboreándolo intensamente.

Huerto eres cerrado, hermana mía, novia mía, huerto cerrado, fuente sellada. 13. Tus brotes, un paraíso de granados, con frutos exquisitos.14. Nardo y azafrán, caña aromática y canela, con todos los árboles de incienso, mirra y áloe, con los mejores bálsamos. 15. ¡Fuente de los huertos, pozo de aguas vivas, corrientes que del Líbano fluyen! 16. ¡Levántate, cierzo, ábrego, ven! ¡Soplad en mi huerto, que exhalen sus aromas! ¡Entre mi amado en su huerto y coma sus frutos exquisitos!

Le rodeó el cuello con los brazos y él se quedó inmóvil por un momento, como si lo sorprendiera. Luego enredó los dedos en su cabello y el beso se hizo más profundo. Sus cuerpos se entrelazaron…

Marco levantó la cabeza y le puso las manos en las caderas. Tenía los ojos oscuros y el rostro arrebolado. Y le dijo con voz ronca:

–                     Respecto a la comida…

Los brazos de Alexandra seguían alrededor de su cuello y ella le lanzó una mirada provocativa, mientras preguntó:

–                     ¿Cuál comida?

–                     La que pensaba que tomaríamos con el vino. –explicó él aturdido, señalando las copas sobre la mesa.  –Antes de…

–                     ¿Pretendes emborracharme?

Marco Aurelio soltó una deliciosa carcajada, antes de decir con voz suave:

–                     Relajarte un poco, sí… –Sus labios se curvaron divertidos- Creí que tenías miedo.

Ella replicó estremeciéndose por los nervios:

–                     Tiene que haber una primera vez.

¡Mi amado metió la mano por la hendedura; y por él se estremecieron mis entrañas. 5. Me levanté para abrir a mi amado, y mis manos destilaron mirra, mirra fluida en mis dedos, en el pestillo de la cerradura.

6. Abrí a mi amado, pero mi amado se había ido de largo. El alma se me salió a su huída. Le busqué y no le hallé, le llamé, y no me repondió…

Marco Aurelio repuso serio:

–                     No tiene que ser hoy… No si prefieres esperar…

Algo se derritió dentro de ella… A pesar de todo por lo que habían pasado y del deseo que había crecido de manera tan avasalladora y que él no había logrado ocultar… Seguía dispuesto a dejar que ella marcara el ritmo. Era un gesto de caballerosidad tan inesperado como conmovedor…  Alejandra sonrió y dijo:

–                     No quiero esperar. –Su mirada se volvió provocativa y preguntó- ¿Y tú?…

Marco Aurelio soltó la carcajada y exclamó:

–                     Entre todas las preguntas absurdas, mi adorada esposa… ésta se lleva la corona de laurel…

Volvió a besarla apagando sus risas con la boca…

2. Yo dormía, pero mi corazón velaba. ¡La voz de mi amado que llama!: «¡Abreme, hermana mía, amiga mía, paloma mía, mi perfecta! Que mi cabeza está cubierta de rocío y mis bucles del relente de la noche.»3.- «Me he quitado mi túnica, ¿cómo ponérmela de nuevo? He lavado mis pies, ¿cómo volver a mancharlos?»

Y ella lo abrazó con fuerza, devolviéndole el beso sin inhibiciones. Provocándolo con la lengua y los dientes…

Él jadeó:

–           ¿Dónde aprendiste a besar así? –Y se echó hacia atrás mientras la miraba con ojos brillantes.

–           Tú me enseñaste… –Lo provocó ella- ¿Te quejas?

–           ¡Oh! Cielos. ¡No!…

Y sin previo aviso, la tomó en sus brazos y la llevó hasta el lecho.  La depositó sobre él y volvió a besarla con ternura, mientras la desvestía con suma delicadeza…

Ella quedó desnuda sobre la cama y Marco Aurelio quedó mudo de admiración ante su impactante hermosura…

Después de unos segundos llenos de suspenso, él suplicó:

–           Déjame contemplarte. Todavía no puedo creer que seas mía…

Ella sintió que un rubor intenso la recorría desde la cabeza hasta los pies… Y agarró un cojín de seda para ponérselo sobre el rostro. Se moría de vergüenza…  

Él  admiró su cuerpo escultural y perfecto y aquellos senos turgentes y bellísimos…  Sus piernas largas y muy bien torneadas. Su vientre tan puro y tan invitante…  Era como una rosa que en todo su esplendor y estaba allí… Solamente para él. 

Por un largo momento quedó como deslumbrado…  Luego se levantó y con movimientos rápidos, se despojó de su ropa y fue por las copas de vino.

Mientras tanto Alejandra apartó la almohada de su rostro y lo vio cuando estaba de espaldas… Se le cortó el aliento al descubrir su cuerpo vigoroso, atlético y perfecto…  Admiró su magnífica belleza y acarició con la mirada su elegante figura.

Es un hombre con un porte muy majestuoso…

16.- ¡Qué hermoso eres, amado mío, qué delicioso! Puro verdor es nuestro lecho.17.- Las vigas de nuestra casa son de cedro, nuestros artesonados, de ciprés…
3.- Como el manzano entre los árboles silvestres, así mi amado entre los mozos. A su sombra apetecida estoy sentada, y su fruto me es dulce al paladar.

Y recordó los versos del Cantar de los Cantares… Pues su corazón palpita aceleradamente, al compás de un himno celestial…que en su memoria los repite con una cadencia maravillosa… Realmente el Rey Salomón describió el Amor con una poesía incomparable…

Ella se considera una mujer muy afortunada, pues Marco Aurelio  es un hombre muy apuesto y muy hermoso también por dentro…  

¿Qué es eso que sube del desierto, cual columna de humo sahumado de mirra y de incienso, de todo polvo de aromas exóticos? 7. Ved la litera de Salomón. Sesenta valientes en torno a ella, la flor de los valientes de Israel: 8. todos diestros en la espada, veteranos en la guerra. Cada uno lleva su espada al cinto, por las alarmas de la noche.9. El rey Salomón se ha hecho un palanquín de madera del Líbano. 10. Ha hecho de plata sus columnas, de oro su respaldo, de púrpura su asiento; su interior, tapizado de amor por las hijas de Jerusalén. 11. Salid a contemplar, hijas de Sión, a Salomón el rey, con la diadema con que le coronó su madre el día de sus bodas, el día del gozo de su corazón.

La inocente esposa lo contempló con el corazón acelerado, sintiendo que un delicioso deseo invadía todo su cuerpo. Y la hizo estremecer de expectación…

Él regresó muy sonriente y depositó las copas con vino sobre la mesilla de noche. Luego colocó las almohadas para que ella se acomodara. Se tumbó a su lado,le ofreció una copa… Y brindó:

–           Por nuestro amor, nuestro hogar y nuestros hijos…

Sin dejar de mirarla a los ojos, bebió la mitad de un trago.

Alexandra bebió solo un sorbo.

Marco se acercó y ella sintió su lengua en sus labios, saboreando el vino directamente de su boca… Sin poder contenerse dio un gritito de sorpresa y él se apartó…

La miró interrogante:

–                     ¿No te gusta?

Alexandra está turbadísima por el asombro y logró balbucir:

–                     ¡No!… Quiero decir… ¡No es eso!…

–                     Entonces, ¿Si te gusta?

–                     Sí. –contestó ella bebiéndose de un golpe, un buen trago de vino.

Marco sonrió comprensivo y agregó mirandola provocativo:

–                     Bien. Avísame si hago algo que no te guste. –introdujo un dedo en la copa y luego lo puso en la base del cuello femenino, junto a su clavícula derecha.

Ella sintió la frescura del vino, antes de que él inclinara la cabeza y le lamiera despacio y suavemente el vino…   Alexandra entreabrió los labios y sintió que una llama la envolvía y le quemaba las mejillas…

Marco volvió a besarla, profunda y exigentemente. Y la apretó contra las almohadas.

Ella derramó parte del vino de su copa… antes de lograr equilibrarla.

Nuevamente los envolvió el deleite de sentir mutuamente, la ola del anhelo arrebatador, el deseo exigente de posesión y la fascinación del amor pleno…

¡Que me bese con los besos de su boca! Mejores son que el vino tus amores;3. Mejores al olfato tus perfumes; ungüento derramado es tu nombre, por eso te aman las doncellas…

Cuando terminó de besarla, los dos estaban aturdidos…

¡Vaya que El amor es más embriagador que el vino…!

Él tenía el hombro mojado de licor y unas gotas se deslizaron por su pecho…

Atrevida, ella se inclinó sobre él y las recogió con la punta de su lengua…

Marco Aurelio inhaló con fuerza… Acabó el resto de su copa de un trago y la dejó sobre la mesilla.

Ella estaba nerviosa y fascinada al mismo tiempo…

Me robaste el corazón, hermana mía, novia mía, me robaste el corazón con una mirada tuya, con una vuelta de tu collar. 10. ¡Qué hermosos tus amores, hermosa mía, novia mía! ¡Qué sabrosos tus amores! ¡Más que el vino! ¡Y la fragancia de tus perfumes, más que todos los bálsamos!11. Miel virgen destilan tus labios, novia mía. Hay miel y leche debajo de tu lengua y la fragancia de tus vestidos, es como la fragancia del Líbano.

Él volvió a besarla y la acariciaba en tal forma, que la envolvió en una ola de placer, como jamás imaginó que pudiera existir. Se estremeció… Y él le quitó la copa de vino y la puso sobre la mesilla.

Mientras la besaba en la frente, le dijo con mucha ternura:

–                     No tienes por qué tener miedo.

Ella replicó:

–                     No es miedo, mi amor. Comparto el mismo anhelo que tú…

Marco Aurelio volvió a besarla y sus embriagadoras caricias fueron delineando cada centímetro de su piel, transmitiéndole su deseo y su adoración de una manera inequívoca.

Él la disfrutó con todo el amor y el deleite que ella le inspiraba.

Y ella aprendió los secretos maravillosos que encierra, el amor compartido en un lecho matrimonial bendecido por Dios…

 12. Huerto eres cerrado, hermana mía, novia, huerto cerrado, fuente sellada. 13. Tus brotes, un paraíso de granados, con frutos exquisitos: 14. nardo y azafrán, caña aromática y canela, con todos los árboles de incienso, mirra y áloe, con los mejores bálsamos.

