N175 PARÁBOLA DE LAS MINAS


dio padre ensu tronoHijitos Míos, hoy os quiero hablar sobre Mis Santos Sentimientos. Yo, vuestro Dios y padre de TODOS vosotros, Soy muy sensible, el más Sensible. Mis Sentimientos de Amor, Mis Sentimientos de dolor, Mis Sentimientos de Salvación, Mis Sentimientos de Vida Nueva en cada uno de vosotros.

Es Mí Vida misma en cada uno de vosotros, Mis Sentimientos, Mí Sensibilidad en cada uno de vosotros. Si vosotros pudiérais dejarMe actuar plenamente en vuestras vidas, veríais todo vuestro entorno de manera muy diferente. Todo se ve muy diferente visto a través de los Ojos del Amor.

La Sensibilidad de vuestro Dios lo obliga a vivir y a darse a Su creatura. Soy Yo mismo el que Me Doy a cada uno de vosotros en todos los momentos de vuestra vida. Mí Sensibilidad está al pendiente de hasta vuestras pequeñas cosas.

AMOR MUNDO DESAPEGO

Mí Sensibilidad os prepara el camino a la perfección. Mí Sensibilidad os guía a encontrarMe y así, a encontrar el camino seguro a la Eternidad en el Amor.

Mí Sensibilidad sólo puede actuar en el bien, porque Yo Soy el Bien Supremo. Mí Sensibilidad os aconseja a tomar el mejor camino siempre, ya que al final de él, encontraréis el regalo prometido.

Mí Sensibilidad os asegura el perdón de vuestras faltas, cuando os acercáis a Mí con corazón contrito, ya que Yo conozco vuestra pequeñez y os comprendo. Y alivio vuestras preocupaciones de culpa hacia Mí. No hay padre más comprensivo sobre la Tierra que Yo, vuestro Padre del Cielo.

Mí sensibilidad acepta un pequeñísimo acto de bondad vuestro, hecho a un semejante o dado a Mí con todo vuestro corazón, como si Me diérais un grandísimo regalo. Mí Sensibilidad hace que todo lo vuestro se multiplique, se aumente en forma descomunal, cuando es vuestro corazón, es vuestro sincero amor, el que actúa.

No os imagináis pequeños Míos, lo que Yo Vuestro Padre puedo hacer con vuestras pequeñas obras buenas, realizadas con un sincero y humilde corazón.

Vosotros decís a veces, es tan poco lo que puedo darle a Mí Dios, es tan poco lo que puedo hacer por mí prójimo. Yo os digo, si vuestro bien va unido sinceramente a vuestro corazón y va dirigido directamente a agradarMe a Mí, vuestra obra se vuelve inmensa.

Mí Hija la Siempre Virgen María, recibe todas vuestras pequeñas obras, las purifica, las engrandece y Me las presenta como grandes obras, como si fueran realizadas por Mis propias Manos Amorosas.

 Tenéis un gran poder sobre Vuestro Dios. El don del amor sincero puesto en vuestras oraciones y en vuestros actos. Estas obras van siempre dirigidas perfectamente a Mí Corazón siempre ávido, siempre deseoso de recibir cariñitos de sus hijos, a los que tanto amo.

No os imagináis hijitos Míos, como gozo de ésas caricias que hacéis a Mí, Vuestro Padre. Me hacen olvidar tanto mal que recibo de vuestros hermanos que se han olvidado de Mí o que Me han vuelto la espalda.

Cuánto bien os hacéis vosotros mismos con éstos actos de amor a vuestro Dios, ya que cuando Yo recibo vuestras pequeñas acciones llenas de amor, Yo respondo con Mí Amor Omnipotente a vosotros, a TODOS vosotros.

Toda la humanidad recibe de Mis Bendiciones porque Yo por Mí sensibilidad, no puedo limitarMe a unos cuantos. A TODOS OS AMO y todos recibís, aunque no hayáis hecho méritos, Bendiciones por los méritos y por el amor de otros hacia Mí.

 Deseo que os déis plena cuenta de que vosotros, los que NO estáis Comigo; estáis recibiendo por la ayuda de vuestros hermanos. Si a pesar de que os portáis mal Conmigo y que os merecíais perder todo y aún lo tenéis, NO es por casualidad o porque “sóis muy listos y que hacéis cosas que Yo NO pueda ver”.