Y la amorosísima respuesta femenina a cada una de sus caricias, los hizo elevarse en las cumbres del placer una y otra vez hasta que, él intentó penetrarla y la frágil barrera lo detuvo…  Su rostro se contrajo y se quedó quieto, esperándola y respirando lentamente. Luego… le dijo dulcemente en su oído:

–                     Lo siento cariño… Si quieres parar…

Por toda respuesta, Alexandra se arqueó contra él y el dolor la hizo gritar… Enseguida la barrera desapareció y el dolor disminuyó… Poco después, una inmensa ola de deleite los envolvió a los dos y un júbilo infinito los hizo abrazarse con fuerza…

Por un momento, fue como tocar el Cielo…

Es una vorágine de felicidad increíble… La unión de las almas y de los espíritus, es más deliciosa todavía, que la de los cuerpos… Y el amor total solo lo disfruta… quién por la Gracia de Dios, lo experimenta  No hay nada más paradisíaco, que la plenitud absoluta que da el sentirse por fin completos… Y en los dos hubo una explosión de deleite, simplemente maravilloso…

Después de unos minutos increíbles…

Yo soy el narciso de Sarón, el lirio de los valles. 2.- Como el lirio entre los cardos, así mi amada entre las mozas. 3.- Como el manzano entre los árboles silvestres, así mi amado entre los mozos. A su sombra apetecida estoy sentada, y su fruto me es dulce al paladar.4. Me ha llevado a la bodega, y el pendón que enarbola sobre mí es Amor. 5. Confortadme con pasteles de pasas, con manzanas reanimadme, que enferma estoy de amor. 6. Su izquierda está bajo mi cabeza, y su diestra me abraza. 

Marco Aurelio se quedó descansando, con la cabeza entre los senos turgentes, saciados y embriagadores, de Alexandra.

Los dos tienen los labios doloridos y destilando la miel del deseo largamente acariciado y sin poder creer lo que es al fin, la gracia de la posesión total…

Mientras el rey se halla en su diván, mi nardo exhala su fragancia.13. Bolsita de mirra es mi amado para mí, que reposa entre mis pechos.

Después de unos minutos maravillosos…

Temblorosos y jadeantes, recuperaron poco a poco la calma…

–                     ¿Estás bien?  -preguntó él, besándola.

Ella replicó:

–                     Perfectamente. ¿Y tú?

–                     ¿Necesitas preguntarlo?  -Volvió a besarla-  Esperaba que esto fuera perfecto. Pero jamás imaginé que sería tan fantástico… ¡Esto no lo había vivido jamás!

–                     Yo tampoco hubiera podido imaginarlo siquiera… Todo es… ¡Es tan increíble!… ¡Gracias, Marco Aurelio! Gracias esposo mío, por hacerme tan feliz…

6Ponme cual sello sobre tu corazón, como un sello en tu brazo. Porque es fuerte el amor como la Muerte, implacable como el seol la pasión. Saetas de fuego, sus saetas, una llama de Yahveh.7. Grandes aguas no pueden apagar el amor, ni los ríos anegarlo. Si alguien ofreciera todos los haberes de su casa por el amor, se granjearía desprecio.

Marco aurelio exclamó jubiloso:

–           ¡Gracias a Dios!… Cuando el amor se hace entre Tres… Y Es el Inventor del Matrimonio el que lo complementa… ¡El resultado es sensacional!…  ¡Oh vida mía! ¡Gracias por ser cómo eres y por haberme hecho conocerlo a Él!

Alexandra lloró de felicidad y exclamó:

–                     Es verdad. Solo Él pudo regalarnos una experiencia tan maravillosa…  

Los dos están emocionados y dichosos, saboreando todavía las mieles que da la plenitud del amor verdadero y correspondido…

Luego Marco Aurelio, siguiendo a un pensamiento interior,  la invita:

–                     Ahora vamos a arrodillarnos para manifestárselo… Al Señor una Alabanza eterna por hacernos tan dichosísimos…  ¿Qué te parece?

–                     Me parece muy bien…  -dijo ella mirándolo con adoración.

Marco Aurelio suspiró profundamente y exclamó:

–                     ¡Cuando Petronio sepa de lo que se ha perdido!…

Ella le advirtió:

–                     ¡No irás  a contarle, Marco!…

–                     ¿Por qué no? Una cosa es la lujuria satisfecha y otra muy diferente lo que acabamos de vivir tú y yo. ¡Para esto nos creó Yeové! ¡Esto es lo que el mundo tampoco conoce!… El don más sagrado de Dios, con el deleite supremo DADO  por ÉL… Otra cosa más que Satanás nos ha arrebatado y sin que nos demos cuenta…  Es por eso que lo ensucia con tanta bajeza…

–                     Definitivamente así es. Pero sería mejor esperar a que Petronio se bautice… Cuando conozca al Señor…

–                     Tienes razón, mi vida.  Ahora no lo entendería… 

A Alexandra le agradó haberle gustado. Se siente como si flotara… Y con una embriaguez tan deliciosa, como si se hubiese tomado toda la jarra de vino…

Cuando él se retiró de ella, sintió una sensación de vacío y pérdida…

Ya he entrado en mi huerto, hermana mía, novia mía; he tomado mi mirra con mi bálsamo, he comido mi miel con mi panal, he bebido mi vino con mi leche. ¡Comed, amigos, bebed, oh queridos, embriagaos!

Y los dos simultáneamente pensaron:

¡Así que esto es el verdadero amor! ¡De verdad que el sexo, solamente Dios pudo haberlo creado tan inefable y extraordinario!

¡Lo que acaban de vivir, realmente ha sido una experiencia sobrenatural! ¡Es una dicha tan indescriptible!… Es lo más parecido y solo inferior, al éxtasis que se vive con la Oración de Contemplación…  Y desde lo más profundo de su alma, elevaron una plegaria de agradecimiento al Creador…

El Sacramento del Matrimonio cristiano incluye la Luna de miel entre Tres y es la única manera de saborear el don maravilloso por el cual Dios Creador, hizo al hombre y a la mujer tan únicos y tan distintos… Para que al unirse en Dios, conozcan el Amor Total, se complementen y se amen, de una manera perfecta…

Y una vez más en aquella noche inolvidable, los dos se arrodillan a orar…

HERMANO EN CRISTO JESUS:

ANTES DE HABLAR MAL DE LA IGLESIA CATOLICA,CONOCELA

83.- JUEZ ETERNO II


¿CUANDO SUCEDERÁ EL GRAN AVISO? 

Tiempo de Caos y Confusión

Según se desprende de varias revelaciones que la Santísima Virgen ha hecho en varios lugares, particularmente en Garabandal, se ha dicho respecto al aviso que poco antes de que suceda, la situación en la Iglesia será mala hasta el punto de que va a ocurrir un suceso que será doloroso y desgarrador.

Efectivamente, Serafín el hermano mayor de Conchita González, afirma haber oído a su hermana anunciar durante un éxtasis, que el Aviso vendría después de un doloroso desgarramiento de la Iglesia, “algo como un cisma”.

De tal forma, el Aviso será contrapunto de un misterio doloroso para la Iglesia.

Del mismo modo, Mari Loli, una de las cuatro niñas de Garabandal, también afirmó “que el Papa tampoco podría estar en Roma abiertamente… a él también se le perseguiría y tendría que esconderse como todos los demás.”

Y esto ocurriría un poco antes del Aviso.

Recordemos la visión que tuvo el Papa Pío X, que ya se ha citado en el capítulo de Fátima, sobre la huida de un Papa de Roma sobre los cadáveres de sus sacerdotes.

Esta visión de San Pío X es muy similar a la visión de Lucía que nos dio a conocer la Jerarquía de la Iglesia como el supuesto tercer secreto de Fátima, en la que “el santo Padre atravesaba una ciudad medio en ruinas y medio tembloroso con paso vacilante, apesadumbrado de dolor y pena; rezando por las almas de los cadáveres que encontraba por el camino.”

En este sentido resulta muy esclarecedor el mensaje de la Santísima Virgen que tuvo la vidente Sadie Jaramillo, el 21 de agosto de 1998, respecto de cuándo ocurriría el Aviso:

“Estas visiones son para que tú comprendas el cumplimiento de las palabras que te he dado y a muchos otros; de que pronto, en los términos en que entiendes esta palabra, la iluminación de tu conciencia y del estado de tu alma ocurrirán. ¿No se te he dicho que este gran evento vendrá en medio de un gran caos y confusión?”.

Una revolución en Roma y que vendrá vinculada a una “victoria del comunismo es muy común en muchos videntes.

De hecho la Santísima Virgen en Garabandal profetizó de ello y por esa razón Jacinta González, en agosto de 1989 tal y como lo hemos expuesto anteriormente, afirmó que “el Aviso estaba vinculado a una “invasión” en Roma, en la que el comunismo jugaba un papel muy importante.

Y que estos acontecimientos tendrían lugar antes del Aviso, que ocurriría cuando la situación estuviera en “su peor momento.”

Finalmente, una vez que ha tenido lugar la muerte de Juan Pablo II y la elección de Benedicto XVI, las profecías se han vueltos más claras en cuanto a su comprensión y realización.

En este sentido, el Aviso no podrá ocurrir hasta que no tengan lugar los siguientes eventos:

Crisis mundial identificada por un caos económico y una incipiente guerra mundial.

   Aumento de catástrofes en número e intensidad (terremotos, tsunamis, erupciones volcánicas, epidemias…etc)

  El Cisma de la Iglesia

    Una violenta revolución en Roma con gran derramamiento de sangre.  Como consecuencia de lo anterior, el Santo Padre se ve obligado a huir de la Ciudad Eterna

  Proclamación del Dogma Mariano de la Co-redención.

Como notará el lector, el Gran Aviso de Dios es el último de una serie de sucesos profetizados que ya han empezado y que tomarán mayor fuerza y crudeza, trayendo consigo cientos de miles de pérdidas humanas.

Así, aunque dicho acontecimiento ya está cercano, todavía debe la humanidad entera pasar por un gran sufrimiento y ciertos cambios políticos, económicos, históricos, religiosos, naturales y sociales.

El Gran Aviso será el último de una serie de preavisos y el primero de una serie de grandes acontecimientos que desembocarán en el reinado del Anticristo y la Gran Tribulación.

En el campo de la Iglesia, tiene primero que terminar el Pontificado de Benedicto XVI, sólo entonces se hará visible y sin ninguna duda para el mundo completo el enfrentamiento de dos Papas.

Poco tiempo después y como efecto de un recrudecimiento militar en Medio Oriente y de un enfrentamiento de civilizaciones, es que tendrá lugar un ataque árabe-comunista en Europa, particularmente en Italia; en cuya revolución el Santo Padre (Pedro Romano) se verá precisado a huir de Roma.

Entonces, el Aviso está ligado a un acontecimiento doloroso para la Iglesia y ese acontecimiento desgarrador no será otro que el Gran Cisma.

Asimismo, el Aviso no vendrá hasta en tanto el Santo Padre, según la visión de San Pío X y la visión del Secreto de Fátima; huya de Roma sobre los cadáveres de sus sacerdotes.

Así pues, el Aviso vendrá en medio de un gran caos y confusión.

Todo esto lo confirman múltiples videntes serios y auténticos.

Otro hecho que para muchos pasa desapercibido es que una vez que venga el cisma y aparezcan los dos Papas, una de las principales líneas de autenticidad del legítimo y verdadero Papa será su adhesión a la Eucaristía y a María Santísima…

Y precisamente en momentos de gran confusión para la Iglesia, el Papa verdadero proclamará a María como Corredentora. Esto ocurrirá poco antes del Aviso.

En 1990 una vidente en Colorado, USA, T. López, recibió un mensaje de la Santísima Virgen de que el momento del gran silencio, donde nuestro interior nos sería revelado, ocurriría cuando se proclamara su último título (de estos tiempos).

Además del Aviso, la Santísima Virgen ha prometido un Milagro que podrá ser visto por millones de personas.

INSTRUCCIONES DIVINAS

Podemos escuchar la voz directa de Jesús… Y contemplar al Dios Amorosísimo, Salvador y Redentor, en todo su maravilloso esplendor… Y deleitarnos con su Infinita Misericordia.

Al atravesar por esta importantísima experiencia mística… En vida probaremos el Cielo, el Purgatorio o el Infierno… Dependiendo del lugar en donde pasaríamos la eternidad, cuando seamos sorprendidos por el Gran Aviso…

Por eso es muy importante prepararnos, obedeciendo las instrucciones divinas; para que esta dolorosa experiencia sea un motivo para unirnos más a Dios.

María de la Divina Misericordia es una Profeta de estos Últimos Tiempos; que tiene la sagrada misión de Revelar Los Misterios que encierra el Libro del Apocalipsis… Y está sufriendo los ataques de un Satanás tan enfurecido; que no sería injusto compararla con Jeremías…

La Santísima Trinidad la bendiga y la fortalezca por el cáliz que está compartiendo como alma-víctima con nuestro Señor Jesucristo… Y la proteja para que termine la Misión Santa que guía a la Iglesia Remanente…

En sus mensajes, que en su original en inglés se pueden leer completos en el sitio http://www.thewarningsecondcoming.com/ o en español www.jesushabla.com

Aquí ponemos solo unos cuantos fragmentos de esos mensajes.

Último Mensaje dado por:

Dios el Padre Eterno:

Voy a Pelear en la Batalla de Armagedón con la Jerarquía en los Cielos

Sábado, 09 de junio 2012 @ 15:45

Ten confianza dulce hija que Yo, vuestro Padre celestial, haré cuanto esté en mi poder para salvar a todos Mis hijos en la tierra.

Aunque debo respetar el don del libre albedrío, otorgado por Mí como uno de los mejores regalos para asegurarme que en la humanidad me aman por su propia voluntad y no por la fuerza.

Voy a hacer maravillas y crearé milagros para traer a mis niños conmigo, a Mi Casa…

Como Dios de la Justicia, Yo nunca podría tolerar o aceptar el mal. Pero voy a perdonar a todos aquellos que se vuelvan de nuevo a Mi Hijo y busquen la redención cuando estén conscientes de los contenidos en el Libro de la Verdad.

Pelearé en la Batalla de Armagedón con la Jerarquía en los Cielos y  lo prometo: voy a derrotar al enemigo y a los demonios engendrados por la mano de Lucifer.

Ha llegado la hora a Satanás para ser desterrado durante 1.000 años y ¡Ay del hombre que no renuncie a él o su maldad!…

Es la Hora de mostrar a todos mis hijos, Toda la verdad de Mi Amor Divino y mi deseo de que  mi Reino espléndido, mi paraíso, sea compartido con todos mis niños…

Cada intento a través de Mis profetas, ha sido esbozado para que vayan a los brazos de Mi Hijo.

Hijitos míos, no me abandonen ni se olviden de Mí, su Padre Amoroso.

Vengan al escuchar mi llamado.

No rechacen su herencia.

Ahora se enfrentan a la mayor crisis que ha habido desde la creación de la raza humana, porque ha llegado  el momento para que ustedes tomen la decisión final.

Tengan en cuenta que cada mentira, cada tentación de buscar consuelo en los brazos de Satanás y sus demonios; hará que ellos roben  sus almas.

Sólo aquellos que dedican tiempo para proteger su fe a través de la oración y los sacramentos, serán lo suficientemente fuertes como para resistir su poder.

Recuerden que Satanás no puede ganar porque no tiene el poder.

Él ahora está atacándolos a todos… Incluso  a las almas de los elegidos, para que me rechacen a Mí y a mi amadísimo Hijo Jesucristo.

Porque va a absorberlos hacia un abismo de oscuridad y confusión…

Y se encontrarán atrapados en una red intrincada de engaño…

 La que serán  incapaces de desenredar y escapar.

¿Me escuchan?… 

Ha comenzado la Batalla Final.

No cometan el error de rechazar esta llamado, hecho desde mi Trono en el Cielo…

Porque significará que sus almas se perderán por toda la eternidad…

O presenciarán  la Gran  Tragedia de las almas, que rechazarán la Copa de la Salvación.

Como su Padre que Soy, debo señalar los peligros a  que enfrentan…

¿Por qué no desean escucharme?

Si ustedes creen en Mí, entonces saben que Yo mandaría a mis profetas para advertirles.

¿No hice esto antes?… ¿Escucharon?…

¡No! No

Muchos no lo hicieron y entonces la profecía se desarrolló ante sus ojos incrédulos.

Esta vez vengo a anunciar que el tiempo del regreso de mi Hijo Jesucristo,

el Verdadero Mesías que vendrá de nuevo, está cerca…

Satanás lo sabe.

Y su odio para Mí es tan poderoso, que hará todo lo posible para arrebatar a mis hijos lejos de Mí.

Yo Soy tu Dios, el Principio y el Fin.

He creado el mundo en el principio  y será por mi mano que el mundo, como ustedes lo conocen… Llegará a su fin.

Sin embargo para mis hijos amadísimos que renuncian a Satanás… 

El Nuevo Mundo, el Nuevo Paraíso en la Tierra, les espera en todo su esplendor…

No le des la espalda…

No permitan que el deficiente razonamiento humano evite que ustedes y sus seres queridos entren en este Espléndido Paraíso, donde no les faltará nada.

Seleccionen Mi Paraíso de Amor… La alegría y la belleza completas…

Un lugar especial donde van a vivir en perfecta armonía, en la mente, cuerpo y espíritu.

Sin la corrupción. Ahí no hay pecado. Sólo el amor, donde van a vivir en unión Conmigo y con Mi Voluntad Divina.

Su amoroso Padre Celestial: Yehové Sebaot

Dios el Altísimo

El GRAN AVISO, un regalo de la Misericordia

Lunes 22 de noviembre del 2010 a las 14:00 hrs.

Este GRAN AVISO de misericordia y amor; como último regalo a Mis hijos, acontecerá pronto. A cada uno de Mis hijos, se le mostrará su vida, sus pecados, sus acciones equivocadas y cada uno de los insultos que profirió contra sus hermanos, todo durante una experiencia mística. Ni un solo hombre, mujer o niño en esta Tierra, será excluido.

Algunos estarán profundamente conmocionados y entristecidos por sus pecados en esta vida e inmediatamente se volverán a Mí, su Justo Juez y se redimirán. Por amor y dolor, pedirán misericordia.

Otros estarán tan enfermos y conmocionados por la forma en que sus pecados se les revelarán, que caerán muertos antes de que tengan oportunidad de pedir perdón.

Y después estarán esos que siguen al Engañador. Ellos, en su terror, cuando vean sus terribles pecados, en su vida pasada, relampaguear frente a ellos, huirán. Tratarán de esconderse pero no habrá donde ir…

Escondiendo la cabeza y buceando ellos también aceptarán lo que ven y preguntara por perdón, ahí y entonces, lo recibirán… O se marcharán lejos y se retorcerán de vergüenza y horror, pero no pedirán perdón.

Después está el pecador impenitente final… Cuando sus pecados le sean mostrados; todo lo que hará es discutir y negar que cometió esas graves ofensas en contra de los Mandamientos de Dios. Simplemente negará la verdad y dará la espalda en la oscuridad del Infierno Eterno.

Nadie será excluido de Mi misericordia
¿Por qué, hijos Míos, no entienden esto? Si se arrepienten genuinamente y desean venir a vivir conmigo en la Tierra Nueva, en donde el Cielo y la Tierra serán uno, ¿Por qué no piden perdón? Nadie será excluido de Mi justa misericordia si muestran arrepentimiento. Sin embargo, tan atrapados están en perseguir sus metas egoístas, que ellos fallan en comprender las consecuencias.

Despierten todos ustedes. Acepten que con los cambios que están a punto de atestiguar, por las malas acciones de la humanidad, son los signos que han sido predichos y los cuales adelantarán Mi regreso a la Tierra.

Déjenme guiarlos al Paraíso
A través de este profeta y el Libro de la verdad, Yo les pido una vez más por Mi precioso amor por ustedes, que se vuelvan a Mí antes de que el tiempo se acabe. Déjenme abrazarlos. Dejen Mi amor fluir por su mente, cuerpo y alma. Abran sus corazones y déjenme guiarlos al Paraíso en la Tierra, en donde disfrutarán la Vida Eterna. ¿Por qué escogerían el camino predestinado a ninguna parte cuando la verdad ha sido revelada?

Mi corazón palpita con preocupación y tristeza cuando pienso en Mis hijos que simplemente se rehúsan a aceptar la verdad de Mi promesa…

Yo digo una vez más, vuélvanse a Mí y háblenme. Pídanme que regrese a sus corazones. Me haré acoger entre su alma.

Les hago esta promesa: incluso a los más endurecidos de alma… Solo una palabra es necesario decir…

Pídanme que les muestre Mí presencia diciendo: Jesús me siento perdido/a. Abre mi corazón para aceptar tu amor y muéstrame la verdad para que yo sea salvado/a.

Mis palabras de advertencia no son una amenaza. Este evento ha sido conocido desde Mi muerte en la cruz. ¿Por qué creen que no pasará? La verdad se encuentra en la Escrituras para que todos las entiendan. Actuaré como su Salvador hasta el último minuto antes de que venga como Justo Juez, para que finalmente pueda llevar a Mis hijos, a Mi familia de mi gran amor, gozo y felicidad; en donde todos viviremos en armonía por la Eternidad.

Satán y sus seguidores serán precipitados en las tinieblas por siempre.

Mi familia redimida atestiguará el gozo y los Cielos Divinos en donde ningún hombre estuvo, para vislumbrar solo una probada de lo que les he prometido.  Si ustedes supieran, nadie le volvería la espalda a esta pura felicidad en el Reino de Mi Padre.

Lucharé por ganarlos a todos ustedes de vuelta
Morí por todos ustedes y lucharé por ganarlos de nuevo a todos ustedes para Mí, a pesar de la oscuridad de la maldad en el mundo, hasta el último momento.

Por favor déjenme mostrarles cuánto los amo, una vez más. Tomen Mi mano ahora, pongan su cabeza en mi hombro y su alma gentil se encenderá con un amor que jamás olvidarán.