Estáis recibiendo porque Mí Amor Sensibilísimo, se reparte a buenos y a malos por la acción de unos cuantos.

Ahora preguntáos sinceramente… ¿Qué pasaría si todos vosotros Me tomárais en cuenta, sabiendo que Yo pago así y que vivieráis según Mis Preceptos de Amor con total libertad en donar todos vuestros actos, adornados con humildad y amor a vuestro Dios, sabiendo que con ello Me agradaréis sobremanera?

Al multiplicar vuestros actos amorosos hacia Mí, Vuestro Dios y Señor…

Y hacia vuestros hermanos, viéndoMe a Mí en ellos; las Bendiciones que toda la humanidad recibiría, serían tremendas, fortísimas, inconmensurables… Y ¿Qué pasaría con ello?

Vosotros os imagináis ya ahora la respuesta. TODO CAMBIARÍA… Y así el Amor viviría fácilmente y plenamente entre vosotros.

Vosotros mismos PODÉIS DESTRUIR TODAS LAS FUERZAS DEL MAL y todo lo que os aqueja actualmente, al actuar en la absoluta bondad de vuestro corazón hacia Vuestro Dios y hacia vuestros hermanos.

Vosotros tenéis ahora la respuesta y el remedio para terminar con todo lo que os aqueja y todo aquello que es devastador para vuestras almas y para vuestro Mundo.

Vosotros tenéis la respuesta ahora, para preparar Mí Segunda Venida, Mí Reino de Amor entre vosotros. Si empezáis a actuar ya desde ahora con humildad y sincero corazón, unidos todos como verdaderos hijos de Familia que tenéis un único fin verdadero: la Salvación Eterna.

Vuestro Gozo en el tenerMe entre vosotros, se puede acelerar. Todo depende de vosotros. Es una Realidad, es una Promesa real ya anunciada en las Sagradas Escrituras desde hace muchos siglos. Ahora Mí Advenimiento puede ser acelerado por vosotros, por vuestras pruebas de amor, por vuestra donación a Mí, en plena libertad y en plena humildad.

Recordad que vuestra pronta Donación realizará el Cambio hijitos Míos. Cuando erais pequeños o jóvenes, cuando todo el mundo se os abría para investigarlo, cuando ya teníais capacidades para moveros de un lado a otro en lo individual, vosotros buscabais lo que os interesaba.

Investigabais, ibais de un lado a otro porque era un interés grande que teníais, queríais cumplirlo y conocer más de ello. Poníais todo vuestro empeño en lograr hasta en lo más insignificante la situación de vuestra vida, lo que significaba, lo que queríais encontrar.

Buscabais por todos lados, preguntabais, comprabais libros, os instruíais para conocer más sobre el tema que necesitabais conocer, porque os interesaba mucho y así es la juventud. Tenéis mucha necesidad de abriros paso en el Mundo, pero lo hacéis en forma natural. Porque al NO conocer lo que se os va dando a lo largo de la vida, lo queréis conocer todo de golpe.

A lo que Me quiero centrar Mis pequeños, es que ésa euforia por conocer más dentro de vuestros intereses particulares, ahora debierais pasarlo hacia lo Mío, crecer más en el Conocimiento de Mi Palabra. Buscar más sobre la Sabiduría que Yo os he dado, buscar más en vuestro interior cómo ser mejores y alcanzar la perfección.

Buscar en todos los libros que tenéis, pero sobre todo en las Sagradas Escrituras, la forma en que vosotros os debéis perfeccionar.

La Perfección os va a llevar a la santidad, a donde os he pedido que lleguéis, pero debéis Buscarla. Y por eso os he puesto el ejemplo de la juventud, que gasta todas sus energías para encontrar lo que quiere conocer más profundamente.

Vosotros, si realmente Me amáis; debéis poner todo vuestro empeño para lograr ConocerMe. Y si vosotros buscáis, Yo Me haré Presente, Me conoceréis y Me amaréis más, porque nadie puede amar a quien NO conoce, pero Yo quiero que deis vosotros el primer paso, que es ése deseo de búsqueda.

Que luchéis por encontrar más sobre Mí, más sobre Mi Hijo, más sobre la Luz del Santo Espíritu de Dios, más sobre Mi Hija, más sobre todo aquello que os llena en lo espiritual… Y así, después de que vosotros hayáis buscado y hayáis puesto tiempo en vuestra búsqueda y mucho interés sobre todo, Yo Me haré Presente.