Su amado Salvador, Jesucristo

Cómo el Gran Aviso es un don para la humanidad

Domingo 2 de enero del 2011 a las 9:45 hrs.

Es porque les amo a todos ustedes que ahora muestro Mi Misericordia a través de estos mensajes. Vengo primero como Salvador para todos para liberarles y así cada uno se beneficiará de la Salvación.

Mi muerte en la cruz fue para darles una segunda oportunidad de entrar al Reino de Mi Padre. Esta vez regreso como Justo Juez.

Por mi Amor hacia ustedes, ahora les está siendo primero mostrada, Mi Misericordia. Esta Misericordia toma la forma de un Aviso adelantado,  (GRAN AVISO) para ayudarles a ustedes a poner sus vidas de nuevo en orden antes de que Yo regrese en el Día del Juicio.

La alegría en la Tierra no puede ser comparada con la alegría en el Cielo
Den la espalda al pecado, arrepiéntanse y traigan la oración de regreso a sus vidas. Es a partir de la Misericordia que les debo advertir de la verdad.

El GRAN AVISO es un don
Mi Misericordia está siendo traída a ustedes como un don. Acéptenla. Disfrútenla. Vengan a Mí, todos ustedes. Yo soy su balsa salvavidas en un enfurecido mar que está lleno de corrientes inesperadas y erupciones.

Sálvense ahora o enfrenten ser absorbidos por una corriente de tal magnitud que si esperan a decidirse en el último minuto, para aceptar ser alzados a la balsa…

Ya no tendrán fuerzas para subir…

La purificación en el mundo continúa
Como la purificación continúa en la Tierra y aumenta en velocidad, ahora es el tiempo de llamar a Mis hijos.

Terremotos y otros desastres globales
Nunca teman a las tormentas, terremotos, Tsunamis, inundaciones, volcanes y olas de calor que descenderán sobre el mundo; para ayudar a DETENER al Anticristo y su ejército.

Mis seguidores estarán a salvo en el conocimiento de aquello que les espera en el Nuevo Paraíso y que resultará cuando el Cielo y la Tierra se fundan como uno.

Estas cosas deben pasar. No pueden ser detenidas porque se han predicho…  Estos eventos, no obstante para Mis hijos, serán de corta duración.

Ustedes, Mis creyentes, serán recompensados por su fe y soporte frente a la enorme oposición. La alegría, entonces, hijos Míos, será dura de comprender. Aquellos de la Luz serán envueltos con la gloria y el amor que les espera. Aquellos en la oscuridad, no serán capaces de pararse en la Luz. Pueden desear hacerlo, pero les dañará tanto que tendrán que esconderse, pero no habrá dónde ir excepto a la guarida de oscuridad que está dirigida por el Rey de la Oscuridad en persona, el Maligno. ¿Es esto lo que quieren?

El GRAN AVISO – La Segunda Venida cerca – Oportunidad de salvar sus almas
Miércoles 12 de enero del 2011 a las 15.00 hrs.

Hija Mía, Mi mensaje ayer fue duro. Muchos al leerlo dirán “esta no es la manera en que el Señor habla” ¿Pero cómo lo saben ellos? Es por el sufrimiento que está siendo soportado por Mis amados hijos por manos de otros, que debo hablar claro.

Hablo claro por Mi Divina Misericordia en orden de ayudar a salvarles, hijos Míos, para que así podamos estar unidos como una sola Sagrada Familia en el Nuevo Paraíso.

No quiero perder una sola alma, en manos del Engañador.

Es importante que Mi voz sea escuchada.

No es el Juicio Final…  Pero será una prueba de cómo será éste…
Esto es un acto de Misericordia de Mi parte. Verán sus pecados y entenderán inmediatamente cómo aparecen ante Mí…

 Instantáneamente entenderán claramente qué ofensivos y equivocados están…

Esta es su oportunidad hijos, para arrepentirse. No es el Día del Juicio pero sí una prueba de cómo será.

Por Misericordia se les está dando el regalo más grande de todos antes del Día del Juicio, la oportunidad de arrepentirse y cambiar sus vidas antes del Día Final, el tiempo cuando vengo de vuelta a esta Tierra.

Vengo como saben, no como un Salvador entonces, pero como un Juez Justo.

El tiempo está cerca ahora, hijos Míos. No teman, les amo a todos. Están en Mi Corazón. Permítanme entrar al suyo ahora y déjenme guiarlos hacia el Reino de Mi Padre.

Nunca teman a la muerte, la muerte será siempre un paso hacia una nueva y hermosa vida de maravillosa eternidad, llena de amor, paz y felicidad.

Les amo a todos. Me regocijo porque sé que muchos más de Mis hijos regresarán a Mí y a Dios, el Padre Eterno…

Así como el tiempo para el Final de los Tiempos está muy cerca ahora. Estén preparados.

Prepárense para el GRAN AVISO, la Iluminación de la conciencia
Martes 28 de enero del 2011 a las 12:15 hrs.

Al mundo, hija Mía, se le está dando este don especial, el Libro de la Verdad… Para enseñarles a Mis hijos lo que deben hacer en orden de prepararse para el GRAN AVISO, la Iluminación de la conciencia, que está siendo dada a la humanidad para ayudarle a prepararse adecuadamente para Mi Segunda Venida.

Es un Evento místico que será experimentado por todos por encima de los 7 años de edad…

Por Mi ejemplo, imítenme y Me ayudarán a convertir a Mis hijos perdidos. Rezando duro por ellos, los pueden atraer más cerca de Mí…

A través del sacrificio y la aceptación del sufrimiento en unión conmigo, pueden salvar almas. Esto incluye aquellas almas que están esperando el juicio en el Purgatorio.

Recen la Divina Misericordia
Recen, recen, recen Mi Divina Misericordia por sus propias almas y aquellas de los no creyentes ahora. Los grupos de oración ayudarán a propagar la verdad, instilar fe en aquellos que han perdido todo sentido de quiénes son y de donde vinieron.

Lo que ustedes experimentarán durante el GRAN AVISO y una oración para perdón instantáneo

Sábado 16 de abril del 2011 a las 10:00 hrs.

Dile al mundo que este evento les va a salvar…

Muchos se arrepentirán durante esta experiencia mística. Sentirán una sensación de quemadura, no muy diferente a la que es experimentada por las almas del purgatorio. Esto les dará una idea de lo que las almas que no están totalmente limpias, tienen que pasar antes de que puedan ver la gloriosa Luz del Cielo.

Simplemente aceptando que este evento pueda suceder, lo pueden sobrevivir. Vuélvanse a Mí y digan: “Jesús, por favor guíame hacia la Luz y bondad de Tu Gran Misericordia y perdóname mis pecados” y Yo les perdonaré instantáneamente.

Entonces después del GRAN AVISO experimentarán una gran paz y alegría en sus almas.

Recuerden, hijos Míos, Mi gloriosa promesa. Yo triunfaré al final…

Satán, el Engañador, simplemente no sobrevivirá. Por favor déjenme protegerles y llevarles conmigo. No le den a Satán su alma…

Les amo a todos. Manténganse pidiéndome la fortaleza de su convicción, cada día.

LOS CIELOS SE ABRIRÁN DURANTE EL GRAN AVISO

Lunes 23 de mayo del 2011 a las 14:40 hrs.

El GRAN AVISO será un evento dramático       
Conmocionará a mucha gente en el mundo ya que será un evento dramático, donde los cielos se abrirán y las llamas de la Misericordia serán lanzadas a través de todo el planeta.

Porque mucha gente no entenderá lo que está pasando, tan conmocionados estarán, que ellos equivocadamente, creerán que están presenciando el fin del mundo.

Díganles que se regocijen cuando sean testigos de Mi Gloria;

 porque si están apropiadamente preparados para esto; será el más espectacular ejemplo de Mi Misericordia desde el día de Mi Crucifixión.

Estas hijos Míos, serán sus gracias de salvación y van a prevenir a aquellos que de otra manera habrían sido condenados a entrar a las profundidades del infierno.

A todos Mis hijos en todas partes deben advertir a las almas perdidas qué esperar… Úrjanles a buscar reconciliación a través de confesar sus pecados ahora…

 Es importante que tanta gente como sea posible, estén en estado de gracia de antemano porque pueda que no sobrevivan este evento debido al choque.

Es mucho mejor atestiguar este Divino y Espectacular evento primero…

 En lugar de no estar preparados en el día del Juicio.

Manténganse fuertes todos ustedes…

 Regocíjense si son devotos seguidores, porque se les mostrará un vislumbre de Mi Divina Presencia, que sus ancestros nunca vieron durante su vida. Recen por el resto de Mis hijos… Díganles la verdad ahora, mientras pueden…

Ignoren sus burlas, para que tomen medidas ahora, rezando por el perdón de sus pecados, que les agradecerán, después de que este gran milagro se lleve a cabo.

Mis seguidores deben mostrar valor para preparar a otros para el GRAN AVISO

Martes 14 de junio del 2011 a las 19:00 hrs.

Denles detalles por adelantado para que cuando ellos vean el cielo rojo, destellando… En un reflejo de Mi Gran Misericordia, sabrán que no hay nada que temer…

En cambio, deben regocijarse porque aquí; al fin para muchos de Mis hijos alrededor del mundo, estará la prueba que han estado buscando todas sus vidas.

Gran regocijo entre Mis hijos es lo que anhelo, no lágrimas de tristeza.

Cuando vean Mi cruz, todos sabrán la pasión de Mi amor por todos ustedes.

Muchos lloraran lágrimas de gran alegría, porque ellos sabrán que he venido a inundar sus almas, con la gracia de la redención. Para otros que no Me conocen, estarán asustados porque entonces la verdadera comprensión de la gravedad de sus pecados, será evidente.

Discípulos Míos en toda partes, les llamo para que muestren gran valentía, diciéndole a Mis hijos que, no deben temer cuando presencien el Divino espectáculo desplegado, de Mi Gran Misericordia, para la humanidad. Tráiganles, preparándoles, de regreso a Mi aprisco.

Si no escuchan, recen por ellos.

Mis hijos se enfrentarán a Mí por primera vez durante el GRAN AVISO

Lunes 20 de junio del 2011 a las 11:45 hrs.

Mi amada hija, prepara a Mis hijos ahora, porque muy pronto ellos vendrán delante de Mí en toda Mi gloria y compasión.

Me mostraré a cada hombre, mujer y niño sobre la edad de la razón (~7 años), muy pronto.

Este maravilloso día cuando Yo les mostraré Mi Misericordia; como oposición a Mi justicia, debe ser bienvenido por todos.

Regocíjense porque Me enfrentarán, cada uno y todos ustedes, por primera vez.

Porque muchos estarán llenos de amor y felicidad porque esta es una maravillosa reunión. Pero otros estarán temerosos, pero no hay nada que temer porque les amo a todos

El pecado será la única división… Pero si se arrepienten y aceptan la verdad de sus ofensas a Mí y a Mi Padre Eterno; se darán cuenta de la maravillosa Misericordia que les está siendo proporcionada…

Para aquellos que estarán temerosos, tengo esto que decirles: con el pecado en su alma, estarán distanciados de Mí. Acepten sus pecados por lo que son, una debilidad humana. Entonces mírenme y Yo les conduciré a la vida eterna y a la verdad.

Mi Gran Misericordia trae maravillosas noticias
Mi Gran Misericordia, trae maravillosas noticias, para Mis hijos de todo el mundo. Porque cuando éste: el GRAN AVISO se lleve a cabo, les será dada una oportunidad de cambiar sus vidas para siempre.

Cuando la verdad de Mi existencia sea revelada, entonces la conversión será extendida.

Entonces y solo entonces… Después de que el GRAN AVISO se lleve a cabo le será dado al mundo una oportunidad de resistir el GRAN CASTIGO que seguirá…

Si los pecadores no se arrepienten en multitudes. Porque entonces la mano de Mi padre caerá por todas partes, sobre todos los que se rehúsan a escuchar la verdad; aquellos que le volvieron la espalda al amor… Amor por Mí y sus hermanos y hermanas.

La Gran Misericordia que voy a mostrar durante el GRAN AVISO, es la solución para una nueva era de paz…

Acéptenla y el GRAN CASTIGO será apartado… Rechácenla y solo aquellos seguidores Míos podrán ser salvados…  Será muy tarde para el resto de ustedes.

Su Amante Salvador, Justo Juez, Jesucristo

El GRAN AVISO es una manifestación de Mi Divina Misericordia dada a sor Faustina

Domingo 26 de junio del 2011 a las 18:00 hrs.

La verdad, cuando sea revelada, salvará a muchos de las llamas el infierno

El Espíritu Santo presente en Mis hijos por todas partes, ayudará a vencer los trabajos del Maligno.

Todos ustedes deben propagar la Palabra, acerca de cómo la humanidad necesita preparar sus almas por adelantado…

 Incluso los creyentes deben entender que ellos también encontrarán esto emocionalmente perturbador, ver su propio comportamiento pecador pasado tal como aparece ante Mí.

Hago un llamado a todos ustedes ahora para que busquen confesión.

Los demás cristianos, arrodíllense y recen por redención. Aquellos que están inseguros de estas profecías, por favor, mantengan sus corazones abiertos, para que cuando presencien estos ecológicos pero sobrenaturales eventos; es importante que ustedes entiendan que este es el milagro más grande que ustedes jamás van a ver y que es Mi gran regalo para todos ustedes.

Consideren esto: Esto es cómo el Día del Juicio Final se va a desplegar, solo que esta vez no serán condenados. Les será dado un nuevo contrato de arrendamiento de vida, cuando su alma sea salvada, para facilitarles restaurarla al nivel que Yo deseo.

Ateos y científicos dirán que el GRAN AVISO fue una ilusión

Domingo 3 de julio del 2011 a las 18:30 hrs.

Este es el tiempo más importante en la historia del mundo. Todas las señales han sido dadas a Mis visionarios, a través de los últimos siglos… Sin embargo son ignoradas y puestas a un lado, mientras ellos entierran sus cabezas en la arena.

Es precisamente en estos tiempos, que Mis siervos sagrados, deben predicar acerca de la importancia de Mi retorno a la Tierra. Ellos deben preparar las almas recordándoles de las consecuencias de fallar en redimirse, mientras estén en esta Tierra, porque ellos no pueden pedir perdón después de la muerte.

Por favor, hijos, permitan al GRAN AVISO salvarles a todos.

Acepten que este milagro ayudará a salvar a millones…

Quienes de otra manera se hubieran perdido, pero aquellos que no quieren cambiar sus vidas, habrán escogido la casa de Satán.

Sin oración, no hay esperanza para ellos; porque habrán perdido el derecho a las llaves del Nuevo Paraíso en la Tierra. En cambio, ellos arderán en las llamas del infierno.

No estéis temerosos a causa del GRAN AVISO, sino esperadlo con alegría
Miércoles, 7 de Septiembre del 2011, a las 23:45 hrs.

Mi muy querida hija, di a Mis preciosos hijos que no tengan miedo ante el GRAN AVISO. Muchos se sentirán atemorizados, y Yo puedo entenderlo.

Pero tienen que escucharme atentamente. Voy a venir a cada uno de vosotros. Vosotros Me veréis y Me sentiréis en vuestro corazón y en vuestra alma. Mi Presencia desbordará vuestra alma con el amor más puro y con misericordia; por tanto deberíais estar llenos de alegría…

Por fin Me veréis y vuestra alma se llenará de amor y de entusiasmo.

En lo que respecta a los pecadores y a los que no tienen fe: la mayoría de ellos estarán simplemente aliviados de que Yo exista.

Porque su testimonio de Mi Presencia será la sangre, que es necesaria para inundar sus almas del alimento que durante tanto tiempo les ha faltado…

 Muchos sufrirán los tormentos como Yo los soporto, cuando vean cómo serán presentados sus pecados ante sus ojos.

Serán desgraciadísimos cuando vean cómo Me han herido y Me pedirán que les perdone.

Los niños que han llegado a la edad de tener uso de razón (~7 años), verán igualmente cómo también ellos Me han herido por sus pecados.

En muchos casos, correrán hacia Mí, aún aquellos niños que rechazan Mi existencia; aunque sean conscientes de la verdad.

Me pedirán que los abrace y no querrán que les deje ir.

Incluso la mayoría de los pecadores empedernidos no impedirán  que no les turbe interiormente este suceso sobrenatural.

Hijos, debéis ignorar los rumores. No os aflijáis con historias sensacionalistas. No hay nada de lo que tengáis que atemorizaros…

El GRAN AVISO ha de ser esperado con verdadera alegría en vuestros corazones.

Con mucho amor en Mi Corazón espero este momento en el que derramaré Mi Misericordia Divina sobre cada uno de vosotros, en todo el mundo.

Este es el momento en el que vosotros –más tarde-  comprenderéis qué suerte tiene esta generación. ¿Cómo es que no podéis reconocer la Misericordia que se muestra a la humanidad?…

En el pasado murieron tantas almas en pecado mortal. Y ahora entenderán todos los pecadores por fin, la verdad.

No es fácil para Mis hijos reconocer Mi Existencia o la de Mi Padre Eterno.

Sin una prueba de tipo material, muchos no quieren conocerme…

Muchos no tienen ningún interés en el Reino de Dios o no creen en él. Este acontecimiento les hará reconocer con sus propios ojos, el sencillo hecho de que la vida no acaba aquí en la Tierra. Continúa por toda la Eternidad. Por esta razón tienen que preparar sus almas.

El GRAN AVISO les mostrará lo que tienen que hacer para rectificar esto.

No olvidéis, hijos, que Yo soy vuestro Salvador. Os amo a todos de un modo incomprensible para vosotros.

Esperen Mi llegada con amor y serenidad. No temáis el dramático espectáculo del Cielo ni los colores de los rayos que se extenderán por todas partes como señales de Mi Llegada. Esto os preparará para el momento.

Por favor, recen para que todos los hombres sientan alegría en sus corazones, pues este acontecimiento va a significar la salvación para la humanidad; en una magnitud tal que salvará a muchas almas y les dará la posibilidad de entrar en el Nuevo Paraíso en la Tierra.

Consecuencias del GRAN AVISO
Jueves 29 de setiembre del 2011 a las 20:45 hrs.

Será por el glorioso acto de puro amor, que más de un tercio de la humanidad, se puede salvar para disfrutar la era de paz en la Tierra…

 Agradezcan que estan viviendo estos momentos, porque millones de ustedes serán salvados… Quienes, de otra manera, nunca habrían entrado por las puertas del Cielo…
Los preparativos están listos… Preparen sus casas con candelas benditas, un suministro de agua y comida para que dure por un par de semanas.

Las consecuencias serán difíciles, pero ustedes no deben asustarse…

En cambio sean relevados de los sufrimientos que son ofrecidos en acción de gracias por la vida eterna; que está ahora siendo ofrecida a Mis preciosas almas que abrazan este don…  
Estén en paz. Confíen en Mí, recordando que Yo soy su Salvador y ofrezcan a esas fieles almas, protección en todo momento…

Camino con ustedes; les guío, les tomo las manos con tierno amor.

Ustedes son Míos y nunca les dejaré ir de Mi Sagrado Corazón.

Ustedes, Mis seguidores, están rodeados con las gracias que necesitan para sobrevivir el GRAN AVISO…

El GRAN AVISO es una forma de confesión global

Viernes 21 de octubre del 2011 a las 20:30 hrs.

El GRAN AVISO es una forma de confesión global, será el momento cuando se espera que todo el mundo pida el perdón de sus pecados o encare el rechazo…

Muchas almas en tinieblas rechazarán Mi mano de Misericordia y se alejarán de Mí…

Yo hablo a todas las religiones y denominaciones, a través de estos mensajes, no excluyo a nadie…

Pues todos ellos son hijos de Dios…

Solo hay un Dios y este es Mi Padre Eterno, Dios Altísimo…

Vengan junto a Mí hijos y trabajemos como uno solo, para salvar a Mis almas; por todo el mundo, rápidamente.

Solo por medio de la oración Me pueden ayudar a salvar el mundo.

El tiempo empezará a mostrar señales extrañas
Miércoles 2 de noviembre del 2011 a las 19:40 hrs.

Mi muy querida y amada hija, el tiempo empezará a mostrar señales extrañas, mientras la Tierra se mueve hacia un nuevo estado como preparación para Mi Acto de la Divina Misericordia (GRAN AVISO); mientras vengo a salvarles a todos ustedes, una vez más.

Voy a aniquilar el odio. Voy a poner un sello a los planes del hombre de infligir terror en su hermano. Aniquilaré la arrogancia de sus almas. Todo pecado será revelado a ustedes como aparece en su cruda fealdad ante Mis ojos.

¡El GRAN AVISO no es el Fin del Mundo!

Señales aparecerán primero en el cielo. ¡El sol girará!

Viernes, 11 de noviembre del 2011 a las 16:00 hrs.

Una vez más las señales aparecerán primero. Mucha gente se incorporará y prestará atención a los cambios en el cielo.

Contemplarán al sol girar como nunca antes, entonces verán la cruz. Esto sucederá inmediatamente después de que las estrellas choquen en los cielos y cuando Mis rayos de la divina Misericordia cubran la tierra.

El silencio sobrevendrá, para que cada alma esté en un estado de absoluta privacidad cuando vengan a Mí…

Dile a Mis hijos lo que deben tener en cuenta, porque ellos no deben tener miedo. Esto no es un evento de temer, más bien ustedes deben darle la bienvenida a este encuentro.