Vosotros conoceréis Mi Presencia en el paso de vuestra vida y es cuando seréis fuertemente Bendecidos por Mi Gracia, porque Yo gratifico a las almas grandemente, cuando ellas Me están buscando, cuando ellas quieren estar Conmigo.

Cuando ellas quieren ser otro Cristo sobre la Tierra, cuando voluntariamente se quieran apartar del Mal. Cuando por amor, quieran donarse a Mí y servirMe a Mí, vuestro Dios. Es el amor el que todo lo mueve y… EL QUE TODO LO ALCANZA.

Si vosotros amáis, estad seguros de que Mi Amor os alcanzará y os llenará. Así es como gozaréis plenamente vuestra Misión sobre la Tierra. Os sentiréis acompañados por Mí vuestro Dios y realizaréis día a día, vuestra misión que tengáis, con un mejor desempeño.

Pero sobre todo, con un gran amor hacia Mí, de querer hacer todas las cosas que hacéis día a día con el mejor gusto para agradarMe. Porque ciertamente Yo, vuestro Dios, Quien todo lo tiene, quien en Sí, NO necesita nada, Me hacéis inmensamente Feliz cuando Me ofrecéis vuestros detallitos de amor.

Así como el niño. Vuestros hijos, que apenas empiezan a entrar a los primeros estudios por ser pequeñitos, NO saben hacer gran cosa, pero los guían sus maestras. Os regalan cosas pequeñitas y os las dan con amor.

Para ellos es una gran cosa, les tomó tiempo y todo ése tiempo lo pasaron pensando que ése iba a ser un regalo para vosotros, porque aman a sus padres y saben que lo que están haciendo les va a agradar, porque lo darán de todo corazón.

Ciertamente, NO están pensando toda ésta lógica. Ellos, simplemente harán lo que tienen qué hacer por guía de sus maestros… Y os darán lo que ellos hicieron y vosotros lo gozaréis.

Tenéis pues a Mi Hija, la siempre Virgen María, vuestra Maestra, Madre y Guía para cada uno de vosotros. Dejad que Ella os guíe en éstos momentos de la Humanidad. Dejaos mover por Ella y por Sus intenciones, que Sus intenciones son para llevaros al Triunfo definitivo sobre la Maldad.

Pero vosotros tenéis que hacer vuestra parte, que es vuestra Donación a los deseos de Mi Hija. Dejad que Ella os lleve por ésos caminos de perfección. Pero sobre todo, Ella sabe cómo agradarMe y os va a dar la oportunidad a vosotros de que al atender a Su guía, Me vais a hacer feliz a Mí, vuestro Dios.

Os agradezco tanto Mis pequeños, que seáis dóciles al Amor que se ha derramado en vuestro corazón y que todavía tengo que satisfacerlo. Dejaos Mis pequeños que Yo vuestro Dios, tome ya el Primer lugar en vuestra vida y que Me la dejéis mover.

Pero ahora en Mi Divina Voluntad y NO en vuestra voluntad que falla tanto, porque es humana.

Os quiero consentir, Mis pequeños. Y os quiero dar una nueva vida, una vida Celestial. Pero DejadMe actuar en vosotros, os lo pido.

Por eso os voy a hablar nuevamente sobre la Parábola de los Talentos, pero con otro enfoque.

Cada uno de vosotros tenéis en lo humano, dones particulares. Que ésos os sirven para que vosotros trabajéis y llevéis el sustento a vuestro hogar, ya sea que viváis solos o acompañados. Pero os he dado a cada uno la forma para que podáis obtener el Alimento para el cuerpo.

Os he dado capacidades intelectuales, para que os sirváis de ellas. Para que vosotros tengáis lo necesario del Mundo y también para que ayudéis a vuestros hermanos y que eso os va a ayudar a crecer en Caridad hacia ellos, ayudándoles en lo económico, en lo espiritual o en lo intelectual.

Se os ha encomendado una misión en lo humano y la debéis llevar a cabo lo mejor posible. Cuando vosotros tenéis un trabajo, debéis hacerlo lo mejor posible para complacer a vuestro jefe, porque él os va a pagar por vuestro trabajo.