Todos Mis hijos deben aceptar que soy Yo el que se presenta ante ellos. No deben pensar que esto es el fin del mundo, porque no lo es. Es el comienzo de un nuevo período en el tiempo, en donde todos Mis hijos sabrán la verdad finalmente. 

La Segunda Venida sucederá pronto después del GRAN AVISO

Miércoles, 14 de diciembre del 2011, a las 19:15 hrs.
El GRAN AVISO sucederá inesperadamente y cuando el hombre sea tomado por sorpresa.
El tiempo es muy corto, así es que pasen lo más posible del tiempo rezando mucho para salvar almas… Todas las almas.
El castigo ha sido retenido y solo sucederá si el hombre falla en arrepentirse y vuelve en gran número, de vuelta a sus caminos perversos, después del GRAN AVISO.

Mi Padre ha dado permiso para anunciar Mi Segunda Venida, en un período muy corto de tiempo, en la Tierra. Sucederá poco tiempo después del GRAN AVISO. Todas las almas deben estar plenamente preparadas. 

Durante el GRAN AVISO, aquellos que se redimieron ante Mis Ojos; no sufrirán la pena del Purgatorio
Jueves, 24 de mayo del 2012, a las 18:30 hrs.
Las dos estrellas colisionarán y muchos estarán con miedo.

No hay nada que temer, porque este es el mayor don que Yo traigo, para que así ningún alma se pierda en las llamas del Infierno.
Entonces, Mi Cruz aparecerá en los cielos y ninguna persona dejará de notarlo. Muchos caerán al suelo del miedo y una gran sacudida, como un terremoto, será sentida. Entonces vendrá el silencio.
Siempre prepárense para este día, como si fuera mañana. Busquen la redención ahora y revélenme a Mí sus pecados.
Los católicos deben ir a confesión.
Aquellos, que no son católicos, deben rezar la Cruzada de Oración (24) la doy al resto del mundo para Mi Indulgencia Plenaria.
Este don de Mi Indulgencia Plenaria es para todos los hijos de Dios de todo credo y ofrece una gran limpieza.¡ No rechacen este Don! ¡Acéptenlo!

Entonces durante el GRAN AVISO; todos aquellos que se han redimido ante Mis Ojos, no sufrirán la pena del Purgatorio.
Aquellos, que vean sus almas reveladas delante de ellos, como vista a través de Mis Ojos, estarán conmocionados.
Muchos encontrarán difícil aceptar cuán ennegrecidas están sus almas.
Aquellos, que lo hagan y muestren arrepentimiento, Me pedirán que les perdone, y Yo lo haré.
Pero algunos no estarán arrepentidos y defenderán en su corazón las atrocidades, que ellos cometieron, tal como aparecen delante de Mis Ojos. Ellos no se arrepentirán y Me abofetearán en Mi rostro.

De cualquier manera, las llamas de la purificación y el sufrimiento serán sentidas por todos los pecadores. La duración del tiempo dependerá de la gravedad de sus pecados.
Nadie, sino Mi Padre, conoce la fecha de Mi Segunda Venida.
El tiempo entre los dos eventos no será tan largo como ustedes piensan.

HERMANO EN CRISTO JESUS:

ANTES DE HABLAR MAL DE LA IGLESIA CATOLICA,CONOCELA

82.- JUEZ ETERNO I


EL JUICIO PARTICULAR 

JUICIO DEL ALMA

En la vida entendida como Prueba, cuando sucede el momento decisivo de la muerte, nosotros mismos determinamos nuestro destino final. Y Dios solamente da el Amén, a lo que proporcionaremos  al alma inmortal por su Origen Divino;  en alguna de las Tres Moradas que existen y que habremos elegido según el nivel de aceptación o rechazo a la gracia Divina otorgada en Jesucristo.

Dios es Amor.  Y según el fuego de las pasiones en que hayamos consumido nuestra vida terrenal, será el fuego que nos siga a la Vida Eterna…

Fuego responde a Fuego.

En el Paraíso es Fuego de Amor Perfecto.

El Purgatorio es Fuego de Amor Purificador.

Y el Infierno es Fuego de Amor Ofendido.

En el Paraíso; porque los elegidos amaron a la perfección, el Amor a ellos se da en su Perfección.

En el Purgatorio; porque los purgantes amaron tibiamente,  el Amor se hace flama que los lleva a la perfección.

En el Infierno, porque los malditos ardieron en todos sus fuegos, más que en el Fuego de Dios; el Fuego de la Ira de Dios los arde en eterno.

Y esto no lo podemos cambiar; porque tanto el Cielo y como el Infierno, fueron creados eternos por Dios…

Al igual que ha creado el Universo y el planeta en que vivimos, con todo lo que contiene para nuestro bienestar.

En nuestro paso por esta vida terrenal, Dios nos ha proporcionado los talentos de cuya administración le rendiremos cuentas en nuestro Juicio Particular…

La Parábola de los talentos o sea; nuestra justicia ejercida en el Amor hacia Dios y hacia nuestro prójimo, por medio de los dones que Dios nos otorgó, cuando bajamos a habitar un cuerpo. Ellos  serán los que proporcionarán los elementos de Premio o de Condena… De acuerdo a como vivimos y los usamos según sus Mandamientos, en la existencia terrenal que  nos concedió…

Principalmente el del amor y el de  la Fe…

PORQUE ESTÁ ESCRITO:

  El que rechaza a Jesús como Salvador, inexorablemente deberá enfrentarlo como Juez…

De acuerdo a las Sagradas escrituras, hay dos juicios que enfrentaremos delante de Dios:

EL JUICIO FINAL, QUE OCURRIRÁ TRAS LA SEGUNDA VENIDA DE JESUCRISTO…

Y el JUICIO PARTICULAR que enfrentan todas las almas, en el momento de dejar este mundo material cuando  es el momento de su muerte.

Cada ser humano tendrá que rendir cuentas a Cristo por todos y cada uno de sus pecados…

Nadie podrá oponer excusas… Porque nuestra maldad le da vida espiritual  a los pecados cometidos y son lo que Jesús llamó ‘espíritus inmundos’…

¿Cómo explicaremos la presencia adherida a nuestras almas al igual que una madre en estado de gestación, en nuestro propio ser; de estos espíritus que tienen el sello de creación de nuestro ADN y muestran la semejanza de la misma imagen única, dada a cada uno de nosotros por nuestro Creador y Padre Celestial?…

Muchos mentirosos hijos del Padre de la Mentira, no podrán aducir su acostumbrado: ‘Yo no fui… Yo no soy…’ Porque la evidencia estará en ellos y al frente, como cada vez que nos miramos ante un espejo.

¿QUE PASA DESPUES DE LA MUERTE?
Tomás de Kempis, el autor de Imitación de Cristo trata así el tema del Juicio: “Mira el fin en todas las cosas y de qué suerte estarás delante de aquel Juez justísimo, al cual no hay cosa encubierta; ni se amansa con dádivas, ni admite excusas, sino que juzgará justísimamente. ¡Oh ignorante y miserable pecador! ¿Qué responderás a Dios, que sabe todas tus maldades?”.

La muerte no se evita y son felices los que llegan a ella vestidos de amor, al encuentro de Aquel que los espera. Temen a la muerte aquellos que no conocen el amor y que no tienen la conciencia tranquila. Éstos, cuando por enfermedad, por edad o por cualquier otro motivo, se sienten amenazados por la muerte; se asustan, se afligen o se rebelan. Intentan por todos los medios y con todas sus fuerzas, escapar de ella. Inútilmente, porque cuando la hora ha sido señalada, ninguna cautela vale para desviar la muerte.

No solamente la muerte del pecador es horrible, sino también su vida. No hay que ilusionarse sobre su aspecto exterior, es un maquillaje. Un barniz para cubrir la verdad. Porque una hora; solamente una hora de la paz del justo, es incalculablemente más rica en felicidad, que ni la más larga vida de pecado. Las apariencias indican lo contrario.

Y así como a los ojos del mundo no aparecen la riqueza y la alegría de los santos; así también se esconde el abismo de inquietud y de insatisfacción que hay en el corazón del injusto. Y del que como cráter de un volcán en erupción, vomita vapores acres, corrosivos y venenosos, que intoxican  a los desventurados, cada vez más.

Tratan de sofocar la inquietud buscando darse todas las satisfacciones que apetecen en su ánimo extraviado y por lo mismo, satisfacciones de maldad, porque están fermentados en ella. Ni siquiera las drogas y los ficticios escapes del libertinaje y el desenfreno, los alivian de la tremenda carga que soportan…

Los pecadores obstinados e impenitentes, llegan a la perfección del mal y su muerte es un horror que los hace estallar en la otra vida, porque los sumerge en un horror mucho más grande.

El justo no le teme a la muerte, porque sabe que al obrar el bien, tiene la sonrisa de Dios.

Para los impíos la muerte es pavorosa. Tienen miedo. Y más miedo todavía cuando sienten que no han actuado bien o lo han hecho mal del todo.

La boca mentirosa del hombre trata de engañarse a sí mismo, para consolarse y engañar a los demás. ‘Yo he actuado bien’…  Pero la conciencia, que está como un espejo de dos caras bajo su rostro y el Rostro de Dios, acusa al hombre de no haber obrado bien y de no obrar para nada bien como lo proclama.

Y es entonces cuando un gran miedo los molesta: el miedo del Juicio de Aquel que todo lo conoce. Y aquí la gran pregunta: ¿Por qué si se le teme tanto como a Juez, no evitan el tenerlo como tal?…  

¿Por qué lo rechazan como Salvador y no lo aceptan como Padre? ¿Por qué si lo temen, no actúan obedeciendo sus Mandamientos y no lo saben escuchar con voz de Padre que guía, hora por hora con mano de amor? Si al menos lo obedecieran cuando habla con voz de Rey. Sería obediencia menos premiada, porque es menos dulce a su Sagrado Corazón. ¡Pero sería obediencia!…  Entonces, ¿Por qué no lo hacen y sin embargo le tienen pavor a la muerte?

La muerte de los inocentes que mueren sin rencor, es bella como un martirio. Y como no tienen la mancha del odio, también son víctimas que Dios toma como hostias. Son las flores de hoy, cortadas por el Enemigo de Dios que busca destruir a sus hijos…

Y por el Odio desencadenado con todas sus fuerzas en el fragor del Infierno de la violencia en su máximo esplendor.

EL GRAN AVISO

 Resumen tomado de Apocalipsis Mariano por L. Padilla

Siguiendo la analogía del juicio particular, el aviso es algo que puede y debe ser preparado interiormente. El hecho de que después del aviso seguiremos viviendo, no debe llenarnos de simple espera. Esta sería más propia de hombres insensatos que dejan escapar un gran tesoro de sus manos; por eso y para obtener el máximo provecho de esta gracia única en la historia de la salvación, es más razonable actuar del mismo modo que si nos dieran la noticia de que nos vamos a morir en una fecha cercana y determinada.

Nuestro Señor nos pide que estemos preparados para este juicio Suyo con el fin de que esta confrontación de nuestro personal estado interior frente a Su infinita belleza, obtenga el máximo fruto de acercamiento espiritual a Dios y sea lo menos traumática posible para nosotros.

Para ello nos sugiere que nos examinemos más cada día y recemos en reparación, sobre todo aquellos que hemos tenido la gracia de conocer el mensaje mariano desde hace ya algunos años, porque a mayor talento mayor responsabilidad.

Dice nuestra Señora a Mathew Kelly:

“¿Veis ya lo importante que son estos tiempos? No esperéis a este juicio en pequeño, debéis empezar a mirar a vosotros mismos más de cerca para poder ver vuestras faltas y arrepentiros. Sois afortunados de tener la fe necesaria para leer, creer y aceptar este mensaje; no debéis apartaros de él con indiferencia. Debéis examinaros más cada día y rezar en reparación. Todos vosotros sed como el ciego. Cada día deberíais gritar “Señor, abre mis ojos”, y mi Hijo abrirá vuestros ojos para que podáis ver vuestra miseria y os arrepintáis” (6 de junio de 1993).

Y en otra ocasión el Señor dijo:

Sobre todo, no temáis. No os digo todo esto para asustaros… Os envío este mensaje para ahorraros todo el dolor que pueda, pero el dolor que experimentaréis al ver las tinieblas de vuestra alma es un acto de Amor por mi parte. ¿No veis que esto hará volver muchas almas, muchas almas a un Amor a Mí más pleno? Esto salvará muchas almas del fuego del infierno.

                       

Asimismo, la Santísima Virgen también ha pedido particularmente 3 cosas para poder prepararnos de una manera especial: 1.-ser humildes, 2.- hacer caso al mensaje urgente de conversión y 3.- vivir en gracia de Dios.

Como consecuencia de todo lo que hemos dicho, el aviso será pues una gran prueba divina de primera magnitud, que pondrá al hombre en una disyuntiva clara de seguir o de rechazar a Dios.  

De todas formas, incluso entre los que tomaron la decisión de enderezar su vida hacia Dios, la batalla de cada día y las tentaciones del demonio harán que el polvo se siga pegando al alma en su caminar o que el cansancio espiritual enfríe ese primer fervor, de modo tal que muchos dudarán de lo que vieron y sintieron en el Aviso.

¿QUÉ SIENTEN LAS ALMAS AL ENFRENTARLO?

“AMADÍSIMOS MÍOS: NO OLVIDEN QUE EL TIEMPO NO ES TIEMPO, QUE SE ENRUMBAN AL CUMPLIMIENTO DEL GRAN ACONTECIMIENTO EN EL QUE CONFLUYEN TODOS MIS LLAMADOS: EL CUMPLIMIENTO DE UN ACTO DE MISERICORDIA TRINITARIO HACIA EL HOMBRE EN ESTE INSTANTE QUE ES: EL GRAN AVISO

La Santísima Virgen a Luz de María 07.09.2011

“PUEBLO MÍO, AMADO PUEBLO MÍO: LA TIERRA SE ESTREMECE ANTE LOS OJOS QUE PERMANECEN CIEGOS. EL AVISO ES PRODUCTO DE MI INFINITA MISERICORDIA HACIA USTEDES. ÉSTE ESTÁ PRÓXIMO. UNA SERIE DE HECHOS DE ORIGEN NATURAL SE CIERNEN YA SOBRE TODA LA TIERRA”.

Nuestro Señor Jesucristo a Luz de María 10.08.2011

Exponemos a continuación el relato de la vidente Luz de María de Bonilla, que ella nos da sobre su experiencia personal de lo que será el Aviso Universal.  

“De modo muy particular, el Señor me ha dado a comprender que vendrá un cometa que se acercará a la tierra y toda la humanidad lo verá, esto hará a muchas personas acercarse por pánico a la confesión, pero no por arrepentimiento.

Va a aparecer una señal en el cielo, “UNA CRUZ” (1) por varios días… Las personas de fe sentirán la necesidad de confesar sus pecados, de arrepentirse; los demás dirán que es provocado por el hombre y se levantaran en contra de la Iglesia Católica, diciendo que es un ardid para atemorizar a la humanidad.

En medio de esta confusión y de un terremoto vendrá el AVISO, del cual Nuestro Señor me permitió vivir una parte en la cuaresma del año 2008, el día miércoles santo, la que describo a continuación:

Sentí en mi ser una angustia, como de algo que se acercaba y no sabía que era… como un susto, algo angustiante que yo no sabía que era. Pensé que algo iba a suceder… Era algo que hacía que mi corazón palpitara aceleradamente.

Así pasé como unos 20 minutos… Después la angustia fue creciendo, hasta que comencé a sentir como que el alma se me salía…

Porque poco a poco sentí una soledad espantosa que me iba llenando no solo el ser espiritual sino mi cuerpo físico. Hasta que sentí una soledad tan terrible, que la angustia me hacía caminar de un lado a otro, porque cada vez la soledad era más grande y yo era totalmente consciente de que me estaba quedando sin Dios en mi ser… Mi alma estaba desolada, angustiada, yo caminaba buscando consuelo y no lo encontraba… La soledad, el vacío era cada vez más grande, hasta que llegó el momento en que sentí enloquecer… ¡Mi alma se quedó sin Dios!…

Y como una película comenzaron a desfilar dentro de mí, todos los pecados, quizás los más grandes que cometen los hombres: sentí o mejor dicho estaba viviendo, porque yo los sentía como propios, los vivía

Sentí lo que pasa por la mente, por el corazón, por el interior de las personas que se quitan la vida, viví esos momentos anteriores que padecen los que se quitan la vida…

Viví lo que siente un niño cuando está siendo abortado, viví los abusos de los seres humanos que son ultrajados, viví la drogadicción, la prostitución, toda clase de pecados comenzaron a desfilar uno a uno dentro de mi alma, era una desesperación terrible…

Yo sentía en mi mente que no podía salir de la casa, porque estaba abandonada de Dios, estaba viviendo “LA AUSENCIA TOTAL DE DIOS”, es un espantoso vacío, que nada lo llena… “Aquí los hombres pecan y se arrepienten, pero no se siente el peso, la ofensa que causa el pecado, porque se tiene la presencia de Dios”

Yo caminaba desesperada viviendo aquel abandono de Dios, tan terrible, y en eso me acordé que mi esposo sí tenía a Dios y me fui a buscarlo a su habitación y le dije, ¡Por favor impóngame las manos sobre la cabeza, necesito que me pase a Dios, porque me abandono! Mi esposo asustado no sabía qué hacer y me preguntaba ¿Qué te sucede? Y yo le decía desesperada, no tengo a Dios se me fue, por favor pásemelo…

Mis lamentos realmente eran de lo más profundo de mi ser y él me decía ¿Qué rezo? Y yo le decía lo que sea, pero páseme a Dios!… Esto fue en verdad desolador, amargo.

El oró, pero el vacío seguía. Creo que fui tentada por el demonio a salir de mi casa, tomar el auto y buscar a uno de los sacerdotes, pero yo dentro de mí sabía que si salía de mi casa, podía ser fatal.

Entonces me tiré al suelo con los brazos extendidos en cruz y suplique a Dios que regresara a mí. En ese momento, entonces ¡Mí alma me habló!… Yo sabía que era mí alma y me dijo unas palabras, que yo fui repitiendo conforme ella me las decía…

Y sentí que el Espíritu Santo me estaba llenando, me fui sintiendo invadida por una paz que jamás antes había experimentado, una paz que me saturó, que me fusionó… Sentía el pecho tan rebosante que hasta algo físico me quedó: una presencia que hoy la siento todavía y abarca todo mi pecho.

Así será el AVISO, por eso, las personas que están en pecado se volverán como locas y el demonio que estará esperando, las inducirá a quitarse la vida, para llevárselas como su botín antes que llegue la hora de la misericordia. “El AVISO será para los que no están con Dios el momento terrible, insoportable en que se terminarán de entregar en manos del demonio” que con sus legiones demoníacas cercaran a las almas, para recriminarles el pecado en que viven y para decirles que no tendrán el perdón de Dios.

Para los que están tibios, será el momento del arrepentimiento, de gracia… Porque al comprender el error, pedirán perdón y se convertirán. Y para los que están en gracia será ese quedar llenos de la presencia del Espíritu Santo.

Sabemos que después del AVISO, los que no creen, le darán una significación científica, para que la humanidad continúe en el error y el pecado crecerá y habrá persecución.

Desde este día mi vida no es la misma, Dios en el AVISO nos dará conciencia del pecado, ese día jamás lo olvidaré, lloré en esos momentos en que no sentía a Dios, no podía ni pensar porque la ausencia de Dios superaba todo, solo sentía el vacío y vivía en mi carne los pecados que llegaban unos tras otros, aumentando la angustia y la soledad.

En este momento en que escribo y cuando hablo de ello lloro… Lloro porque el solo recuerdo me duele tanto, que siempre le pido a Nuestro Jesús no me vuelva a hacer pasar por eso, porque creo que no lo resistiría más.

Esa es mi experiencia personal sobre el AVISO, la trascripción de esta vivencia, de este padecer con Jesús.

El me ha dicho que “ESTO SENTIRÁN LAS ALMAS EN EL AVISO Y QUE ES SOLO UNA GOTA DE LO QUE EL VIVIÓ EN GETSEMANÍ POR NUESTRAS CULPAS”

Se repite una experiencia similar en donde Luz de María recibe un mensaje de nuestra Madre Santísima, anunciando la proximidad del AVISO, aquí su relato:

Mi experiencia del AVISO que tuve con el mensaje de Mamá María hace poco fue similar a la anterior, solo que aquella vez fue con tal intensidad que pasó frente a mí cada pecado con su grado de ofensa a Dios, con el dolor que causa a Dios y con el recargo que tiene hacia toda la humanidad…

Fue un abandono de Dios TOTAL, no solo a nivel personal, sino en ese momento sentí el dolor del cosmos en general, al mirar a Dios alejado de Su Creación por la voluntad humana.

En ese momento Jesús me hizo sentir que así se sentiría en el AVISO expresamente “EL ABANDONO DE DIOS, NO POR EL QUERER DE DIOS, SINO PORQUE EN ESE MOMENTO SERÁ DIOS QUE ATENDIENDO AL QUERER DEL HOMBRE DE HACER USO DE SU LIBRE ALBEDRÍO, LE COMPLACERÁ UNA VEZ MÁS”

Las dos vivencias son muy similares, solo que la de la cuaresma sé que provenía de la Santísima Trinidad y la intensidad fue mucho más fuerte, aunque en esencia la misma y esta del mensaje anterior provenía del dolor de Nuestra Madre, que comprendo, que son uno solo, porque la Madre Santísima es el recinto Trinitario, por eso el alejarse de Dios, es alejarse de la Madre, las dos vivencias han sido muy fuertes, pero más la primera. ¡Aunque ninguna quisiera que se repita!