Si vosotros lo hacéis bien, estaréis vosotros felices con lo que hicisteis y también le daréis contento a vuestro jefe, porque eso le va a ayudar también a que él gane ése sustento que necesita, porque él se está apoyando en vosotros.

Es muy importante lo que os voy a decir, Mis pequeños. Porque a veces confundís una cosa con otra. Debéis llevar a cabo vuestro trabajo de la Tierra lo mejor posible con honradez, con amor, dándoos perfectamente en lo que estáis haciendo.

Porque estáis vosotros cumpliendo con un Deber en el Mundo… Y cuando vosotros hacéis vuestro trabajo lo mejor posible sea lo que fuere, se os va a agradecer y hasta se os va a poner de ejemplo ante vuestros hermanos.

Cuando esto sucede Mis pequeños, que sois el ejemplo ante pocos o ante muchos de vuestros hermanos alrededor de la Tierra. Vosotros por un lado estáis satisfechos con lo que hicisteis y el que os dio el trabajo también. Éste reconocimiento público es bueno, siempre y cuando NO caigáis en la soberbia.

El hecho de que hagáis lo que tenéis qué hacer con beneplácito, os va a acarrear grandes cosas, os va a abrir caminos, os va a ayudar a vuestra vida de relación humana y profesional. Esto es una parte…

Y la parte importante viene ahora Mis pequeños, cuando Mi Hijo os explica acerca de lo que se os dio y los TALENTOS, que eran uno, dos o tres.

Los primeros, los que recibieron más, hicieron rendir ésos talentos. Al que se le dio tres, devolvió tres. Al que se le dio dos, devolvió dos. Al que se le dio uno, tuvo miedo y lo escondió. NO QUISO APROVECHAR NI SIQUIERA ESE TALENTO, para salir adelante en su vida.

Vosotros, al dar vuestro máximo en vuestra vida profesional o en lo que estéis haciendo y lo estáis haciendo bien; tuvisteis ése reconocimiento, digamos en lo poco. Porque es en lo terreno. Pero porque lo hicisteis bien y fuisteis acrisolados.

Yo os voy a dar mucho en lo espiritual, una tarea grande que tendréis que hacer, ya directamente para Mí, para vuestro Dios y esto es muy grande y es muy bello y debéis entenderlo así, Mis pequeños. Porque aquel que pone todo su empeño en lo humano, también lo pondrá en lo espiritual, cuando Yo se lo pida.

No falló en lo humano, hizo todo lo posible por hacer su trabajo perfecto y también lo hará en lo espiritual, cuando Yo se lo pida.

Si le di tres en lo material, en lo humano, también le daré tres o más en lo espiritual, porque confío en ésa alma. Sé que es un alma trabajadora, sé que es un alma que sabe hacer su trabajo lo mejor posible, que pone todo su empeño, que es un alma que sabe administrar lo que se le da y lo hace bien, que acepta los compromisos y los saca adelante.

Esas son las almas que Yo quiero Mis pequeños, para Mi Nuevo Reino. Almas confiables, almas seguras, almas en las cuales Yo puedo dejar obligaciones que sé que van a cumplir, para el Bien de sus hermanos y para Gloria Mía.

Espero hayáis entendido lo que os he explicado, Mis pequeños, ya que ésa es la perfección que quiero de vosotros en todo sentido, en lo humano y en lo espiritual. Os he llamado para que Me sigáis, como Mi Hijo llamó a los discípulos y apóstoles.

Ahora os estoy llamando Yo, vuestro Dios y vuestro Padre, para que Me ayudéis en la perfección, en el amor de vuestro Mundo. NO todos vuestros hermanos entienden esto, NO todos quieren la perfección, NO todos quieren halagarMe; pero por eso, confío en vosotros.

Porque Me seguís, porque estáis Conmigo, porque Me buscáis y así es como Yo después de acrisolaros, Me puedo derramar grandemente en vosotros, porque sé que daréis el ciento por uno, el setenta, el cincuenta… Pero daréis mucho, Mis pequeños.

 Estáis entrando en ésa etapa en que se van a ir juntado los Cielos con la Tierra y por eso debéis ser preparados para estos momentos, para que podáis estar seguros y conscientes de que estáis trabajando para Mí, vuestro Dios.

Recordad que Satanás es un Arcángel poderoso, muy por encima de vuestras capacidades y su Engaño es muy grande. Si él logró engañar a vuestros Primeros Padres, que estaban muy, muy preparados y cayeron, estaban Conmigo y cayeron; vosotros ya dañados por el Pecado Original, si Yo permitiera que Satanás utilizara su fuerza entera contra vosotros, os destrozaría y NO lo puedo permitir.

Por eso, también, las fuerzas angelicales buenas, las que están Conmigo, os están protegiendo de ésas fuerzas angelicales malas que están en contra de Mi Obra.

Como os dije, tenéis que ser preparados para que podáis Discernir éstos momentos que estáis padeciendo y que vais a padecer.

Las fuerzas angelicales del Bien os están defendiendo y están luchando para que el mal NO se implante como se quiere implantar perfectamente sobre la Tierra.

Esto es a nivel angelical, ciertamente. Tenéis el apoyo total Mío en Mi Santísima Trinidad, de Mi Hija la Siempre Virgen María, del Señor San José que os protege también en vuestro hogar, protege la Iglesia de Mi Hijo. Tenéis las almas ya santificantes que os dan fuerza con su Oración, que os protegen con ella, que os cubren con su amor.

Tenéis las almas purgantes, que están con vosotros, que conocen perfectamente el Dolor que se vive en la Tierra, pero que también conocen cómo luchar para salir adelante. Son almas que están en Transición, que se están purificando, que lucharon por su salvación; pero solamente hay que limpiarles defectos humanos, de los cuales NO se pudieron deshacer.

Pero son almas ya salvadas y que conocen bien la tarea de la Tierra y vosotros que sois las almas militantes, que estáis buscando el deseo de Mi Hijo de que Mi Amor se implante en la Tierra; estáis en plena lucha y que en ningún momento debe haber soberbia de vuestra parte, porque de ahí se tomaría fácilmente Satanás para venceros.

Humildad, pequeñez y necesidad plena de Mí, vuestro Dios. Así deberéis manteneros en todo momento mientras estéis sobre la Tierra. NO sois nada sin Mí y NO podréis lograr nada de bueno sin Mi asistencia y Mi Guía. Estando Conmigo, tenéis los Poderes del Cielo a vuestro favor, que son infinitamente más poderosos que los poderes del Mal.

Si escogéis por el mal camino, os puedo decir desde ahora que tenéis un porcentaje muy alto de vuestra muerte eterna. Y digo un porcentaje muy alto, porque la Oración de vuestros hermanos, aún os puede salvar a pesar de vuestro error.

El Amor hace milagros, Mis pequeños. El Amor puede convertir aún a almas casi satanizadas. El Amor os lleva a la perfección, que es ése logro del alma humana. Alcanzar la perfección en su vida, para llegar santificados al Reino de los Cielos.

Mi Reino es vuestro, vuestro lugar os está esperando, estáis en la recta final. Habéis llevado toda una vida de gozos y sufrimientos, NO desperdiciéis ya el último momento de vuestra existencia.

Pero va a ser difícil, os lo he dicho, pero si estáis Conmigo, si os unís a Mi Santísima Trinidad, que éste es el tiempo de Mi Santísima Trinidad, venceréis y llegaréis a Mí, para que os consienta eternamente.

No volteéis a ver a Satanás y a sus obras, NO dejéis que en el último momento de vuestra existencia, os pueda vencer. Y esto solamente lo lograréis, viviendo en la Gracia, que es ésa unión íntima de corazones.

Vuestro corazón con el Mío, bien unidos, nunca os vencerá Satanás.

Recordad, sin Mí NO sóis nada, Conmigo tendréis el gozo eterno. Yo os amo infinitamente, como sólo Yo sensiblemente, con la Omnipotencia de un Dios y Padre Vuestro, os puede amar.  Os Bendigo y recibid Mis Bendiciones para que sigáis adelante buscando vuestra perfección y que Me halaguéis con vuestra misión sobre la Tierra.

 Reflexionad y aceptad que Mí Santo Espíritu de Amor os guíe hacia la Verdad y a la Luz Verdadera de Mí Camino al Reino Celestial.

Os amo y Bendigo en Mí Santo Nombre en el de Mí Hijo Jesucristo y en el del Paráclito de Amor. Recibid todo el Amor de Mí Hija la Siempre Virgen María.

http://diospadresemanifiesta.com/

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