Quizás por estas vivencias misericordiosas, es que trato y lucho de cuidarme de caer en pecado y me confieso cuanto puedo y me duele ofender a Nuestro Jesús, porque no quisiera me encontrara ofendiéndole.

POR LO QUE ME HA DICHO JESÚS, CON EL AVISO QUE ES TOTALMENTE INTERIOR; EN EL SENTIR, HABRÁ UNA PARTE TAMBIÉN QUE VA A SER A NIVEL CÓSMICO… PORQUE TODO EL COSMOS QUIERE PURIFICARSE, YA QUE HA SIDO CONTAMINADO POR EL PECADO DEL HOMBRE…

LA CREACIÓN QUE ESTÁ EN TOTAL CONCORDANCIA CON LA SANTÍSIMA TRINIDAD Y QUIERE LIBERARSE DE LA CONTAMINACIÓN QUE EL HOMBRE LE HA CARGADO.

Así que se bien que como Nuestro Señor nos da siempre tres, la tercera vez que pasaré por esto será en el AVISO y ruego al cielo estar preparada para esta gracia.

Después de las dos vivencias sobre el AVISO, aunque como digo la primera supera la que compartí con el mensaje de Mamá María; siempre la visión y la vivencia es como si fuera la primera vez y quizás porque la del 2008 fue un sentir a nivel cósmico, la de ahora fue más en el plano humano.

Cuando miro a Jesús y me habla, para mí cada vez es como la primera y la vivo con tal intensidad al igual con Mamá María cada revelación es como si fuera la primera, es un total enamoramiento Divino.

Jamás uno podrá acostumbrarse, por lo menos yo no; a mirar a gustar, a vivir el Amor Trinitario y el Materno. En cada ocasión es en verdad la primera.

Esto es lo que a mí Jesús me ha permitido vivir referente a esta gracia para la humanidad, entonces habrá su parte visible para todos, con la señal en el cielo primero, (1)

 (1) LA GRAN CRUZ QUE SE VERA EN EL CIELO

“…ENTONCES APARECERÁ LA SEÑAL DEL HIJO DEL HOMBRE EN EL CIELO; Y ENTONCES LAMENTARÁN TODAS LAS TRIBUS DE LA TIERRA…”

(Mateo 24:30)

Luego he visto la Luz Santísima sobre la humanidad que vendrá a sacar las tinieblas que cubren con tanto pecado la tierra y el cosmos, tocará la conciencia del hombre y Dios se retirará por unos momentos, esta fuerza Divina chocará visiblemente con la tierra y se mirará en el cielo y la tierra temblará…

Como mencionamos anteriormente sobre la forma en que el cielo da conocimiento a muchas almas escogidas, Luz de María nos ha dado a conocer su experiencia mística en relación al AVISO. Una experiencia extraordinaria,  muy dolorosa, pero que nos permite comprender la dimensión de este evento universal próximo a manifestarse, que es conveniente profundizar y comprender en nuestro interior.

Con la INTERVENCIÓN DIVINA, la cual dará una gran oportunidad a toda la humanidad de hacer un alto en el camino y volver así la mirada al Creador.

MENSAJE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO

A SU AMADA HIJA LUZ DE MARÍA

23 DE MAYO DEL 2012

Amados hijos:

EL CAMINAR DE MI IGLESIA SE HA MANTENIDO TEÑIDO DE SANGRE POR LA PURIFICACIÓN.

En toda época Mis fieles han sido purificados, y con cada expiación el entorno espiritual de ellos les ha llevado a ascender. Se han acercado más a Mí y han comprendido Mi Amor y Mi Clamor. Esta generación no es la excepción. Al igual que en el pasado que ustedes conocen pero que tratan de olvidar, conscientes de ello esta generación va a ser duramente probada.

DETRÁS DE CADA PURIFICACIÓN RENACE LA FE, LA ESPERANZA Y LA GLORIA.

RENACE LA FE Y LA SEGURIDAD DE MI PROTECCIÓN HACIA LOS MÍOS.

Soy Cabeza de la Iglesia y ustedes, Mi Cuerpo Místico; un Cuerpo Místico sin distingos, un Cuerpo Místico de unidad y fraternidad. Pero un Cuerpo Místico formado por hombres que desobedecen Mis Mandatos. Mi Misericordia constantemente escucha las súplicas de aquellos que toman conciencia de su mal proceder y retornan con prontitud. Yo les acojo inmediatamente y les rescato.
A Mis Hijos Consagrados les he llamado a vivir en humildad, sin opulencias ni riquezas materiales. Al contrario, que sobreabunden en riqueza espiritual, en Amor hacia Mi Rebaño, en comprensión y atención al pecador.
En este instante en que varias corrientes interactúan desviando a Mi Pueblo de la verdadera fe, YO LES INVITO NUEVAMENTE A MIRARME, A ESCUCHAR LA PALABRA, A MIRAR MI CRUZ Y A MIRAR MÁS ALLÁ LA PLENITUD QUE LES OFREZCO.

El mundo ofrece felicidad instantánea, momentos de placer, momentos de calor, momentos fugaces… Y YO LES OFREZCO LA VIDA ETERNA.

A Mis fieles se les hace difícil la encrucijada, miran el camino muy alto y se quedan mirándose a sí mismos y su cansancio. Esto no es correcto. No se miren a sí mismos, no miren lo que dejan, no miren el mundo del cual se separan; MÍRENME Y YO LES DARÉ LA FUERZA Y LA FORTALEZA NECESARIA PARA CONTINUAR DE MI MANO.

¡Cuántos han tambaleado pero han continuado sin dejar de mirarme! Por eso han triunfado. Los Santos han sido santos por su lucha para lograr la completa purificación a la que han sido sometidos por Mi parte y aceptada voluntariamente por ellos mismos. A ustedes les invito constantemente a ser diferentes, pero no se duelan por ser diferentes, regocíjense por ser diferentes a la corriente mundana.

La fe de Mi Pueblo será duramente probada. Les invito con el Corazón en Mis Manos a no mirar a los hombres sino a mirarme a Mí.

YO, CABEZA DE MI IGLESIA, LES OFREZCO LOS BIENES ETERNOS.

¡AY DE AQUEL QUE PONGA SU FE EN LOS HOMBRES!

MÍRENME A MÍ PARA QUE SUPEREN LOS INSTANTES VENIDEROS.

Yo soy Cabeza de Mi Iglesia, de Mi Pueblo, y no hago distinciones entre Mis hijos.
Les invito a unificar fuerzas, a tender la mano a todos sus hermanos. Todos son hijos de un mismo Padre, todos buscan la Salvación Eterna, todos Me buscan a Mí.

Únanse no se separen, les envío a sus hermanos, mensajeros, compañeros de vida; cuentan con la intercesión de los Bienaventurados, cuentan con Mi Casa para que les ampare. No se sientan solos, no se agobien en este camino, puesto que el agobiarse es una estrategia de satanás para que se detengan y den pasos hacia atrás y se envuelvan nuevamente en lo mundano.

¡Cuántos acontecimientos ya mencionados, esperan a esta humanidad que ha sobrepasado la medida del pecado!

¡Cuántos gobernantes de naciones se han atribuido el poder de Mis Mandamientos y los han tirado por tierra, ofreciendo el libertinaje a su pueblo para ganar adeptos!

¡YO SOY EL QUE SOY!” y vendré con Mano dura a colocar a cada uno en la balanza.

No soy Yo el que condeno, es el hombre, por libre albedrío, el que se entrega al mal y aún no comprenden esto para facilitarse el continuo caminar en el mal.
Amado Pueblo, oren por ustedes mismos, intercedan unos por otros para que

la fuerza espiritual de unos, sea la fuerza que levanta al que se siente abatido.

Oren porque el astro Sol, causará dolor al hombre.

Oren, oren por Mi amado Japón.

Oren a Mi Madre para que Ella que es toda comprensión, les lleve de Su Mano y les conduzca hacia Mí. Su Manto es el firmamento; cubre, protege y da luz a todos Mis hijos, aun a aquellos que no la reconocen como Madre.

Amado Pueblo Mío, ha iniciado la purificación de la Institución de Mi Iglesia.

USTEDES CONTINÚEN AMÁNDOME, ORÁNDOME, RECIBIÉNDOME,

FORTALECIÉNDOSE EN MI PALABRA Y ACOGIÉNDOSE A MI MISERICORDIA.

“¡YO SOY EL QUE SOY!”, “¡YO SOY SU DIOS!”.

ACUDAN A MÍ, MÍRENME A MÍ.

¡Tanto les he llamado a no mirar sino sólo hacia Mí, a levantar su mirada hacia Mí, a silenciar el interior para que Me escuchen!

Yo vengo por Mi Pueblo fiel, por aquellos que son perseguidos, por aquellos que sufren, por aquellos que se ofrecen, por aquellos que predican la verdad que es Mi misma Verdad, por aquellos que predican en la esperanza de Mi Amor y de Mi Misericordia infinita.
“¡YO SOY SU DIOS!”, no aparten la mirada, el pensamiento, la conciencia de Mí; no olviden que ¡YO SOY SU DIOS!” y fortalezco a Mi Cuerpo Místico. Yo me entregué por ustedes y por Mi Pueblo fiel regresaré nuevamente.

CONTINÚEN CON AMOR, EN FRATERNIDAD, NO SE DISPERSEN, CÉNTRENSE EN MI AMOR.

La tierra se estremecerá pero la mayoría de Mis hijos se centran únicamente en el estremecerse de la tierra y han pasado desapercibido que se estremece Mi Iglesia…

Oren, ámense vivan en fraternidad, prediquen la verdad de Mi Palabra, mediten Mi Palabra y defiendan a los oprimidos, amen a los desvalidos, perdonen al pecador y acójanlo con amor, cumplan Mis Mandamientos y así entrarán en comunión Conmigo.

Les bendigo, les amo Pueblo Mío, no olviden que “YO SOY SU DIOS”

Bendigo a quienes leen esta Mi Palabra, tomando fuerza para continuar sin temores en este camino.

ASÍ COMO YO ME ENTREGUE POR MI PUEBLO,

PIDO A MI PUEBLO QUE ESCUCHE MI LLAMADO Y ME MIRE A MÍ.

Queden en Mi Paz.

Les amo.

Su Jesús

AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA.

AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA.

AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA.

COMENTARIO DEL INSTRUMENTO

Hermanos (as):

Meditemos en estas eternas Palabras del Dios del Sinaí.

¡AMÉN!

HERMANO EN CRISTO JESUS:

ANTES DE HABLAR MAL DE LA IGLESIA CATOLICA, CONOCELA